Cornejo y su estrategia para evitar lo efímero del poder
Tiene el control político de Mendoza, incluso trascendiendo las fronteras del Poder Ejecutivo. En broma hay quienes dicen que solo le falta manejar algún centro de jubilados para tener todo bajo su control. Sin embargo Alfredo Cornejo tiene una preocupación que muchas veces lo enoja. Por un lado lo efímero que será su paso por el cargo. Y por otro lo que le pasó tras las PASO, donde esperaban un resultado más contundente: entienden que en la calle se percibe "más que 7 puntos de diferencia" con la oposición, que generó quejas por la falta de militancia y de apoyo explícito de algunos intendentes.
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Quizá la respuesta a ese enojo la tiene en un libro que leyó ni bien asumió como gobernador de Mendoza y que posaba sobre el escritorio de su despacho. "El fin del poder", del venezolano Moises Naim, que aborda la tesis de lo efímero, lo volátil que es hoy mantener la atención y el respaldo para quienes deben conducir desde una empresa, hasta un país. También explica que el poder no necesariamente se construye de manera tradicional y, en el plano político, describe una realidad dolorosa para los dirigentes que buscan eternizarse: la volatilidad del respaldo popular es ya una normalidad y también que haya elecciones ajustadas y no apoyos arrasadores.
Cornejo es llega al poder desde la política tradicional, en un momento de ruptura. Y pelea contra esa realidad. Es común que en Mendoza los gobernadores decaigan en su poder interno en los últimos dos años; tras las elecciones legislativas. "Yo no voy a ser igual; al contrario", dijo, palabras más, palabras menos, a sus allegados. El mensaje tiene varios objetivos: tratar de dar una señal interna en la gestión para que sepan "quién manda" y también alertar a quienes ya están en la carrera por la sucesión aún antes de que el juez, el propio Cornejo, haya dado la señal de largada.
El ADN cornejista que lo trascenderá
Por eso el Gobernador advierte que tras las elecciones, cuyo resultado interpretará como un respaldo a su gestión, seguirá intentando ejecutar cambios en el funcionamiento del Estado. Incluso antes del recambio legislativo de mayo del año que viene, pues aunque Cambia Mendoza gane tiene en riesgo la mayoría en ambas cámaras.
Con la reelección vedada, su intención es dejar una impronta que lo trascienda en lo político y en lo cotidiando. Pues justamente Cornejo ha ejecutado un plan "reformista" en algunos de los sectores del Estado. El término no necesariamente tiene la acepción de reformista que hace referencia a un sector político progresista; sino más bien desde el punto de vista ejecutivo. Así el actual Gobierno busca insertar su forma de ver, pensar la gestión pública desde lo estructural y también de manera capilar con las personas que tienen a su cargo la ejecución. Muchos de esos cambios pasan de largo porque tienen en el fondo una visión administrativista de la cosa pública. Justamente Cornejo está formado con ese perfil burocrático y lo acepta.
Ese ADN cornejista está sembrado en al Poder Judicia, por ejemplo, con los cambios a todos los códigos de procedimiento, el principal instrumento de política judicial que tiene una provincia (los Códigos so nacionales y los procedimientos provinciales). En materia penal fue donde más rápido se ejecutó, con las adecuaciones para agilizar las prisiones preventivas, la oralidad de los procesos y con una sintonía directa con el Ministerio Público. Pero, por poner otro ejemplo menos difundido, el año que viene entrará en vigencia el código procesal civil nuevo; algo que cambiará (para bien o mal) la vida cotidiana de los mendocinos. Para darse cuenta hay que tener en cuenta un dato: los juzgados civiles son el principal escenario de conflicto entre las personas y las sociedades comerciales; en Mendoza, como en pocos lugares, cualquier disputa termina en litigio judicial.
Pero va por más y apunta a meterse en la gestación de los que van a administar la Justicia y por eso está en campaña hasta para modificar los planes de estudio de las carreras de derecho que se dictan en Mendoza y también el Consejo de la Magistratura, el órgano que evalúa y postula a los jueces. En la policía también hubo cambios; en la formación de los auxiliares, en la ley que regula su trabajo y hasta en la organización de las comisarías.
En educación también quiere dejar su ADN, aunque probablemente le cuesta más porque no logró un objetivo que tuvo y que se le frustró aún antes de llegar a la gobernación: lograr esa inserción capilar que tiene en otros sectores, dentro del gremio docente. Además de las reformas administrativas, como la implementación del ítem aula, ahora la intención es cambiar la formación de los docentes; incluidos los planes de estudio. El primer paso será la evaluación de los alumnos de los terciarios, pero también ejecutarán cambios en los planes de estudio. Los institutos terciarios dependen de la Dge y son los responsables de la formación de la mayoría de los docentes que luego dan clases en las escuelas primarias y secundarias de Mendoza. El Gobierno estima que puede sembrar ese "ADN" allí.
La enumeración de áreas en las que se notará la impronta cornejista más allá de su salida del poder en 2019 es larga e incluye hasta los procedimientos administrativos dentro del Estado.
La zanahoria del poder
Luego de octubre comienza también la carrera por la sucesión. En realidad se acelera. Y el Gobernador quiere ser quien la conduzca, ponga las reglas y también el que entregue el premio. Es decir, mantener el poder total.
En esa competencia virtual ya hay varios que largaron antes de la señal. Y la reacción del Gobernador fue la misma que en otras ocasiones y no frena a nadie. La decisión, explican, será fría y sin contemplaciones: los costos corren por cuenta de quien se largó a correr. Es lo que pasó cuando el propio Cornejo eligió a su sucesor en la candidatura a intendente de Godoy Cruz. Había varios precandidatos dentro de su equipo de gestión y no frenó a ninguno. Luego eligió él sin aceptar sugerencias (salvo la de los números de las encuestas). Para elegir el próximo candidato a gobernador el camino sería el mismo, salvo que su poder sea limado. Cornejo los dejará "competir" porque notó algo: con la zanahoria de una candidatura, entiende que muchos funcionarios e intendentes "gestionan mejor" o se mueven más. En definitiva es el poder lo que los moviliza.