Algunos de los rugbiers podrían ser "exculpados" luego de las pruebas de ADN
La causa judicial que tiene a seis jugadores de rugby y un ex mánager imputados por abuso sexual, luego de ser acusados por una joven, tomó un rumbo donde puede quedar la sensación de injusticia más allá de qué resuelva el Poder Judicial. Es que la trascendencia social que tomó el caso ha generado tensiones y cualquier resolución que se toma es motivo de cuestionamiento. En ese sentido, las vinculaciones sociales de los acusados juega un rol clave a favor y en contra de ellos mismos.
A mediano plazo, explican, será muy difícil para los investigadores sostener la acusación contra los siete imputados. Hasta ahora las pruebas más importantes, fuera de lo testimonial, son dos muestras de fluidos hallados en prendas de vestir de la víctima. El proceso para cotejar esas pruebas es largo y el primer paso para avanzar fue imputar a los seis jóvenes que tuvieron alguna cercanía con la chica. "Lo único que se agregó a la causa desde que se presentó la denuncia fueron las prendas de vestir. Era necesario imputar para poder dar garantías en la toma de muestras"; explicó uno de los investigadores. Por eso, estiman en la justicia, una vez que avancen con esas pruebas varios de los acusados podrían tener menos carga en la causa.
Ignacio Ceschín ,Enzo Falaschi, Lisandro Biffi, Exequiel Pelaia, Maximiliano Filizzola y Sebastián Vanin están imputados por abuso sexual agravado con acceso carnal. José "Gaita" Hervida está acusado de abuso simple. En Tribunales tropezaron con sus propios argumentos. El delito de los que se los acusa es grave y no excarcelable. Por la misma razón varios imputados con la misma calificación están presos, a diferencia de los seis jugadores del seleccionado mendocino. La respuesta fue la misma: no hay muchas pruebas y era necesario imputar para cotejar las muestras. "No hay pruebas contundentes", dijo el viernes el procurador Alejandro Gullé, quien intentó desmentir que haya tratos preferenciales.
Ahora la defensa debe nombrar peritos para que participen del proceso de toma de muestras de sangre y cotejo de pruebas. Luego, cuando esté el perfil genético de los rastros hallados en la ropa, se cruzarán los datos. Hoy se espera que declare el resto de los imputados. Allí podría haber novedades si alguno de ellos reconoce haber estado con la joven que los denunció.
Uno de los argumentos iniciales que esgrimían para tratar de descalificar la denuncia es la cantidad de alcohol que había tomado la joven en la fiesta, como si ello fuera un atenuante del accionar delictivo de terceros. Es decir, buscaban justificar una acción propia, con el estado de la víctima. Justamente, explican en Tribunales, ese argumento es más "social" que jurídico. Es que si se demuestra que la víctima estaba alcoholizada, podría ser una prueba suficiente para sostener que era vulnerable y abusaron de esa situación. Lo dijo el titular de toxicología en MDZ: no hace falta que haya otras drogas, el alcohol es suficiente. "Si una persona está alcoholizada tiene su voluntad vulnerable. Si alguien se aprovecha de esa situación está cometiendo un delito", explicó un fiscal con experiencia en casos similares.
Juego de relaciones
La causa tomó socialmente un camino que aleja el foco de lo que la propia víctima podría haber sufrido.
La imputación de Lisandro Biffi,hijo del diputado y ex candidato a gobernador, le dio una arista política al tema, sumado a que su hermano Facundo estuvo en la fiesta en cuestión y deberá declarar. Juan Day, el abogado de los imputados, se encargó de complicarles más la situación al asegurar que eran "jóvenes exitosos" que no necesitaban abusar y que la chica podría ser "culpable" de incitarlos. Day no necesita mucha presentación en Tribunales porque los conoce desde adentro. Fue fiscal y como funcionario tuvo un accionar muy cuestionado: estuvo a cargo de la investigación del asesinato de José Luis Bolognesi y cambió la carátula de la causa beneficiando a los acusados. El caso quedó impune y todos apuntan al mal trabajo de Day. Antes de ser enjuiciado como fiscal, renunció. Day es primo de la coordinadora del Ministerio Público Fiscal y no es su única relación con la cúpula del Poder Judicia. Igual hay quienes aseguran que le quedan pocos días como defensor de los siete imputados luego de los exabruptos públicos.
La liberación de todos los acusados fue motivo de cuestionamiento público, pero no de todos. Lucas Lecour, uno e los abogados de la joven que denunció ser violada, es el mismo que había cuestionado el uso de las prisiones preventivas como método y que generaron la primera pelea entre Cornejo y el Poder Judicial. Fue en diciembre del 2015 cuando la Suprema Corte dio curso a un habeas corpus presentado por Xumek en la que pedían cortar con las prisiones preventivas como "regla". Cornejo cargó duro contra la ONG encabezada por Lecour y contra la propia Corte.


