Efecto rebeldía: Mendoza vuelve al Aislamiento y se tensa la relación con la Nación

Efecto rebeldía: Mendoza vuelve al Aislamiento y se tensa la relación con la Nación

El gobernador Rodolfo Suarez interpretó el DNU de Alberto para no cerrar. Pero también exageró las consignas. Por primera vez hay un uso político de las diferencias.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Si hay algo necesario en momentos de crisis es construir certezas; generar alguna sensación de estabilidad. Pues en Mendoza está ocurriendo lo contrario: en una semana hubo anuncios, contradicciones y una disidencia política entre la Nación y la Provincia que desgasta.

Detrás de escena, el presidente Alberto Fernández y el gobernador Rodolfo Suarez se perdieron por completo la confianza. Alberto cree que Suarez quiere transferirle los costos políticos de la crisis sanitaria y de “cerrar”. Y Suarez cree que el Presidente echa mano a las restricciones para cambiar de eje la agenda pública; que se vuelva a hablar de la crisis sanitaria y no de la situación económica. La confianza entre ambos está rota y la repercusión inmediata es el descrédito y la incertidumbre. 

La situación sanitaria es dramática; igual de dramática que hace 15 días. Desde la Nación aseguran que ahora buscan tomar medidas “por la inacción de Suarez”. Acá, la interpretación es distinta y también hay algo de sobreactuación. Es real que Suarez se opuso a volver al ASPO, pero también es verdad que el resto de los gobernadores (como Schiaretti, de Córdoba) “negociaron” los detalles del nuevo aislamiento.

Suarez, por primera vez, hizo política con las diferencias de criterio. Expuso su disidencia y exageró su malestar.

La primera frase de la conferencia de prensa fue “Mendoza no vuelve a fase 1”, sugiriendo una desobediencia que no era tal. Pero el efecto “rebeldía” fue inmediato. 

Sí hubo una interpretación inteligente y lógica del DNU, que también en Mendoza están permitidas todas las actividades que se habían autorizado desde Casa Rosada antes de decretar el Distanciamiento social. Ahora el propio Suarez deberá pedir nuevas autorizaciones para volver a la situación deseada por él. En el medio hay zonas grises: el turismo interno seguirá permitido, pero en DNU de Alberto prohíbe la movilidad entre zonas con distanciamiento y aislamiento. Lo mismo con algunos protocolos específicos.

Fuentes de Casa Rosada habían intentado aclarar lo obvio: no se vuelve a Fase 1 porque la Fase 1 “no existe más”. La tensión ya estaba, pero hasta ahora Suarez no actuaba políticamente. Ahora lo aprovecha.

 

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