Un Macri optimista y un equipo hiperactivo
Un hiperoptimista y más que sonriente Macri abrió hoy el fuego del Foro de Inversiones y Negocios puntualmente a las 9, llamando a los visitantes a confiar en las oportunidades de negocios que da la Argentina. "Ya empezamos a someter la inflación y la recesión va quedando atrás", lanzó el jefe de Estado para advertirles a los ceos, empresarios y banqueros que lo escuchaban, que todos los informes que habitualmente reciben y que muestran dudas sobre el futuro de la economía argentina (y que hablan de una continuidad de la recesión), están errados.
Los números que presentó Macri hablan de una inflación ya dominada en el 1,5% mensual y de un país que desde el próximo año comenzará a crecer a tasas razonables y no menores al 3%.
Fuera de programa, al menos sobre lo que había hablado con sus colaboradores durante el fin de semana, Macri refirió permanentemente a la "herencia recibida" y aseguró que el país se encaminaba a otra crisis como la del '89 o el 2001 si no se cambiaba el rumbo y no se aplicaban los cambios estructurales iniciados en diciembre pasado.
Un informe preparado para la ocasión por el semanario "The Economist" distribuido entre los presentes, le daba la derecha a la visión presidencial. Habla de un crecimiento promedio de 3% hasta 2020, y de estabilidad cambiaria y social hasta ese año.
Terminado el mensaje presidencial, y con aplausos importantes, comenzó con precisión relojera el primer panel bajo la consigna "Invirtiendo en la Argentina. Perspectiva Global".
Se trataba del de apertura y, en consecuencia, uno de los que más quedarían en el recuerdo del Foro; con lo que se esperaba que transmitiera gran parte del mensaje oficial de buenos auspicios para las inversiones.
Más si se tiene en cuenta que el que hablaría sería Paolo Rocca, presidente y director de Techint; y con quién no siempre el macrismo coincide en su visión económica del país. Rocca no defraudó. En un inglés polémico, llamó a los visitantes a invertir, defendió las potencialidades de la Argentina y criticó abiertamente la "herencia recibida".
Rocca llamó a los visitantes a invertir, defendió las potencialidades de la Argentina y criticó abiertamente la "herencia recibida".
"En este país en los últimos doce años no hubo el nivel de comercio necesario. Ha habido una falta de conocimiento y de productividad de estas personas. Falta infraestructura, como construcción, viviendas y toda la cadena de valor que está alrededor de la industria automotriz", dijo Rocca.
No hubo tiempo para mucho más. La moderadora del panel, la periodista de CNN Patricia Janniot, fue lapidaria y cerró la sesión con un "su tiempo acabó".
Pasó la palabra a Martin Sorrel, especialista en publicidad, dueño de la agencia WPP, quien dio el primer mensaje de un visitante abiertamente favorable al país. Según su visión, Argentina no tiene problemas estructurales macroeconómicos insalvables, sino una crisis de "branding". Esto es, de marca. Llamó entonces a trabajar sobre una marca argentina que sea reconocida en todo el mundo.
También optimista fue Andrew Lineris, CEO para occidente de Dow Chemical, que en su momento mencionó que la Argentina "is set to win". La traducción demuestra una posición ampliamente favorable al país de parte de uno de los visitantes más importantes del evento. El problema es la traducción: literalmente quiere decir que "Argentina está condenada al éxito", una frase de no muy feliz recuerdo por estos horizontes.
Según el CEO de Dow Chemical, "Argentina está condenada al éxito".
Un ejército de funcionarios "caza-inversiones"
Mientras el primer panel discurría en estos elogios, el gobierno a pleno se desplegó por los cinco pisos del CCK destinados al evento para mantener reuniones "cara a cara" (tal como adelantó este medio), con los principales participantes para "vender" la Argentina a los inversores, sin intermediarios.
Así, mientras Macri tenía un contacto directo con los visitantes de la minera Pan American Silver; el ministro Alfonso Prat Gay cerraba la ampliación de la sede central de JPMorgan en el país que anunciaba la ampliación de su personal hasta 1.200 personas para convertir en la casa nacional en la principal de la región. Por otro lado la vicepresidenta Gabriela Michetti se encontraba con la cúpula de Toyota para hablar de los planes de ampliación de la planta de la automotriz en la localidad bonaerense de Zárate y del buen año que la compañía está teniendo con la venta de la Hilux ante el crecimiento de la demanda del campo.
Inédito operativo de seguridad
Impactante es el operativo de seguridad que desplegó el gobierno para la ocasión. Era necesario para garantizar el éxito del evento, medido en cuanto a la cantidad y calidad de los visitantes, que haya una absoluta garantía integral para los Ceos y hombres poderosos de las más importantes multinacionales que llegarían al país. Y desde el primer momento el gobierno consideró que esto era una prioridad. Así, el CCK se convirtió desde ayer en un verdadero bunker; con un despliegue hasta ahora desconocido en el país, pero habitual en eventos de este tipo a nivel global.
Hay que mencionar la colaboración que hubo de las embajadas. Especialmente la de Estados Unidos. No podrá quejarse el gobierno de Mauricio Macri de la colaboración de las representaciones diplomáticas del exterior. Muchas de las sedes residenciales de los embajadores destinados en el país, se convirtieron además en hoteles de lujo para varios de los visitantes; ya que garantizaban la seguridad y privacidad necesaria para que los hombres de negocios más importantes que llegaron a Buenos Aires pudieran descansar, preparar su agenda local y continuar atendiendo sus negocios en sus sedes originales.
Es el caso, por ejemplo, de Muthar Kent, el Ceo de Coca Cola, que permaneció gran parte de su tiempo en Buenos Aires en la residencia personal del embajador norteamericano en la Argentina. También el alemán Joe Kasser, Ceo de Siemens, quien eligió la embajada de su país para trabajar gran parte del tiempo que permanecerá en Buenos Aires.


