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La tonelada de efedrina que sí pasó las trabas de Aduana

En 2011, días antes de los barriles retenidos que denunció Gómez Centurión, ingresaron al país 885 kilos de pseudoefedrina.
Foto: publicada en La Nación
Foto: publicada en La Nación

Horas antes y después al arribo de los 250 kilos de pseudoefedrina que fueron decomisados en 2011 en el aeropuerto de Ezeiza y que fueron denunciados por el suspendido titular de la Aduana, Juan José Gómez Centurión, "otros 885 kilos del mismo agente farmacológico superaron sin problemas los controles aduaneros e ingresaron al mercado interno", publicó hoy La Nación.

Así lo informó el periodista Hugo Alconada Mon y precisó que los 885 kilos de pseudoefedrina que sí ingresaron al país lo hicieron a través de cuatro importaciones. Dos de ellos se registraron antes y dos después de la operación de la firma Chemo, del empresario Hugo Sigman.

-La primera importación se registró el 6 de junio de 2011. Laboratorios Duncan ingresó al país los primeros 35 kilos.

-El 8 de junio de ese año, Laboratorios Phoenix completó la importación de otros 400 kilos, sin contratiempos.

-El 17 de ese mismo mes, seis días después del freno impuesto a los 250 kilos de pseudoefedrina de Sigman, Laboratorios Casasco tramitó la entrada de otros 150 kilos. 

-El jueves 23, la firma Monte Verde SA ingresó los 300 kilos restantes, también sin problemas.

A partir de esto, surge la pregunta: ¿por qué Chemo fue la única que no pudo ingresar los más de 200 kilos de pseudoefedrina? Aparentemente, los documentos que acompañaban la droga estaban incompletos o redactados de manera errónea o el agente ATA (agente de transporte aduanero) no informó a la Sedronar, por lo que Aduana detuvo la operación.

La segunda hipótesis que publica hoy La Nación es que el secuestro de la droga sí involucra a los aduaneros. "¿Acaso pidieron una coima para destrabar la mercadería? ¿Pidieron demasiado? ¿Tanto, acaso, que a los importadores dejó de resultarles redituable los 250 kilos de pseudoefedrina?", se preguntó el periodista.

La tercera hipótesis también involucra a los aduaneros. "¿Trabaron la mercadería con el objetivo de quedarse con ella y filtrarla -al menos en parte- en el mercado negro? Porque esa pseudoefedrina valía US$ 16.250 en el circuito legal, pero podía superar el millón de dólares en el paralelo", añadió.

La cuarta hipótesis es la más incómoda, pero también la más improbable. "¿El destino de esos 250 kilos de pseudoefedrina era Comfar, en Paraguay, como consta en los papeles? ¿O era el mercado argentino? Hasta ahora, sin embargo, la documentación disponible no aporta indicios en esa línea", completó.