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Cornejo no para: otra ley que busca agilizar la Justicia

El objetivo será la agrupación de juzgados de garantías y otros de tipo penal para que, todos, conformen un solo juzgado. Se creará, de ese modo, una especie de sistema rotativo para que la ausencia de un magistrado no demore audiencias orales.

Buscar mejoras en la seguridad a través de reformas en la Justicia ha sido la obsesión principal de Alfredo Cornejo hasta aquí. Y el plan, lejos de parar, sigue, con una etapa nueva.

En breve verá la luz un proyecto de ley tendiente, una vez más, a agilizar los procesos penales y, en particular, el sistema de audiencias orales que se requieren para dictar la prisión preventiva.

El propio Cornejo tiró la punta este jueves, al anunciar la inminente creación de los denominados "juzgados plurales". El objetivo será la agrupación de juzgados de garantías y otros de tipo penal para que, todos, conformen un solo juzgado.

Según adelantaron desde el Poder Ejecutivo, la propuesta buscará que esa especie de "superjuzgado" tenga la competencia de todos los casos "con independencia del juez-persona".

"Así, cuando el juez no esté, ninguna audiencia podrá fracasar, ya que la podrá tomar otro juez", explicó una fuente oficial. El objetivo será, entonces, acelerar los pasos del proceso penal, corriendo del medio, en este caso, los obstáculos y demoras que genera la subrogancia de los jueces.

Si un magistrado tiene que subrogar a un colega, se producen demoras, según observa el Gobierno. Esos retrasos provocan la suspensión de audiencias o de otros actos judiciales, debido a la necesidad de nombrar a un reemplazante.

El nuevo régimen que Cornejo tiene en mente se asemeja, tal como el propio gobernador adelantó ayer, a un "sistema de turnos", o un "sistema rotativo", que iría asignando las causas al magistrado que se encuentre menos ocupado.

Para el gobernador, se trata de una verdadera etapa nueva, en la que la mira estará puesta en la "resolución de los casos". Para avanzar en ella, ha decidido copiar un modelo que se aplica en Chile e integrar todos los juzgados de garantías en uno solo.

La mira en la Justicia

Las reformas legislativas del sistema judicial mendocino han sido una constante de la gestión del radical, que arrancó precisamente a comienzos del año pasado con modificaciones del Código Procesal Penal para endurecer la prisión preventiva.

El gobernador puso el ojo en los fiscales y, con la designación de un nuevo Procurador en el medio, avanzó hacia la "oralidad de los procesos". Esto fue, exigirles a fiscales y jueces de garantías, la resolución de la prisión preventiva en un plazo breve y a través de audiencias orales.

Con Alejandro Gullé (el procurador) y el ministro de la Corte José Valerio como ejecutores de su programa dentro de los tribunales, siguió bombardeando a la Legislatura con proyectos de diversa índole para modernizar la Justicia.

En uno de aquellos paquetes, metió un proyecto directamente destinado a acotar el poder de algunos magistrados, con nombre y apellido. Ese fue el objetivo de la ley 8934, por la cual convirtió a la hasta entonces única cámara de apelaciones de la Justicia, en una cámara del crimen más.

Esa ley estableció que las ocho cámaras del crimen se distribuyeran, desde la puesta en vigencia de la ley, todas las causas apeladas. Casi sin disimulo, este golpe buscó acotar el poder de su rival en la Corte, Omar Palermo, a quien le atribuía una influencia "garantista" en la vieja cámara de apelaciones. Esa cámara está integrada por los magistrados Ramiro Salinas, Luis Correa Llano, y Alejandro Miguel, y supo ser llamada irónicamente "el Camarón" por el gobierno de Cornejo.

La batalla para imponerle reglas a la Justicia sigue y no parece tener final. Los logros son, en el medio, un asunto de campaña: este viernes, al filo de la veda electoral, el gobernador hará un acto en San Rafael para celebrar la pronta puesta en marcha del nuevo Código Procesal Penal.

En tanto, ya lanzó la modernización de la Justicia Civil, que fue aprobada por el Senado. Y mientras justamente espera turno de tratamiento la reforma del Código Procesal Civil en la Cámara de Diputados, ya hay otro proyecto en la gatera, pensado por Cornejo para continuar marcándole la cancha a la Justicia Penal.