Qué puede cambiar con el encierro que decidió Alberto Fernández para Mendoza

Qué puede cambiar con el encierro que decidió Alberto Fernández para Mendoza

El Gobierno nacional dispuso que Mendoza y otras 17 provincias vuelvan atrás y se restrinja la circulación. Aún no se conoce el alcance de la medida, pero en principio se volvería al aislamiento. El Gobierno provincial perdería la potestad de decidir.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

El presidente Alberto Fernández decidió de manera unilateral cerrar y volver a la fase de aislamiento social a Mendoza o al menos una parte de la provincia. Esa medida había sido una "amenaza" durante varias semanas y se concreta en el momento menos esperado y con la disidencia expresa del gobernador Rodolfo Suarez

El Decreto de Necesidad y Urgencia que regirá por los próximos 14 días no se conoce y aún no se redacta. Pero si se concreta el anuncio de Alberto Fernández tendrá implicancias importantes sobre la vida cotidiana. En primer lugar se supone que el Gran Mendoza volverá a fase de aislamiento social obligatorio y dejará el "distanciamiento". No se trata solo de un cambio de nomenclatura: el aislamiento es controlado directamente por el Presidente. Es decir Casa Rosada volvería a decidir sobre qué pasa en Mendoza; qué se puede o no hacer. Rodolfo Suarez sería un gestor y no un decisor, como ocurrió durante la primera parte de la eterna cuarentena. 

Luego habrá que ver qué actividades restringe el Presidente. Ayer sugirió que la intención es bajar la circulación de personas. En Mendoza rige el control según la terminación por DNI, pero solo de lunes a jueves. Pero además se habilitaron todos los comercios, locales gastronómicos, clubes, deportes individuales, hay salidas recreativas, se permiten las actividades religiosas y las reuniones familiares vuelven este fin de semana. El aislamiento restringe todo, pero se pueden permitir actividades siempre y cuando las autorice el presidente a través de la Jefatura de Gabinete. Además, se burocratiza todo: las autorizaciones pasan por Buenos Aires, la circulación se vuelve a certificar con permisos y los decretos nacionales pasan por arriba de las decisiones locales. 

En cada Decreto se mencionaba que para que una provincia estuviera en Distanciamiento debían cumplirse tres pautas: que no haya circulación viral comunitaria, que el tiempo de duplicación de los casos no baje de los 15 días y que el sistema de salud respondiera. En realidad los requisitos no se cumplían a rajatabla pero igual se admitía el DISPO por pedido de los gobernadores, que garantizaban que el sistema de salud tenía capacidad de respuesta. Es lo que piensa Suarez. Ahora en Mendoza hay transmisión comunitaria y el tiempo de duplicación de casos es mayor a 30 días, con un amesetamiento de los casos (alto, pero que no crece tanto). Las camas de terapia rondan el 90% de ocupación en el Gran Mendoza y ese es el dato más crítico. Pero es la misma situación que se daba hace un mes, cuando Fernández aceptó mantener el estatus de la provincia. Ahora que Suarez liberó más actividades, lo contradicen con una medida drástica

La diferencia clave entre el "Aislamiento (ASPO) y el "distanciamiento (DISPO)" es que en el primer caso solo se permite la circulación de trabajadores esenciales y las excepciones; las compras en comercios indispensables y se restringen todas las actividades libres. En el Distanciamiento, por el contrario, se permiten actividades con protocolos y distancia. Corren peligro desde las actividades profesionales (como médicos y abogados) hasta oficios y todas las prácticas deportivas y recreativas que ya son habituales en Mendoza. 

Todo es a contramano de lo que Mendoza estaba haciendo. "Ha quedado expuesto que pensamos muy distinto. Son estrategias muy diferentes y a nosotros nos ha dado resultado porque Mendoza con todo abierto no está peor que otras provincias iguales en las que se cerró todo, como ocurrió en  Buenos Aires"; explicó anoche a MDZ el gobernador Rodolfo Suarez. 

La estrategia del gobierno provincial, ahora, es "presionar" durante el fin de semana al Gobierno nacional con la intención de que lo anunciado anoche no se aplique en la Mendoza y la provincia no retroceda.     

Las próximas 48 horas son clave. El Gobierno nacional "dejó abierto a negociación" el DNU y los alcances de las restricciones. Entre otras cosas para evaluar qué departamentos o zonas de las 18 provincias van a quedar alcanzadas por las nuevas medidas. En Mendoza aún tienen sorpresa. Hubo diálogo tenso hasta ayer a la tarde. Pero se rompió por la decisión intempestiva del Presidente. 

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