El control de la Corte, una guerra en la que nadie quiere ceder

El control de la Corte, una guerra en la que nadie quiere ceder

El justicialismo llevó a la propia Justicia los cuestionamientos respecto de la candidata María Teresa Day, pero el oficialismo no dio un solo paso atrás en el trámite legislativo de su designación, que está cerca de su desenlace. Cómo seguirá la disputa por la mayoría en alto tribunal.

Juan Carlos Albornoz

Juan Carlos Albornoz

El Gobierno provincial iniciará la semana con la convicción de defender la postulación a la Corte de la coordinadora del Ministerio Público Fiscal, María Teresa Day, de una tormenta repentina y peligrosa.

La maniobra judicial del peronismo, que quiere hacer caer la postulación, descolocó al oficialismo en su primer acto. Sobrevino después el silencio, un hermetismo que durará por lo menos hasta mañana, día en que decidirían cuál será su respuesta.

Es que desde el ámbito más hostil de la Suprema Corte de Justicia llegó la invitación a una audiencia para el martes "a fin de intentar la conciliación de las partes" en la causa presentada por el conjunto de la oposición y que pone en duda las condiciones de Day para integrar el alto tribunal.

Ante el inédito litigio, el oficialismo eligió responder, por ahora, solamente con un gesto que habla por sí solo: confirmó, para el miércoles, la audiencia pública en la que se discutirá el pliego de la candidata a la Corte. Se trata del penúltimo paso del proceso en la Legislatura y el mensaje dice que nada ha cambiado por la denuncia del PJ.

En consonancia con esta postura, el presidente de la comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales del Senado, Marcelo Rubio, realizó el viernes un zoom con el fin práctico de informar sobre los detalles técnicos y formales de la audiencia en cuestión.

La audiencia pública del 24 debe acomodarse a las condiciones de la cuarentena. Será, en consecuencia, otro zoom, y las personas que quieran hablar a favor o en contra de Day tendrán que ingresar a la plataforma virtual y pedirlo con 90 minutos de anticipación.

No podrá hablar nadie que no haya adherido o impugnado formalmente a la candidata del oficialismo. En este sentido, el número de expresiones se convirtió en un récord: Day sumó 4302 adhesiones, contra 373 impugnaciones.

El volumen de las presentaciones a favor de Day también buscó demostrar que el oficialismo no piensa dar marcha atrás. Más allá de que la oposición y hasta una parte de la Corte le mandan al Gobierno, casi sin disimulos, mensajes para que cambie a la candidata.

La advertencia opositora dice que, por más que Day se imponga en la votación del Senado que se hará el martes 30 de este mes, la causa judicial en su contra podría bloquearla a través de un fallo más tarde, antes de que jure como ministra de la Corte.

El resultado de la votación política es muy previsible: Cambia Mendoza tiene mayoría propia en la Cámara Alta y eso le alcanza para ratificar a Day. Pero hay otra mayoría que algunos piden que se tenga en cuenta: la de la Sala Segunda de la Corte, donde recayeron las denuncias justicialistas.

La Sala 2 tiene dos miembros que pueden votar a favor de PJ y solo 1 que se inclinaría en contra de la denuncia. Esa sala, como primer gesto, dio vía a la denuncia justicialista en menos de 24 horas

Convocó a las partes a dialogar sobre las dudas opositoras, que giran exclusivamente en torno a la condición constitucional para ser ministra de la Corte de haberse desempeñado 10 años como abogada. Los reclamantes piden que esta situación se despeje a través de una "declaración de certeza" de la sala de la Corte. Pero además han presentado una "medida cautelar" para frenar el proceso legislativo antes de la votación.

El vicegobernador Mario Abed debería ser el principal representante del Gobierno en la conciliación judicial. Pero eso, por lo menos hasta anoche, estaba en dudas: "El lunes voy a ver qué hago, pero lo que sí va para adelante es la audiencia pública y todo el proceso legislativo", aclaró Abed.

El vice también hablará con Rodolfo Suarez, aunque desde ya está claro que el gobernador no quiere aflojar ante una oposición que busca debilitarlo más en un momento delicado.

Además, si diera marcha atrás con el pliego para la Corte, Suarez reviviría la experiencia de diciembre, cuando tuvo que renunciar en la Legislatura a la reforma de la ley 7722 con el objetivo de explotar la minería.

Pero lo que aquí está en juego, más que nada, es el control de la Corte. Si entra Day, el oficialismo tendrá mayoría en el alto tribunal: las votaciones terminarán siempre 4 a 3

El PJ ha reaccionado tan fuerte porque cree que el Gobierno le hizo un boicot en la Justicia. Jorge Nanclares se había convertido en presidente de la Corte gracias al apoyo de los ministros filo justicialistas y esto garantizaba que ese sector no perdería ninguna pelea.

Pero pocos meses después, una serie de hechos lo empujó a la renuncia. Entre ellos, la polémica por los funcionarios con salarios equiparados a magistrados que agitó el propio Suarez.

Esta lectura de la realidad judicial está delineando las acciones del PJ. Nadie quiere ceder. Y la guerra se encuentra cerca de su desenlace.
 

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