Alarma en Mendoza por el posible fin de las evaluaciones educativas

Alarma en Mendoza por el posible fin de las evaluaciones educativas

Existe una discrepancia fuerte de criterios dentro del gabinete educativo nacional. La viceministra Adriana Puiggrós criticó las pruebas estandarizadas a las que calificó como "elementos de control". José Thomas dijo estar "sorprendido", porque ese no fue el compromiso asumido por Nicolás Trotta,

Marcelo Arce

Marcelo Arce

El gobierno de Rodolfo Suarez sigue de cerca, con preocupación y  “sorprendido”, una diferencia de criterios fuerte dentro del ministerio de Educación de la Nación que está vinculado a un aspecto clave: las evaluaciones de calidad educativa.

La alarma la encendió una afirmación de la viceministra de la cartera, Adriana Puiggrós, quien criticó las pruebas estandarizadas como Aprender y Pisa al considerarlas como “un elemento de control y de selección”. En una entrevista publicada el domingo por El Cohete en la Luna, Puiggrós, sostuvo que “evaluar no es un elemento de la enseñanza, sino un instrumento de control y de selección y está pensado desde una lógica empresarial que busca reducir cantidad de alumnos, de docentes, desde una idea meritocrática".

Esas afirmaciones tuvieron un efecto directo en la Dirección General de Escuelas. Y es sabido que su titular, José Thomas, no solo es un firme defensor de este tipo de evaluaciones a las que considera vitales para contar con un sistema de información y estadísticas que permitan mejorar la gestión educativa, sino que impulsa en Mendoza la creación de una Agencia de Calidad Educativa que, a decir verdad, todavía está demorada.

Luego de ganar las elecciones, el actual gobernador anunció un proyecto de ley para generar un sistema provincial de evaluación a los estudiantes primarios y secundarios para sostenerlo en el tiempo. Pero esa iniciativa todavía no pasa de la etapa de borrador y podría ser anunciada, quizás, por Suarez el 1 de mayo en su primer discurso de apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura.

Puiggrós es doctora en Pedagogía, una especialista desde hace tiempo en el tema y asimismo es una de las usinas ideológicas del kirchnerismo. Lo que dijo fue casi un anticipo de que a nivel nacional estaba en análisis salirse del modelo de evaluaciones estandarizadas que se aplicaron durante el gobierno de Mauricio Macri.

Esto obligó al titular del ministerio de Educación, Nicolás Trotta, a ensayar una ratificación de los operativos y asegurar en ese sentido que Argentina seguirá participando en las pruebas Pisa y Terce, impulsadas por la Unesco. Tomando más distancia de su viceministra, prometió también una “profundización y mejora de las actuales pruebas Aprender”. Este mismo criterio había adoptado a poco de asumir Gabriela Diker, secretaria de Evaluación e Información Educativa de la Nación, en una de las primeras reuniones del Consejo Federal educativo en las que participó.

“Yo estoy sorprendido por las afirmaciones de Puiggrós- expresó Thomas a MDZ- porque la secretaría de Evaluación ha sido muy clara tanto en las reuniones del Consejo como en la paritaria salarial de la provincia de Buenos Aires en que los operativos Aprender van a continuar, Con lo cual, para mí, lo que dice la directora de Evaluación no tiene nada que ver con lo que sostuvo Puiggrós y lo que espero es que se cumpla ese compromiso asumido”.

En Mendoza, los operativos Aprender detectaron, entre otras cosas, la profunda desigualdad en la enseñanza. En 2017, por caso, analizaron el desempeño en el área de Matemática para los alumnos de secundaria y revelaron que existen fuertes disparidades en el aprendizaje de esa materia, tanto a nivel socioeconómico como según el tipo de escuela y lugar de residencia.

Para la mayoría de los especialistas educativos, no existe otra manera de fijar políticas para el sector si no es a través de este tipo de evaluaciones. Esto, aunque en el país se haya aplicado con muchos altibajos. La evaluación del sistema educativo es una política que se ha mantenido desde 1993, a través de distintos gobiernos. Sin embargo. coinciden los especialistas, no ha habido constancia en la frecuencia, las materias evaluadas y la población objetivo de las pruebas. También hubo cambios metodológicos que impiden comparar los resultados a lo largo del tiempo.

Según el sitio argentinosporlaeducacion.org, desde el primer Operativo Nacional de Evaluación (ONE), en 1993, hasta el último Aprender (en 2019), hubo varios cambios en la frecuencia de las evaluaciones que han sido anuales, bienales y trienales Y también se implementaron cambios metodológicos por los cuales no se puede comparar los resultados a través del tiempo. Sin embargo no existe en la actualidad otro método más eficaz para hacer un recorte de la realidad que sirva para saber dónde estamos parados en uno de los problemas graves que tiene la Argentina en el presente y que amenaza el futuro. 

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