Anabel crece en el "triángulo de poder" de Cristina y puede tener un rol clave con los jueces

Anabel crece en el "triángulo de poder" de Cristina y puede tener un rol clave con los jueces

La senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti quedó herida a nivel político en Mendoza. Pero suma confianza en la Nación gracias a su cercanía con Cristina. Podría ocupar una comisión clave para la designación de jueces.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Anabel Fernández Sagasti vive un  momento ambiguo. Aún le repiquetean las repercusiones de la crisis generada por el rechazo al impulso de la minería en Mendoza, decisión avalada políticamente por ella. Pero a nivel nacional la senadora mendocina toma más volumen político, siempre bajo el madrinazgo de Cristina Fernández de Kirchner.

Fernández Sagasti forma parte del triángulo de poder que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner tiene a su alrededor, que conforman también la sanjuanina Graciana Peñaflor y “LuchyAlonso, una dirigente pampeana que formó parte, junto con Anabel, del semillero cristinista que creció al calor del poder. Pero como ellas mismas dicen: en su momento les dieron la oportunidad de “estar”; pero había que aprovecharla para construir. Las dos jóvenes camporistas creen que lo hicieron. En una nota publicada por el diario La Nación así lo describen y, de hecho, ya era conocido el vínculo profundo entre la ex presidenta y las dos jóvenes camporistas.

Ahora, en ese camino, podría tener un rol clave como cabeza de una comisión estratégica en la Cámara Alta. Se trata de la comisión de acuerdos, encargada, entre otras cosas, del enlace entre los otros poderes del Estado para el nombramiento o remoción de funcionarios públicos. Es una comisión netamente política y que tiene directa vinculación, por ejemplo, en la designación o juzgamiento de jueces. 

El rol

Hay un dato de contexto clave. Antes del cambio de gobierno quedó en pausa la ratificación de un grupo de jueces federales que quedaron en la gatera tras pasar todos los filtros previos.

En el grupo de más de 60 jueces hay dos mendocinos que quedaron atrapados en la rosca política. Se trata de Alejandra Morcos, que está postulada para el nuevo juzgado federal 4 y Sebastián Soneira, que había sido promovido para el juzgado federal 2 que hoy es subrrogado por un juez sustituto. Ambos candidatos fueron promovidos por Mauricio Macri, tras pasar el proceso establecido por las normas. Pero la votación en el Senado quedó congelada por un desencadenante clave: desde que Cristina Fernández promovió a Alberto como candidato a presidente y a ella como postulante a la vicepresidencia.

Desde entonces la negociación que se llevaba adelante para los nombramientos cambió. Y ahora, con ambos en los cargos, la ecuación de poder también se modificó. Si Anabel Fernández Sagasti es confirmada como presidenta de la comisión de acuerdos, tendrá a su cargo la nueva negociación por los jueces. No había objeciones fuertes sobre los dos candidatos, salvo un detalle: Soneira era funcionario de Cornejo y fue ratificado por el actual gobernador Rodolfo Suarez. El presidente tiene potestad para retirar los pliegos enviados por su antecesor. En ese caso, podría ponderar otros candidatos y así detonar un nuevo proceso en el Senado.

Anabel Fernández Sagasti fue diputada nacional, luego senadora y tuvo un salto político al ganar las PASO provinciales y ser candidata a gobernadora. Luego retrocedió casilleros con la doble derrota en Mendoza y también quedó herida por las idas y vueltas por la polémica ley minera. Sin embargo, sigue creciendo a nivel nacional como parte del triángulo de poder de Cristina.

Pero la política nacional no es tan lineal y la senadora mendocina ya ha sufrido desaires. Ocurrió cuando sonaba como posible presidenta provisional o como presidenta del bloque. Y quedó al margen de los dos cargos. 

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