Alfonsín confía en Cornejo pero aclara que "en la cancha se ven los pingos"
Cada vez falta menos para que Alberto Fernández asuma como presidente y en el radicalismo ya se están colocando el saco de oposición. El cambio de rol ha generado tensiones internas en el partido centenario y en ese marco no pasó por debajo del radar la reunión que esta mañana mantuvieron el presidente electo y el referente radical Ricardo Alfonsín. Consultado al respecto, el exdiputado nacional dijo que trabaja para que "haya cooperación desde la UCR porque el futuro gobierno que va a tener que enfrentar circunstancias muy complejas". Además, dijo que confía en que es la misma postura que tiene el presidente del partido, Alfredo Cornejo, pero aclaró que "en la cancha se ven los pingos".
En diálogo con MDZ Radio Alfonsín dejó muy clara su posición respecto a lo que viene. "Yo me puse a disposición del próximo gobierno para acompañar las decisiones que creo que son las correctas", remarcó Alfonsín y sostuvo que si la UCR vuelve a sus bases "va a ser más fácil llegar a lugares comunes a partir de los cuales lograr a acuerdos con el Frente de Todos para así avanzar en políticas de desarrollo".
Alfonsín negó que le hayan ofrecido un cargo en el gobierno de Alberto Fernández pero no dudó en admitir que está dispuesto a apoyar si es necesario. "No me han ofrecido absolutamente nada. Creo que la mejor manera de colaborar que tengo es trabajar por un radicalismo distinto al de los últimos cuatro años. Un radicalismo que sea colaborativo y piense como históricamente ha pensado el radicalismo", remarcó.
El hijo del expresidente Raúl Alfonsín fue crítico con el PRO y manifestó que existen más coincidencias entre radicales y peronistas que con el partido que gobernó los últimos cuatro años. "En términos económicos y sociales, la UCR y PJ quieren defender a los mismos sectores, ambos apuestan a la producción y no creen que la economía deba despolitizarse", subrayó y admitió que espera que "las diferencias con el PJ vayan reduciéndose por una convivencia más republicana".
Por todo ello, Alfonsín reconoció que le hubiese gustado que se discuta con mayor profundidad el tema de las autoridades de los bloques de la UCR en el Congreso de la Nación y sostuvo que es más que una pelea de nombres. Para el excandidato a presidente la puja estaba por el rol que debe tener el radicalismo en como partido opositor y se mostró cercano a la posición del gobernador Alfredo Cornejo. "Cornejo quería una posición más consecuente las ideas del partido y desde esas ideas ser una oposición responsable. Eso nos encontraría coincidiendo en algunos temas con el peronismo", argumentó Alfonsín.
"Espero que Cornejo pueda conducir al partido en el recorrido que hay que hacer para reencontrarnos. Somos un partido que quiere que los trabajadores, la clase media,las Pymes, jubilados, maestras y enfermeros nos vean como su compañero de ruta", esgrimió. "Yo creo que Cornejo piensa lo mismo, pero en la cancha se ven los pingos. Yo lo quiero a Alfredo, hemos hablado, pero hay que ver. Cuando me preguntan por liderazgo, que no me vengan con personas. Que me hablen de liderazgo de ideas y qué tipo de educación quiere, qué sistema tributario, si una economía primaria o industrial, etc. Todo eso tiene que quedar muy clarito", manifestó.
Luego de reunirse con Alberto Fernández dijo tener la impresión de que el presidente electo "es consciente de que hay que avanzar con reformas" pero que también sabe que para hacerlo de forma exitosa es clave tener en cuenta que "la política es correlación de fuerzas". "Hablamos de la necesidad de convertir al sistema financiero en un sistema al servicio de la producción. No para la especulación financiera, porque no genera empleo, no genera divisas genuinas ni aporta al Estado. Hay que poner al sector financiero al servicio de la producción", contó en Vos Sabrás.
Para el referente radical ha llegado el momento de que la UCR vuelva a reclamar el protagonismo que le corresponde y se recuerde que parte del 41% de los votos de Juntos por el Cambio e incluso parte de los que obtuvo el frente de Todos tienen extracción radical. "Me parece raro que algunos radicales digan que no tenemos que discutir el liderazgo. Mi partido tiene la distorsión de los hipocondríacos: es como que le tuviese miedo a la muerte. Piensan que sin Cambiemos no hay vida, que viene el desierto y es un gran error", remarcó.
Por último, descartó que haya escisiones entre radicales y dijo que siempre tiene que primar el respeto orgánico. "En los últimos cuatro años existieron diferencias entre varios radicales. No solo yo, muchos radicales discrepaban con lo que se venía haciendo. No coincidían porque no fue lo que habían dicho que iba a ser. Pero más allá de eso fuimos muy orgánicos y respetamos la decisión. Entiendo que si ahora primara la corriente de que la UCR se debe reencontrar con sus tradiciones, el resto debería acatar", señaló.
"A mi me interesan liderazgos conceptuales, ideológicos, éticos. Comprender que la sociedad debe organizarse con la mayor justicia posible. Habrá que escuchar qué posiciones tiene cada uno y si aún no aparece alguien con liderazgo, ya va a aparecer. Quiero que los radicales salven las ideas del partido", finalizó.


