José Thomas: El crimen educativo, empezar y terminar 5º año borrachos
El festejo de alumnos del último año del secundario preocupa a padres y docentes por el consumo de alcohol y el estado en el que algunos chicos llegan a la escuela. una costumbre que comenzó a practicarse no hace mucho en las secundarias por alumnos del último año de cursada.
Murga, pirotecnia, disfrazarse, espuma, cotillón, pintarse, pasar la noche despiertos y tomando alcohol para llegar a la escuela el "Primer Último Día", tal como se denomina a esta actividad.
Este ritual que empezó con un asado la noche previa se convirtió en un gran problema cuando comenzaron a consumir alcohol, cortar calles, tirar pirotecnia y llegar a la escuela en condiciones deplorables.
Algunas escuelas lo enfrentan, muchos padres lo avalan y hasta ahora el estado intenta mirarlo de costado y no meterse mucho.
Un alumno pasa 14 años en el sistema educativo (docentes, alumnos, padres, gobierno) antes de llegar a quinto año. Este sistema, no solo no le enseña matemática, lengua y ciencias, sino tampoco logra hacerle entender que el alcohol es malo y muy perjudicial para su salud. Como broche de oro le permite festejar, lo poco que aprendieron, emborrachándose durante el último año. Esto sin lugar a dudas es un crimen educativo.
Veremos que pasa este año con la implementación del nuevo Código de Faltas que obliga a los adultos a hacerse cargo.
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