El Gobierno: "A Franco Macri no le perdonamos un mango"
El presidente Mauricio Macri quedó en una posición incómoda durante la jornada del miércoles, cuando la fiscal Gabriela Boquin impugnó la negociación llevada a cabo entre el gobierno nacional y la empresa Correo Argentino S.A., perteneciente al empresario Franco Macri, padre del primer mandatario. El acuerdo cuestionado es aquel referido al concurso preventivo de la empresa que se declaró en quiebra en 2001.
La argumentación de la fiscal Boquin es que el acuerdo firmado es muy desventajoso para el Estado, ya que implica "una licuación del pasivo, más que una verdadera propuesta de pago".
El director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Comunicación, Juan Carlos Mocoroa, defendió el acuerdo. Según declaró en Radio Nacional, "a (Franco) Macri no se le perdonó un mango, ni siquiera los intereses".
El letrado explicó que la empresa que manejó el Correo durante los '90 se presentó en concurso en 2001, en medio de la crisis, porque no podía afrontar sus deudas. En ese momento el pasivo con el Estado ascendía a $296 millones. Luego de 15 años durante los cuales no hubo avances, tras la asunción de Cambiemos, el Poder Ejecutivo inició una transacción que se cerró en $600 millones.
"Lo que hay que tener en cuenta es que la ley de concursos y quiebras lo que prevé es que la acreencia no genera intereses. Lo que se debe es un monto generalizado. Y muchas veces para arribar a acuerdos, se establecen planes de pagos. Y esos planes sí llevan intereses", especificó Mocoroa.
El dictamen de la fiscal Boquin no es vinculante. Ahora los jueces deberán analizar si aceptan la propuesta de acuerdo entre el Estado y la empresa o si la impugnan.
De acuerdo a la representante del Ministerio Público, el entendimiento es "abusivo" porque implicaría una "condonación de la deuda" por más de $4.277 millones a valor presente. Según afirma la fiscal, la quita equivaldría a más del 98 por ciento de la deuda. El Gobierno, por su parte, sostiene que el pasivo se había congelado y se licuó primero por el fin de la convertibilidad y luego por la inflación.

