La reveladora metáfora del TEG que incomoda a los políticos argentinos

La reveladora metáfora del TEG que incomoda a los políticos argentinos

Por un lado las chicanas sin sustento, las mezquindades, el oportunismo y los palos en la rueda. Por el otro, un mensaje fresco para que una dirigencia "obsoleta" aprenda a escuchar al otro. Un joven emprendedor de 21 años desplegó una teoría simple para explicar por qué estamos como estamos.

Mariano Bustos

Mariano Bustos

Hay que renovar los aires de la política Argentina. Necesita oxigenarse y esto no necesariamente significa caer en el slogan "que se vayan todos. Los mismos dirigentes que hoy conducen los destinos del país y la provincia tienen que entender el tiempo en el que viven. Y esta semana se vivieron algunos ejemplos que sirven para revelar las mañas que la juventud y la ciudadanía exigen cambiar.

El contraste entre el mensaje del emprendedor de 21 años Mateo Salvatto y las mezquindades de la política es evidente. El creador de la app "Háblalo" fue muy claro a la hora de expresar qué debe cambiar en este país para salir del bucle histórico que no deja de repetirse.  "En  Argentina siempre se trata de destruir. Como en el TEG cuando toca la tarjeta de 'destruir al jugador de la derecha'. Hay que cambiar esa parte. Ser proactivos y no tratar de destruir al que está en la derecha o en la izquierda", dijo con simpleza en MDZ Radio.

Y aunque parezca una obviedad, es algo recurrente en la dirigencia política. El jueves por la tarde el Gobierno nacional culpaba al jefe de Gobierno porteño por los desmanes en el velatorio masivo a Diego Armando Maradona. Rápidamente la oposición salió a responder por Twitter responsabilizando a Alberto Fernández por la organización. Destruir al jugador de la derecha.

Los más jóvenes y una gran porción de la sociedad comienzan a hartarse de esa lógica del enemigo que al fin de cuentas perjudica al país y solo beneficia a quienes viven de la grieta. Pueden existir diferencias ideológicas, puntos de vista y opiniones que contrasten, pero el objetivo final siempre debe ser el mismo: que al país le vaya bien.

"Falta escuchar al que opina distinto. Nos encerramos en nuestras opiniones y no escuchamos al otro para saber cómo ve las cosas. Argentina es un barco donde estamos subidos todos y si alguien empieza a tirar agua adentro seguro que el barco se hunde. Pero si se hunde nos hundimos todos. No se hunde la mitad que votó al gobierno y la otra mitad se salva", aseguró el joven emprendedor en el programa Sonría lo estamos filmando.

Incluso puso un ejemplo que fue noticia en las últimas semanas y que tiene que ver con el pedido del periodista Eduardo Feinmann para que en el país haya "más Mateos y menos Ofelias" haciendo referencia a la joven legisladora porteña del Frente de Todos Ofelia Fernández. Rápidamente, ambos veinteañeros salieron a cuestionar al encumbrado conductor televisivo y le dieron una lección de tolerancia.

"Con Ofelia Fernández ideológicamente y a nivel político tengo muchas diferencias pero no por eso debe haber más de uno y menos del otro. U odios. Lo que hay que hacer es entender que ella representa un porcentaje de la población y que el país se construye entre todos", expresó sobre ese episodio Salvatto.

En la política argentina sobran los palos en la rueda. El oportunismo está a la orden del día y todo sirve como excusa para presentar un pedido de informes tratando de ensuciar la imagen del que está enfrente. La justicia se presta para cumplir el objetivo de "destruir al jugador de la derecha" aunque destruirlo no signifique que vaya preso por algún ilícito. Alcanza con que pierda en las urnas.

Ataques permanentes con el único objetivo de desprestigiar, de embarrar la cancha, de complicar el juego y echar la culpa al otro de los males que padece el ciudadano. 

"Hay que buscar más colaboración y menos grieta al pedo que no construye nada. No podemos pensar un crecimiento individual", concluyó Salvatto y ojalá sea escuchado.

Escuchá aquí la entrevista completa.

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