Transparencia

Pablo Cazabán: “La corrupción es un baile de dos, por eso deberían aplicarse en el sector público y privado”

Pablo Cazabán es especialista en compliance, un sistema que implementa mecanismos muy eficaces para evitar casos de corrupción. En una nueva entrevista con MendozAprende, explicó cómo funciona ese sistema y la necesidad de implementarlo para las contrataciones del Estado.

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MDZ Sociedad lunes, 13 de abril de 2020 · 08:56 hs
Pablo Cazabán: “La corrupción es un baile de dos, por eso deberían aplicarse en el sector público y privado”

Por Paola Arcaná

Pablo Cazabán es abogado penalista y especialista en “compliance”, un sistema que apunta a evitar casos de corrupción. Cazabán  explicó, en una entrevista abierta, de MendozAprende, organizado por MDZ Online y Capacita Mendoza, para compartir con referentes destacados de nuestra provincia sus experiencias en este momento de crisis, analizar las diferentes tensiones que la misma está poniendo en el tapete y definir los puntos claves que necesitamos repensar y transformar para construir una sociedad mejor.

Durante las entrevistas realizadas en el ciclo, hemos visto que se ha puesto foco en la necesidad de tomar medidas para lograr un Estado más eficiente, que pueda manejar un gasto acorde a su capacidad de producción, con capacidad para dar respuesta a los sectores vulnerables como así también incluir en sus políticas públicas a las pymes que coinciden todos son el motor de país.

En este sentido el buen manejo de los fondos públicos es fundamental para una gestión eficiente. Últimamente han surgido contrataciones cuestionables, con procedimientos poco claros y sobreprecios. En un contexto de emergencia los mecanismos de contratación del Estado se flexibilizan, es decir, los procedimientos se simplifican considerablemente para adquirir los insumos con mayor brevedad; los controles se debilitan y pueden originarse manejos irregulares. Justamente el Dr. Cazaban nos contó que el sistema de compliance es muy efectivo para dar una respuesta inmediata y lograr contrataciones rápidas y transparentes, además de muchos otros beneficios que hace al fortalecimiento institucional. Desde este sistema analizamos no solo el desempeño del Poder Ejecutivo y Legislativo, sino también del Poder Judicial cuyo rol es fundamental a la hora de hablar de transparencia. 

-¿De que se trata Compliance?

-Compliance , en español “cumplimiento normativo”, es un sistema que busca que las organizaciones públicas o privadas implementen un dispositivo normativo que garantice el cumplimiento de las mismas; normas no solo legales sino también protocolos internos o regulaciones de terceros que se imponen a la actividad que realiza la organización, sea pública o privada. El Estado sólo cuenta con controles ex post, es decir posteriores al hecho, como sería el Tribunal de Cuentas, Fiscalía de Estado o la Justicia misma. Compliance sería el sistema de prevención de incendios mientras los otros mecanismos de control los bomberos que apagan el incendio.

-Destaco la importancia de la prevención sobre todo en caso de dinero público, porque cuando el mismo se desvía, más allá del castigo posterior que pueda venir, es dinero que en tiempo real no disponemos para destinarlo a otras cosas.

-Cuando hablamos de falta de transparencia en el manejo del dinero no solo nos referimos a la corrupción, sino también lo casos de mala aplicación de los fondos públicos, es decir cuando se aplica a cuestiones que en definitiva no resuelven el problema al que se dirige o no es algo prioritario. Me gusta más hablar de políticas de integridad que de anticorrupción, porque es más abarcativo, hace referencia a valores, principios, normas y protocolos que buscan priorizar el interés público sobre el individual. El compliance apunta a la integridad organizacional. Para que una decisión de gobierno sea sustentable social y políticamente, no puede ser tomada por una sola persona debe pasar por consultas y controles internos.

La legislación actual prevé la responsabilidad penal de las personas jurídicas en casos de corrupción y una eximente de la pena es que tengan programas de integridad. Sin embargo en el sector público no hay ninguna ley que lo exija. Lo que genera un absurdo de que el estado exige al sector privado algo que no hace. La corrupción es un baile de dos, por eso deberían aplicarse estos sistemas en ambos sectores, público y privado.

Por más que tengamos los gobernantes más honestos si no hay cultura de la integridad ni mecanismos de control interno, van a seguir esos problemas y además ello no puede depender de la bondad y voluntad de tal o cual sino que debe estar institucionalizado.

-Necesitamos un buen Estado como organismo, buenos funcionarios y ciudadanos responsables. 

-Así es; en el compliance público hay un tercer protagonista, el ciudadano a través de los mecanismos de participación ciudadana que son fundamentales. La transparencia requiriere de un Estado que sea visible y al Estado lo vemos a través de los mecanismos de acceso a la información que debe ser gratuita, accesible y de fácil compresión. Por otro lado los mecanismos de participación ciudadana suponen la materialización de una obligación que tiene el Estado de rendir cuentas, que no se satisface con el solo control que hace el Tribunal de Cuentas 5 años después que se ejecutó el presupuesto, sino debemos controlar durante el proceso de toma de decisión y mientras se ejecuta, eso le da sostenibilidad social a la decisión política.  

