La pelea de fondo que agitaron Alberto Fernández y Alfredo Cornejo

La pelea de fondo que agitaron Alberto Fernández y Alfredo Cornejo

Cornejo cuestionó a Alberto y el Presidente le contestó con un golpe indirecto al Gobernador. El manejo de los recursos, el tema de fondo.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

"Me parece que yo estaría preocupado por la deuda y la situación económica que tiene Mendoza, que le ha exigido al actual gobernador pedir tanta ayuda al gobierno nacional". La frase es mucho más que una chicana política y la dijo el presidente Alberto Fernández. Supuestamente el mensaje era en respuesta a Alfredo Cornejo, pero el destinatario  real es el gobernador Rodolfo Suarez. El cruce saca a la luz la pelea política de fondo: el control de los recursos y político que la Nación tiene  de manera forzada por la pandemia. 

El Presidente acusa la ayuda nacional que Suarez pide, aunque obvia aclarar que es el mismo reclamo de todos los gobernadores y que tiene como origen principal una situación inédita: el cierre total de la economía que hizo caer las recaudaciones, aumentar la pobreza y extremar la dependencia nacional.

Los gobernadores no tienen la "máquina de hacer billetes" que sí posee la Nación y los gobernadores reclaman que la emisión monetaria se coparticipe. Alberto Fernández no ha respondido positivamente a ese reclamo y, en cambio, acota la ayuda a líneas de crédito que tienen un margen más amplio de discrecionalidad. 

Dependencia

Mendoza pidió, junto con otras provincias, que se coparticipen los mismos fondos que el año pasado (actualizado por inflación) sin depender de la recaudación. Es decir que la emisión monetaria sea repartida. 

La Nación solo distribuyó 60 mil millones de pesos de ATN y distribuirá otros 60 mil millones con criterios en los que la Provincia queda relegada. Es que para otorgar esos créditos se tiene en cuenta el impacto de la pandemia (que en Mendoza es menor por las medidas adoptadas), los problemas financieros estructurales y otras variables que pueden complicar el acceso porque "hay otros distritos que están peor". Allí hay una curiosidad: el riesgo de default provincial puede ser un elemento que ayude a mostrar que Mendoza sí necesita ayuda. 

Los tres criterios objetivos para la ayuda son "las necesidades reales de financiamiento en el corto plazo ; el nivel relativo de atraso en las condiciones de vida de la población medido por las Necesidades Básicas Insatisfechas y el grado de afectación relativo de cada provincia en el contexto de la emergencia económica y sanitaria, determinado en un 50% por la tasa de informalidad y cuentapropismo, y en otro 50%, por la difusión territorial del Covid-19 aproximada por la cantidad de infectados cada 100.000 habitantes".

La cuerda se tensa a medida que avanza la crisis económica y que se extiende la cuarentena. Y lo hará más: las provincias, entre ellas Mendoza, queman sus ahorros y la dependencia es mayor. Un escenario ideal para garantizar un esquema político que entre 2003 y 2015 le quedó cómodo a los gobiernos de Néstor y Cristina

Alfredo Cornejo tiene una pelea individual particular que incomoda a la Provincia. Llegó al Congreso con algo de fastidio porque lo legislativo no es lo suyo. Pero el rol de legislador y presidente de la UCR es la base para construir una plataforma política que busca romper con "el relato único" que, según él, busca crear el Gobierno nacional.

Por eso endurece su discurso, aunque tratando de mantener distancia con la política local para no comprometer a Rodolfo Suarez en esa pelea. La mayor dependencia económica genera menos libertad política para el Gobernador. 

Suarez difícilmente cuestione a la Nación. Es más, apoyó explícitamente la renegociación de la deuda nacional. Mendoza y la Nación comparten urgencias por renegociar su deuda, aunque con improntas distintas. Por eso la chicana sobre la "deuda" de Mendoza pega doble.

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