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La inconveniencia de alentar la vigilancia y denuncia privada

La mayoría de los mendocinos respeta las normas de prevención. Pero aún hay personas irresponsables que ponen en riesgo la salud de todos. La respuesta del Gobierno tiene un error de foco: agitar el "control" por parte de quienes no tienen esa responsabilidad.
Foto: Gobierno de Mendoza
Foto: Gobierno de Mendoza

La pandemia ha puesto a la luz y en clara evidencia la conducta imprudente y altamente irresponsable de algunos ciudadanos. Falta de responsabilidad social y desprecio hacia los demás e incluso hacia sí mismo y sobre algo tan valioso como la salud, demuestran la deficiente calidad humana de algunos comprovincianos.

Afortunadamente la gran mayoría de la población, con voluntad y persistencia, transita todas las instancias de esta gran desventura con adhesión voluntaria y completa. Sin embargo, desde hace tiempo desde algunos funcionarios y ayer con insistencia el gobernador Rodolfo Suarez apeló con reiteración a que los mendocinos denunciemos a los vecinos incumplidores y que ponen en riesgo sanitario al conjunto. 

El virus es altamente contagioso y todos los cuidados y las prevenciones son absolutamente necesarios, y la gran mayoría lo aprendió y aplica. Las excepciones en la conducta por parte de algunos antisociales deben ser abordados con rigor, permanencia e inteligencia por el poder público.

La insistencia del gobernador en que se delaten o señalen los irresponsables parece exagerada y recuerda, sin querer bajo ningún concepto comparar, a la situación en Venezuela, Cuba o los países socialistas totalitarios. Millones de vigilantes sociales están atentos e informando sobre las actividades diarias de sus vecinos.

Conducta vigilante por parte de quienes no son los indicados para llevar adelante esa tarea. No debemos ampliar las diferencias vecinales en estas circunstancias de temor y tensión por el virus y el aislamiento prolongado.

Muy buena comunicación pública sobre la conducta individual y colectiva, insistencia en el cuidado y responsabilidad propia para el cuidado de todos y más y mejor prevención y represión por parte de las autoridades son las medidas necesarias y el mejor camino para evitar imprudencias y reprender a quienes infringen las normas y demuestran desprecio por todos.

No resulta conveniente la incitación realizada por el gobernador Suárez a la delación, el “botoneo” como se dice en el barrio. Comunique bien y mejor, no como hasta ahora y ejerza con eficacia y el mayor rigor legal el poder de policía.

Y nosotros, los ciudadanos, hagamos con nuestra mejor conducta y respeto a las normas y a los terceros un reafirmamiento de una mejor pauta cultural natural de vida social responsable y solidaria.