Los conflictos en la Corte que forzaron un brusco cambio de opinión

Los conflictos en la Corte que forzaron un brusco cambio de opinión

Su presidente, Jorge Nanclares, decía hace tres meses que quería seguir. Pero en pocos meses recibió dos golpes duros: el conflicto con los "jueces rebeldes" y la polémica por los equiparados a magistrados. Decidió jubilarse y hay quienes creen que no será el único.

Juan Carlos Albornoz

Juan Carlos Albornoz

"Por ahora tengo muchas ganas de seguir aportando para la Justicia, ya a la Provincia le he regalado 10 años de trabajo y pienso seguir trabajando hasta que este modelo de Justicia nueva se consolide definitivamente". Así hablaba Jorge Nanclares, presidente de la Corte, sobre su continuidad en la cima del poder de tribunales, hace apenas tres meses, en el acto de inicio del año judicial.

Pero, al margen de la pandemia, muchas cosas le pasaron en poco tiempo a este juez de 70 años, que fue cinco veces presidente del alto tribunal. Primero, el inédito conflicto que tuvo que enfrentar con los jueces civiles (su área de desempeño en la Justicia) por el personal de los juzgados. Y una polémica durísima por los funcionarios con sueldos equiparados a magistrados, muy poco después.

Es evidente que la magnitud de los conflictos alcanzó para hacerlo cambiar de opinión. En el marco del debate de los equiparados se discutió públicamente el sueldo de su secretaria (406.000 pesos). Otro cercano fue cuestionado. Se trata del sobrino del titular de la Corte, Carlos Quiroga Nanclares, quien está equiparado y, además, armó la reestructuración de personal que enfrentó a su tío con los jueces civiles. 

Para colmo, los conflictos que agobiaron a Nanclares en 2020 no se han terminado de apagar. Los jueces rebeldes todavía tienen en mente pedir más explicaciones por el personal de la Corte y los que entraron "por atrás". En este escenario, el hombre que cobra medio millón de pesos por mes, debe haber entendido que era el momento de dar un paso al costado. Un giro brusco, pero no inesperado: en el propio inicio de su quinto mandato, muchos pensaban que no estaba lejos de la jubilación.

La Corte que deja está muy dividida. De hecho, llegó a presidente otra vez debido a la paridad total de fuerzas que había generado la grieta: tres ministros de un lado, tres del otro, y él.

Desde anoche, además, hay quienes piensan que podría no ser el único magistrado que se jubile: también está en condiciones de dejar el cargo otro veterano, Pedro Llorente.

Sean uno o dos ministros los que se vayan al final, es curiosa la oportunidad que se le presentará al gobernador Rodolfo Suarez, quien deberá ahora definir al menos un remplazo. Su antecesor, Alfredo Cornejo, estaba obsesionado con cambiar la Justicia. Suarez, en cambio, no parece tener ese apetito, pero igualmente deberá incidir en su destino. 

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