El temor por la "burbuja petrolera"

El temor por la "burbuja petrolera"

En Neuquén hay 2 mil despidos que podrían ejecutarse. La industria petrolera está en crisis y espera señales. Mendoza podría recibir "coletezos" mientras aún analizan las estrategias a seguir. Un hallazgo: ¿cuándo empezó el fracking en la provincia?

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Dijo que Vaca Muerta no es todo; pero en campaña había asegurado lo contrario. Y dos días después, también calmó ánimos con palabras dulces para los empresarios. El presidente Alberto Fernández acomoda su discurso según el interlocutor que tenga sentado en su mesa. El problema es la incertidumbre que eso genera.

Todo en un contexto complejo y donde muchos temen que explote la “burbuja petrolera” que se infla desde hace una década alrededor de “Vaca Muerta”; una formación que está a más de 2 mil metros de profundidad y que ha sido objeto de discursos y una eterna espera.

Desde mediados del año pasado, cuando el presidente Mauricio Macri modificó las condiciones de la industria petrolera, hay una tensión en crecimiento que puede tener un clímax en las próximas semanas. En Neuquén hay 2 mil despidos congelados, pero que pueden ejecutarse si no hay cambios. Si muchos esperaban el efecto derrame de la bonanza petrolera, ahora puede ocurrir lo contrario: un parate de la actividad que se extienda.

Espera local

En Mendoza están expectantes porque la exploración y explotación no convencional es incipiente y no tiene el nivel de desarrollo de Neuquén. Sin embargo los condicionantes también afectan.

Por eso, si bien no hay un freno, tampoco se confirman proyectos a mediano y largo plazo. “Por ahora siguen trabajando. Igual bajaron equipos a lo mínimo”; explicó un allegado a la industria. “Los equipos están en buena manera stand by, es decir hay gente que está en su casa cobrando la mitad”, explicó otro empresario. Algunos son más cautos. "El problema está en Neuquén con Vaca Muerta, donde hay asambleas y se produjeron los despidos. En Mendoza la situación es distinta porque casi no hay explotación no convencional. Sí está todo muy expectante", explicaron desde una empresa petrolera. 

Muchos de los proyectos anunciados para este año aún no tienen confirmación oficial. En YPF, por ejemplo, están afectados no solo por la coyuntura económica, sino por el cambio de autoridades y estrategia. La doble conducción del tema por parte del Gobierno nacional y del titular de la empresa, Guillermo Nielsen, aún no genera un mapa claro. La semana pasada Fernández recibió a los principales empresarios del sector y trató de tranquilizarlos. Pero todos esperan la comunicación de un proyecto de ley que el Gobierno trabaja para promover la actividad y que el Ejecutivo guarda celosamente. YPF había proyectado avanzar con pozos de fracking en las áreas Chihuido de la Salina Sur y Paso de las Bardas.

En Mendoza esperan que la nueva política energética no incluya solamente incentivos para explotar Vaca Muerta, sino también otros yacimientos no convencionales, como el petróleo pesado que hay en Mendoza y la recuperación de yacimientos envejecidos, otra línea de trabajo que puede beneficiar a la Provincia. El propio Presidente así lo dijo en una entrevista en la que respondía en “modo complaciente” con su entrevistador.

Allí es donde en la provincia ven una nueva esperanza. Ya ocurrió en la gestión anterior, con el inicio del lobby para que los incentivos pensados para Vaca Muerta también incluyan al petróleo pesado del Sur mendocino (que requiere técnicas distintas al fracking pero también costosas). 

Promesas del subsuelo

El petróleo no convencional apareció hace una década en los discursos públicos pero se desarrolla desde hace mucho más tiempo. La “meca” que todos los dirigentes de Argentina mencionan también tiene sus riesgos. Vaca Muerta ya mejoró sensiblemente la estabilidad energética del país y hasta hubo sobreoferta de gas en algunos momentos (también por la baja demanda). En Vaca Muerta hay gas para el consumo de 350 años de Argentina y si se suma Los Molles, mucho más.

Ese desarrollo se solapa con otro debate que parece contradictorio: a mediano y largo plazo la matriz energética mundial cambiará y los enormes yacimientos de hidrocarburos perderán valor. Lo ideal, explican los especialistas, es solapar las dos actividades: generar valor con la riqueza que hoy brinda el petróleo para tener un futuro más sustentable.

La explotación de recursos no convencionales tiene mucho de eso: es una oportunidad del ahora, más que del futuro. Se cree que las reservas de gas que guarda Vaca Muerta equivalen a 350 años de consumo del país. Con el petróleo pasa algo similar. Más si se calculan los recursos de Los Molles, la otra roca madre que está aún más abajo.

En Mendoza el primer desarrollo fuerte de petróleo no convencional lo hace la empresa El Trébol, que inició una prueba piloto con una  autorización ambiental cuya legalidad aún analiza la Suprema Corte de Mendoza. Esa prueba ya está en plena explotación y había proyectos de ampliación. Sin embargo, YPF ya había realizado pruebas en el lado mendocino de Vaca Muerta que tampoco habían tenido exposición pública.

En 2012, por ejemplo, se comunicó a la Bolsa de Comercio el trabajo exploratorio realizado en Malargüe en los pozos “La Fija” y “Malal del Medio”.

“Informo que dentro de nuestro programa exploratorio anual hemos realizado los pozos exploratorios La Fija X-1 (YPF.Md.NLaFi.x-1) y Malal del Medio - 94 (YPF.Md.NMDM-94), cuyas ubicaciones se encuentran en los bloques Payún Oeste y Valle del Río Grande, respectivamente, en la provincia de Mendoza. El objetivo del pozo La Fija X-1 consistió en evaluar la presencia y productividad de hidrocarburos en la formación Vaca Muerta. El mencionado pozo inició su producción con un caudal inicial promedio diario de 427 barriles de petróleo equivalente de 36° API de calidad después de haber realizado 2 fracturas en una sección de 138 metros de formación. De esta manera, el resultado positivo del mismo nos permitió confirmar dicho modelo prospectivo en la Provincia de Mendoza”, detalla el informe.

“A su vez, el pozo Malal del Medio tuvo como fin evaluar la presencia y productividad de hidrocarburos de formación Vaca Muerta en el norte de la cuenca. El resultado positivo obtenido nos permite extender la estimación del área prospectiva de la mencionada formación en 2.000 Km2 con una expectativa de recursos de 1.000 millones de barriles de petróleo equivalente para este yacimiento en la Provincia de Mendoza. Cabe destacar, que estos 2 pozos perforados en Mendoza se encuentran produciendo de la formación Vaca Muerta en profundidades de entre 2.200 y 2.400 metros y en cercanías a estructuras asociadas a la cordillera de Los Andes”, profundiza la comunicación.

La formación Vaca Muerta tiene una “lengua” en el sur de Mendoza que también genera expectativas y forma parte de las promesas de futuro para la generación de recursos. A los condicionantes estructurales de la actividad, se le suman algunos problemas logísticos. Y también legales: la Suprema Corte tiene en sus manos causas que hacen a la ratificación o no de la legalidad de la fractura hidráulica en Mendoza.

 

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