La Justicia confirmó el fin de la exitosa cooperativa La Terre
Los trabajadores de la cooperativa La Terre, que funciona en las instalaciones de las ex Industrias Matas, recibieron una dura noticia este jueves. La Justicia confirmó la compra de la empresa por parte de American Garlic, representada por Mariano Ruggeri. De esta manera, la fábrica pasaría a manos de un privado y sería el fin del proceso de reconversión que años atrás iniciaron los trabajadores de Industrias Matas cuando la compañía quebró.
El proceso de subasta había sido impugnado por La Terre, que aducía que existieron irregularidades y que no los dejaron participar en la misma. La Cooperativa aduce que "no se cumplió con los términos del acta, y que la omisión debería ser sancionada con el desistimiento de la oferta lisa y llanamente, al no cumplirse los tiempos procesales dispuestos en el acta y de los cuales, todos los interesados se dieron por notificados, sin excepción".
Además, adhieren que se pretende forzar una solución desconociendo derechos de defensa, patrimoniales, económicos y de propiedad de la Cooperativa y que, en esta línea de pensamiento, se debe "priorizar la subsistencia de las empresas, para asegurar la continuidad de su producción y la generación de empleos dando esa posibilidad a las cooperativas de trabajo, de existir, conformada por los mismos obreros que fueron dependientes de las empresas y/o fábricas quebradas".
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Sin embargo, la la Primera Cámara de Apelaciones en lo Civil resolvió rechazar finalmente el recurso de apelación presentado por la Cooperativa y entendió que la subasta , se realizó cumpliendo los requerimientos jurídicos procesales dispuestos por la jueza en primera instancia. Es decir, confirmó la compra de la fábrica por 25 millones de pesos.
La resolución emitida por el tribunal conformado por las juezas Alejandra Orbelli, Marina Isuani y María Teresa Carabajal aseguran que “claramente debía aprobarse la subasta y, luego de la aprobación, emplazar al adquiriente a que deposite el saldo del precio, todo lo cual ocurrió”. “La jueza se encuentra facultada como directora del proceso para establecer el plazo de 20 días para depositar el saldo del precio”, adhieren.
Por otro lado, subrayan que en total hubo seis llamados a subasta pública entre junio de 2018 y mayo de 2019 y que si bien La Terre realizó una oferta por 40 millones de pesos, no abonó suma alguna ni realizó depósito de garantía ni abonó comisión o impuestos. Por ese motivo la oferta fue desestimada or no reunir los requisitos procesales. "En esta instancia el tribunal le hizo saber a la cooperativa que podía participar de la subasta, bajo las mismas condiciones que cualquier oferente", agregan.
Fue entonces, en mayo del 2019, que se recibe y se acepta la oferta de American Garlic por 25 millones de pesos. Un mes después, en junio, La Terre pidió que la subasta se declare desierta porque el adquiriente no había depositado el dinero en los términos fijados.
Por otro lado, destacan que hubo varios llamados a instancia conciliatoria para “realizar el máximo esfuerzo para llegar a un acuerdo, ya que resulta fundamental sostener el empleo en el contexto actual”. "Siempre se ponderó la trascendencia del conflicto, prueba de ello es el proceso de conciliación que se instrumentó a través de audiencias presenciales, dentro del marco legal dispuesto por el estado de emergencia sanitaria vigente. En ellas se priorizó la participación de los cooperativistas a fin de arribar a un acuerdo que contemplara los intereses de las partes involucradas en la causa”, explican.
En conclusión la Primera Cámara de Apelaciones rechazó el recurso de apelación presentado por Cooperativa La Terre al que le había dado lugar, entendiendo que el proceso de subasta es totalmente válido y está ajustado a derecho. Por ende, sostiene que los activos de la ex Industrias Matas, fueron adquiridos por Mariano Ruggeri dentro del marco jurídico.
Una cooperativa exitosa
La Cooperativa La Terre fue creada en el año 2014 por los trabajadores de la ex Industrias Matas. Cuando quebró la empresa, los propios trabajadores se hicieron cargo y lograron poner en funcionamiento los engranajes con resultados exitosos. En seis años, consiguieron aumentar el ritmo de producción de alimentos deshidratados y hoy en día producen cerca de 3200 toneladas.
Por ejemplo, lograron abastecer al mercado interno de espinaca deshidratada, un producto que antes era importado de Europa y China. Además de ello, producen zapallo, zanahoria, ajo, etc. De los 14 trabajadores que eran en 2014, hoy hay 80 empleados de forma directa y aseguran que son alrededor de 60 los que están vinculados de forma indirecta.