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Taxis en la mira por el alto volumen de multas

En 2016, la Dirección de Transporte aplicó un número de actas de infracciones a taxis y remís que equivale a más de la mitad de los vehículos que hay en total en Mendoza. Se detectó falta del seguro, de ART de los choferes, del matafuegos y hasta cubiertas en mal estado. Los dueños de las taxis se sienten "perseguidos".

En Mendoza, las multas a los servicios de taxis y remís vienen creciendo fuertemente en los últimos años. El promedio de estas sanciones es preocupante: en 2016 hubo un número de actas de infracciones que equivale a más de la mitad de los vehículos que están en circulación.

En el caso de los taxis, se hicieron 816 multas, para un total de 1407 vehículos. La proporción es aún mayor en los remís: las actas fueron 316 y el total de vehículos es 450.

Más de 3,5 millones de pesos en multas aplicó la Secretaría de Transporte el año pasado a los taxis y remís, en conjunto. Y la tendencia no baja en lo que va de 2017: ya se hicieron 418 actas a taxis y 222 a remís, por un total de 1,7 millones de pesos.

Según el secretario de Transporte, Natalio Mema, esto se debe a que "se ha ido incrementando el control", que corre por cuenta de un equipo acotado de empleados: alrededor de 30 inspectores tiene en la calle para controlar a todos los servicios de transporte.

Respecto de los taxis y remís, las razones más usuales de multas son la falta de la revisión técnica (hay que hacerla cada tres meses) y de cierta documentación, como por ejemplo, el seguro.

También se han detectado casos en que el chofer no tiene ART, el permiso para circular está vencido y falta el matafuego o ese aparato de seguridad está vencido. Además, hay unidades que circulan con las cubiertas en mal estado.

A la defensiva

Los dueños de las taxis, asediados desde hace algún tiempo ante la posibilidad de que desembarque en Mendoza Uber (la competencia más temida), no se muestran muy autocríticos ante esta situación. Consideran, en cambio, que los partes "son menores" y hasta afirman que existe una suerte de persecución en su contra.

Según Fernando Sáenz, presidente de Aprotam, los propietarios de taxis y remís son "cautivos" del sistema de control, que es "injusto". "No salen a buscar al transporte clandestino con la misma intensidad que buscan a los taxis. No sabemos cuántos truchos hay. Si se van a la terminal, al aeropuerto y a las paradas céntricas, es fácil hacerles partes. Hay remiseras truchas y organizaciones grandes", señaló Sáenz.

Sobre las multas que reciben, el titular de Aprotam afirmó que en pocos casos los castigan por cubiertas en mal estado. "Tres cuartas partes de los partes son menores: falta de la desinfección, del sello del seguro o de la ART y del matafuego. No tenemos cosas graves", expresó.

Micros, con menos multas

Al menos en la categoría "regular" del servicio de transporte público de pasajeros, que es la que corresponde a las líneas de colectivos del conurbano, los micros tienen un dato a su favor: han sido menos multados por la Secretaría de Transporte que los taxis y remís.

De acuerdo con el detalle oficial, en 2016 se hicieron 294 actas, por 1,2 millones de pesos: sólo un tercio de las multas a taxis y remís. En tanto, en lo que va de 2017, los partes de los micros suman cerca de 700 mil pesos. Esto es, menos de la mitad que taxis y remís.

Los años anteriores mostraron una marcada falta de control del servicio de transporte público. El caso más cuestionable fue el de 2011, en el cual, según los registros, apenas se recaudaron 50 mil pesos en multas. Durante 10 meses de aquel año, entre enero y noviembre, no se les cobró un solo peso a las empresas de transporte por irregularidades en el servicio, como puede verse en la siguiente planilla.

Pero desde 2012, las multas comenzaron a crecer. Aunque hay un rubro que todavía no está especificado: en los informes oficiales no se puede detectar cuántas sanciones hubo al transporte clandestino ni cuántas recibió el sistema de colectivos de media y larga distancia.

Ambas categorías han sido agrupadas en el rubro "Otros", que, además, incluye los servicios de turismo, de cargas y escolar, por nombrar sólo algunos.

"Otros" concentra los valores más importantes: 1.470 multas en 2016, por casi 4.5 millones de pesos, y sanciones que equivalen a 1.5 millones de pesos en lo que va de 2017.