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Gas: Aranguren confía en que la nueva tarifa se aplicará en octubre

Dijo que con la nueva propuesta van a "tratar de hacer frente a los que pide la Corte" y confió en que cuando el precio de la tarifa se acerque al valor de mercado.

El ministro de Energía, Juan José Aranguren, se mostró confiado anoche en que la nueva tarifa de gas, con una suba promedio del 203 por ciento en el país, con excepción de la Patagonia, podrá aplicarse a partir del primero de octubre próximo, tras la audiencia pública de mediados de mes, que no es vinculante pero en la que el gobierno deberá justificar a fondo su flamante propuesta.

El funcionario sostuvo que el nuevo cuadro permitirá "empezar a terminar con un esquema distorsionado, desigual, injusto, que subsidia a los usuarios de mayores ingresos".

En encuentro con la prensa donde se mostró de buen humor y confiado en que podrá avanzar con un reordenamiento del esquema de tarifas, Aranguren explicó que las modificaciones introducidas tras el fallo adverso de la Corte aplican un sistema "más gradual que sólo cambia los precios de boca de pozo, y no las propuestas en generación y distribución".

Dijo que con la nueva propuesta van a "tratar de hacer frente a los que pide la Corte" y confió en que cuando el precio de la tarifa se acerque al valor de mercado, ya no será necesario hacer audiencias públicas".

"Estamos proponiendo un aumento promedio del 203 por ciento promedio para usuarios residenciales, mantenemos el tope del 500 por ciento para comercios e industrias -porque sobre esto la Corte Suprema no se expidió- y establecemos un esquema de ajustes semestrales, de tal manera de llegar a la eliminación total de los subsidios en octubre de 2019", destacó.

Explicó que se busca iniciar un "sendero gradual y previsible de subsidios que permita acortar la brecha entre costos de la energía y los precios".

Señaló que eso no se aplicará a la Patagonia, donde la reducción de subsidios será mucho más gradual, y recién se terminarán de eliminar en octubre de 2022. Sostuvo que la "injusta distribucion de subsidios hay que resolverla con una revisión tarifaria integral", mientras señaló que ya hay más de 350 inscriptos para la audiencia pública del 16 de septiembre próximo, aunque no está previsto que todos expongan.

Reveló, además, que mientras en el 2015 se destinaron 5.700 millones de dólares a subsidiar las tarifas de gas, para este 2016 se estiman 3.500 millones, en especial porque cayó el costo de importar el combustible.

Consultado por NA sobre cuál será el impacto de aplicar un ajuste promedio del 203 por ciento, en lugar del previsto inicialmente con un tope del 400 por ciento para hogares, Aranguren explicó que "ese cálculo es imposible de hacer aún, porque todavía debemos definir la ecuación en transporte y distribución", lo cual estará listo para la segunda audiencia, prevista para octubre de este año".

El ministro expuso una veintena de diapositivas que explican la estructura tarifaria propuesta, la cual estará disponible desde este martes en la web del Ministerio, y precisó que hay 8.167.000 hogares usuarios, de los cuales el 28 por ciento pertenece al segmento más bajo de consumo, y un 13% al más alto.

"Existen siete categorías de consumidores y distorsiones de todo tipo que se han ido acumulando, esto es un descalabro del cual queremos ir saliendo para dotar de racionalidad al esquema tarifario", explicó.

Señaló también que otro de los grandes objetivos de la reestructuración tarifaria será "dotar de mayor racionalidad al consumo y fomentar el ahorro, sobre todo de los sectores de alto poder adquisitivo que más consumen". También se buscará "incrementar la disponibilidad de gas para los sectores productivos, en especial la industria".

En el nuevo esquema tarifario se mantendrán las bonificaciones por menor uso de energía, que llegan al 50 por ciento para quienes consuman 15 por ciento menos que en igual período del año anterior.

Noticias Argentinas