Murió Tabaré Vázquez: el conflicto por Botnia que casi termina en una guerra con Argentina
Este domingo se confirmó la muerte del expresidente uruguayo Tabaré Vázquez, de quien los argentinos no tienen el mejor recuerdo por el conflicto que se suscitó durante su presidencia en torno a la instalación de la papelera Botnia en Fray Bentos y que casi provoca la ruptura de las relaciones entre ambos países.
El conflicto escaló tanto que Vázquez en su momento admitió la posibilidad de un enfrentamiento bélico con Argentina y hasta le pidió apoyo a Estados Unidos. Durante su presidencia, Vázquez mantuvo una relación muy tensa con el presidente Néstor Kirchner, quien gobernaba la Argentina en aquel momento.
Vázquez había sido alcalde de Montevideo y en 2004 se convirtió en presidente de Uruguay con más del 50 por ciento de los votos. El punto más álgido de la relación bilateral entre Argentina y Uruguay se produjo tres años después cuando Vázquez decidió autorizar a la papelera finlandesa Botnia a operar en la ciudad de Fray Bentos, a la vera del Río Uruguay, el 8 de noviembre de 2007.
El conflicto venía generándose desde hacía dos años, con las protestas de los habitantes de las localidades argentinas que temían verse afectadas por la instalación de las pasteras, en particular la ciudad entrerriana de Gualeguaychú. Los reclamos desde la orilla argentina fueron respaldados desde el inicio por la administración Kirchner, incluso el bloqueo de los puentes.
Kirchner acusó a Vázquez de haberle clavado "una puñalada por la espalda al pueblo argentino", con su decisión de habilitar a la papelera Botnia. El Presidente uruguayo asistió a la asunción presidencial de Cristina Fernández de Kirchner en diciembre de 2007, pero limitó sus actividades al máximo para no herir más susceptibilidades.
Mientras Tabaré estuvo en el gobierno, hasta el 1° de marzo de 2010, la relación entre Argentina y Uruguay (tanto con Néstor Kirchner como con Cristina) estuvo marcada por una tensión latente. Recién cuando asumió José Mujica se pudo descomprimir el conflicto con el levantamiento del corte del puente San Martín, en junio de 2010.

En octubre de 2011, Vázquez confesó que "todos los presidentes de la región manejaban la hipótesis de un conflicto bélico" entre ambos países, ya que los asambleístas entrerrianos habían amenazado con "ir con dinamita a ocupar la planta de Botnia" y que "el conflicto fue impulsado por Kirchner cuando se abrazó con los piqueteros, calificando el conflicto como un asunto nacional". "Lla gente ahora se sorprende, pero se olvida que tuvimos que sacar el ejército a la calle", recordó el expresidente uruguayo.
"¿Qué se pretendía que hiciera el presidente de un país pequeño que está amenazado?", se preguntó Vázquez. Y recordó que había solicitado respaldo a Estados Unidos porque si no lo hacía los ciudadanos uruguayos se iban a preguntar "qué hizo el presidente".
Desde el comienzo del conflicto, a fines de 2005, se iniciaron los cortes de ruta y de los puentes que unen ambos países: Salto-Concordia, Paysandú-Colón y Fray Bentos - Gualeguaychú. Este último en particular fue el que más tiempo permaneció bloqueado. A partir de la autorización uruguaya para la instalación de la pastera, desde el lado argentino, los vecinos llegaron a cortar los tres puentes en forma simultánea, con el consiguiente perjuicio para el turismo y el comercio uruguayos.
Desde el lado argentino, las autoridades nunca intervinieron para poner fin a lo que, en definitiva, era el corte de una frontera internacional por parte de civiles auto-organizados. En Gualeguaychú, ciudad de 80.000 habitantes, sus habitantes empezaron una resistencia muy persistente para que la pastera no se instalara en la costa que tenían enfrente porque con sus actividades iba a contaminar el río Uruguay. La lucha incluyó un prolongado corte de la ruta 136 y del puente internacional Libertador General San Martín que une a Fray Bentos con la ciudad entrerriana.
El litigio comenzó en 2006 con una demanda de Argentina en la Corte Internacional de Justicia de La Haya en la que denunció a Uruguay por la violación del Estatuto del Río Uruguay suscripto en 1975, ya que la instalación de dos papeleras sobre las costas de ese curso de agua había sido "una decisión inconsulta y unilateral" (por estos cuestionamientos la española ENCE decidió instalarse en otro tramo del río). Cuatro años más tarde, el 20 de abril de 2010, el tribunal de La Haya presidido por Peter Tomka dictaminó que Uruguay había tomado una medida sin cumplir lo que establecía el Estatuto pero también que la empresa finlandesa no contaminaba como para ordenar su relocalización.