El periodismo también tiene una función importante aunque también se encuentra con la dificultad en el acceso a la información. La información reservada en el ámbito público no es bueno, sobre todo en época de emergencia. Por ello en este contexto el compliance no solo es necesario sino imprescindible; no podemos esperar una pandemia para ver los posibles problemas que se pueden generar en las contrataciones públicas.

-Hoy se habla de contrataciones ruidosas en el Estado, poco claras, con sobreprecios y otras irregularidades ¿Cómo se articulan en estos casos lo político y la especulación del mercado?

-El sobreprecio fue obvio, tuvimos funcionarios que aprobaron licitaciones millonarias con sobreprecios evidentes, y por otro lado oferentes que se han caracterizado, es decir, se ponen de acuerdo para poner un precio mínimo, empresas oferentes en que más de la mitad tenían el mismo domicilio, cuit y socios. Todo ello se evita con un compliance público. Desde el ´83 a la fecha no hemos tenido gobierno en que no se hayan visto casos de corrupción.

-La corrupción es una decisión personal, está claro. Sin embargo cuando las cabezas están corruptas es contamina todo más rápido, y si la cabeza no está corrupta también es verdad que es muy difícil controlar la honestidad de toda una estructura tan inmensa como es la estatal ¿Cuál es el camino?

Por eso es necesario la institucionalización del sistema. Hay estudio sobre comportamiento de las personas que se pregunta por qué personas buenas hacen cosas mal en forma deliberada y es porque no hay controles ni toma de decisiones conjuntas.

-¿Qué deberíamos hacer hoy para aplicar en Argentina este sistema?

-Hoy no requiere norma legal sofisticada, simplemente voluntad política y decisión de los gobernantes. Si bien su aplicación integral te puede llevar dos años, se puede aplicar rápidamente en los sectores hoy más sensibles, desarrollo social y salud. Obviamente lo ideal es que se creara un organismo que se dedique a la integridad pública y una ley que obligue al sector público a implementarlo.

-¡Qué importante sería su aplicación también en los partidos políticos!

-En Francia y España los partidos deben tener programas de integridad y en este caso uno de los aspectos más espinoso es el control sobre el financiamiento de las campañas políticas, hoy el hecho que se permita a los privados aportar y la falta de controles hace que allí se comience a originar la corrupción, me refiero a esos aportes que después se pagan con licitaciones cuestionables. Eso es la corrupción de carácter estructural y que existe. En Alemania por ejemplo solo el Estado financia las campañas, el sector privado no puede aportar un solo peso.

-Muchos seguidores opinan que suena bien lo que decís pero que sin una justicia que funcione esto no sería un mecanismo eficiente ni viable, ¿Cuál es tu opinión respecto al rol del Poder Judicial en esto?

-En compliance se prevé un mecanismo de denuncia y la protección al denunciante, como también los procedimientos sancionatorios internos del organismo; que es esencial de lo contrario te genera un estado de injusticia y falta de paridad entre los miembros de la organización. En este escenario la justicia es fundamental porque sus fallos son ejemplificadores. Sin embargo en Argentina ni siquiera los Jueces se han capacitado sobre compliance y son quienes después tienen que juzgar al respecto, es un absurdo que alguien deba juzgar lo que no conoce.

La Justicia es uno de los peores Poderes del Estado en relación a la confianza que despierta en los ciudadanos. No está a la altura de las circunstancias, en estos momentos que  están comprometidos fondos públicos, es cuando se nota más la falta de expertise. La crisis pone sobre relieve lo que estaba oculto y también la posibilidad de cambio sobre lo que es venia haciendo.

-Y en general, ¿Qué deficiencias consideras que puso sobre el tapete esta crisis en lo que hace al desempeño del Poder Judicial?

-Puede ser un conjunto de muy buenas personas, pero el sistema es el que no funciona, y termina haciendo malo a los buenos y a las cosas fáciles las hace difíciles. Hoy está restringido el poder judicial y esto pasó porque no se han aplicado procedimientos que son factibles, por ejemplo la digitalización de los expedientes. Y uno escucha ahora con asombro que los Ministros de la Corte dicen que esto sucede porque los abogados no han tramitado su firma digital, cuando recién ahora nos estamos enterando, pero además aún así no hay plataforma digital que lo soporte.

El ejemplo de un organismo público ineficiente es el Poder Judicial, y también sucede que hay ciertos sectores que les conviene que la justicia funcione mal.

-¿Quién crees que es el responsable de esta ineficiencia?

-Se dá por falta de compromiso de los principales responsables del sector Judicial, también del sector político que no pone énfasis y de una ciudadanía que solo tiene reacciones espasmódicas. Todos somos responsables aunque obvio quienes ejercen la función pública más. No se si es producto de la corrupción pero sí de la falta de transparencia, la falta de cultura de la integridad y el nepotismo, rasgos comunes en los tres poderes del estado.  

-El Dr. Caloiro, quien está siguiendo esta transmisión dice que hay que impulsar la autonomía y autarquía del Poder Judicial para que exista una buena administración de justicia. ¿Qué opinás?

-Coincido en que es condición fundamental y necesaria aunque no suficiente, ya que tiene vicios de calidad institucional que le son propias y deben mejorarlo también.

En definitiva el sistema de compliance tiene un único resultado que es el fortalecimiento institucional, que es determinante para la gestión pública y privada y además conlleva a la generación de confianza ciudadana, todo lo cual hace que éstas instituciones sean absolutamente sustentables

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