El PJ está casi fundido y hay guerra por los gastos electorales
El peronismo mendocino no sólo sufre una interna desgastante. También tiene graves problemas económicos.
Su presidente, Omar Félix, niega que el PJ esté quebrado, pero reconoce que "mensualmente hay más gastos en sueldos que la plata que ingresa". Y la falta de dinero ha generado otro conflicto: la oposición interna se resiste a avalar el balance del año pasado, que refleja un déficit importante.
Para Félix, las críticas de estos sectores representan una "chicana estúpida" que desconoce la realidad del PJ: le cuesta sobrevivir fuera del poder. En cambio, cuando era gobierno, el peronismo sumaba unos dos millones de pesos por mes.
Furioso, Félix jura que ha sido un administrador austero (no contrató más personal para el funcionamiento del partido) y amenaza con desatar una guerra de acusaciones si se agrava el enfrentamiento. En carpeta tiene una posible auditoría de los gastos del PJ en los últimos años y una embestida contra la gestión de Carlos Ciurca por los fondos que destinó a una fundación.
El sanrafaelino Félix recibió la conducción del PJ a fines de 2016 de manos de Ciurca, quien había quedado al frente del partido tras la debacle electoral de 2015 y la renuncia de Francisco Pérez.
Las vueltas de la interna partidaria muestran a Ciurca, ahora, muy cerca del kirchnerismo. Ese bando rompió relaciones con el peronismo orgánico y amenaza a Félix y el grupo de los intendentes con pelearles el control del PJ en las próximas elecciones.
La cercanía de un congreso en el que se tratarán, entre otras cosas, el balance 2017 del PJ, encendió la mecha. Los apoderados de las dos agrupaciones que enfrentaron a Félix en las primarias del año pasado (Unidad Ciudadana y Construyendo Mendoza) reclamaron hace un tiempo, por nota, "documentación respaldatoria" de los gastos que las autoridades habían presentado a la Justicia Electoral.
La oposición interna dice que necesita información desagregada para "votar responsablemente" el balance deficitario y denuncia que la conducción la excluyó de las decisiones durante la campaña electoral del año pasado. También sugiere que el actual oficialismo dilapidó los recursos que le había dejado en la caja la anterior gestión: casi cinco millones de pesos.
Muy poca plata en la caja
El disparador de las sospechas es el balance 2017 presentado ante la Cámara Nacional Electoral, que refleja un abultado déficit para ese ejercicio: 4,5 millones de pesos.
Pero los conocedores de la vida de los partidos dicen que ese no es el peor dato sobre la situación financiera actual del PJ mendocino. Peronistas y radicales coinciden en que el déficit eventual de un ejercicio se cubre con ahorros. Además, es una realidad que los partidos gastan mucha más plata en los años electorales.
En 2016, el PJ también tuvo déficit: algo más de 286.000 pesos. El dato aparece en la última columna de la foto de arriba. Otro ejemplo es el balance que presentó la UCR ante la Justicia Electoral: tuvo en 2017 un rojo de 1.367.278 pesos, exactamente. Eso no le había pasado el año anterior, cuando no hubo elecciones y el superavit estuvo cerca de los 1,2 millones.
La diferencia a favor de los radicales es que el déficit de 2017 estaba cubierto por los "activos corrientes", que ascendían el año pasado a 4.245.853 pesos, según se puede ver en el mismo balance.
Las arcas del peronismo de Mendoza, en cambio, no están para nada holgadas. Según las cifras oficiales, frente al déficit 2017 de 4,5 millones, su "activo corriente" es de apenas 982.515 pesos y el ítem "caja y bancos" refleja depósitos por apenas 128.941,85 pesos. Los 853.573.95 pesos restantes figuran bajo el título "otros créditos".
Ese activo, además, es muy similar al pasivo partidario. El "pasivo corriente", que representa las deudas que vencen en menos de un año, asciende a 972.186,17 pesos. Es decir que el peronismo tenía en la caja, a fines del año pasado, apenas 10.000 pesos más de los que debía pagar a corto plazo.
En cambio, el ejercicio 2017 del radicalismo refleja un pasivo corriente de apenas 35.272,34 pesos, contra más de 4 millones de pesos en la columna de activos.
La caída brusca de fondos en el PJ se refleja con claridad en los balances publicados por la Cámara Nacional Electoral. A fines de 2016, el peronismo disponía de 4,8 millones de pesos en la columna de activos corrientes. Es la herencia que habría dejado la gestión Pérez-Ciurca a Félix. Pero a fines de 2017, ese monto había caído a menos de 1 millón.
"Habrá que poner más plata"
Félix asegura que no tiene nada que esconder. Sostiene que la campaña electoral del año pasado fue muy prolija, con la distribución equitativa de fondos para las tres facciones que participaron en la primaria, y que los sueldos que se pagan en el PJ (algo más de una decena) son "para la gente que ya estaba en el partido cuando llegué".
Un partido político se nutre, por lo menos en los papeles, del fondo permanente que paga el Ministerio del Interior y el aporte obligatorio de los funcionarios. El PJ ya no tiene funcionarios y, para Félix, esa es la única razón de la preocupante sequía de fondos: ahora sólo recibe el dinero de los descuentos que se les hacen a los legisladores del partido.
"Los militantes vamos a tener que poner más plata, porque no somos gobierno", advirtió el presidente del PJ, quien la semana que viene definirá la fecha del congreso partidario que tiene a todos los peronistas en vilo.





