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El mapa del "nuevo Luján", el municipio que deberá gobernar el pedemonte

La Suprema Corte otorgó la potestad sobre gran parte de la zona urbanizada, donde reina el descontrol. Los conflictos que se abren ahora.
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Terrenos escriturados en un municipio, pero con servicios autorizados por otro. Loteos que según una reglamentación están prohibidos, pero que tienen autorización precaria de una comuna "vecina". Todo en el marco de la urbanización descontrolada de una de las zonas ambientalmente más vulnerables de Mendoza; el pedemonte. Los litigios por los límites departamentales en ese territorio son mucho más profundos que un conflicto político.

La Suprema Corte cambió la división política de tres departamentos del Gran Mendoza a través de dos sentencias. Pero no solo se definieron los litigios entre Las Heras, Luján y Godoy Cruz. La propia Corte establece una serie de parámetros ambientales y políticos que ponen al pedemonte y al ordenamiento territorial como ejes ante el avance de la urbanización descontrolada.

Fuera de los argumentos históricos, el Tribunal tomó en cuenta un dato de sentido común para definir: la opinión de los habitantes de la zona y cuál municipio está en mejores condiciones para prestar servicios por cercanía.

Luján quedó como un "súper departamento" y como el dueño de la zona urbanizada del pedemonte. Fuera de festejar, ahora esa comuna tiene a su cargo el ordenamiento de una zona descontrolada. Incluso se dan situaciones curiosas, como lo que ocurre con Palmares Valley. El barrio fue autorizado por Las Heras, pero la Corte determinó que esa zona pertenece a Luján y Godoy Cruz, por lo que ambas comunas deberán hacerse cargo. Lo mismo ocurre con una gran cantidad de emprendimientos inmobiliarios autorizados sobre el pedemonte. La otra clave de lo que viene es la provisión de servicios como agua, cloacas y defensas aluvionales.

La definición de la Corte no es el final de la historia, sino un nuevo principio. Es que ahora comenzarán los conflictos puntuales por el reempadronamiento catastral, la escrituración bajo el paraguas de la nueva división política y también la adecuación a las normativas de Luján, que son más restrictivas que las de Las Heras.

El gobierno del pedemonte

El enfoque que le dio la Suprema Corte al conflicto tiene argumentos ambientales que son importantes. Así, por ejemplo, reconoce la fragilidad e importancia del pedemonte y advierte que hubo un avance desmedido de los emprendimientos inmobiliarios sobre la zona. Por eso, explican en el Tribunal, el fallo apunta a generar una "solución de la institucionalidad política" de la zona, es decir que haya un "gobierno en el pedemonte. "La situación del drenaje pluvial urbano de Mendoza se ha agravado en los últimos años por la excesiva urbanización especulativa y sin criterio urbanístico que se ha llevado a cabo en las primeras estribaciones pedemontanas; ya que tales urbanizaciones se han realizado con igual criterio al de las planicies", explica el juez Nanclares en sus argumentos, donde cita decenas de estudios técnicos. "Esta área de transición -el piedemonte- requiere la adopción de un modelo de urbanización adecuado a las especiales condiciones de la misma, en el marco de una estrategia global de planificación urbana que minimice los costos ambientales, ya que las tradicionales modalidades de la expansión urbana tienen marcados efectos en la maximización de los riesgos aluvionales y de desertificación", agregan.

En lo social, la Corte apunta a una solución con sentido común: que la comuna que esté a cargo de la gestión sea la más próxima a los asentamientos poblacionales. "El decisorio debe dar una respuesta a aquellos que habitan la zona del conflicto, priorizando el interés social comprometido y conforme al Preámbulo de la Constitución Provincial, es decir, no solamente con sustento en razones jurídico-normativas, sino también en "uso de la razón, el conocimiento de la realidad, la comprensión del pasado y la proyección de las consecuencias futuras", explica Nanclares.

En la zona de Las Lomas, Granja Lomas de Chacras, Divisadero, Blanco Encalada y áreas aledañas la competencia política entre Las Heras y Luján rozan el ridículo, con carteles y propagandas de ambas comunas. En lo concreto se generaron habilitaciones alternadas entre las dos y descontrol. La Corte optó por usar el sentido común para salvar esa pelea: escuchar a los vecinos de la zona y fallar usando un criterio de cercanía. "En segundo lugar, robustecer la vinculación entre los asentamientos poblacionales que existen en el piedemonte con el centro de gobierno local más próximo y con mejor cobertura de comunicaciones, especialmente en lo que refiere al transporte de personas, a fin de posibilitar una eficiente prestación de los servicios municipales", determinaron.