El PJ define la suerte de Carniello
El Jury de Enjuiciamiento resolverá hoy si el fiscal Daniel Carniello es sometido o no a un juicio de destitución. El caso es de alto impacto político debido a la intervención del gobernador, Alfredo Cornejo, quien quiere a Carniello afuera de la Justicia. Pero también por la incidencia de los votos del peronismo en el resultado final: de los legisladores de este partido dependerá que la balanza se incline a favor o en contra del magistrado.
Hasta anoche, era difícil pronosticar cuál será la definición de la votación de los 21 miembros del Jury, que está compuesto por legisladores (14) y los 7 miembros de la Corte.
Sólo una cosa era segura en ese sentido: los 8 legisladores radicales (Emiliano Campos, Jorge Albarracín, Beatriz Varela, Jorge López, Juan Carlos Jaliff, Miguel Bondino, Jorge Palero y Marcelo Rubio) votarán por el juicio contra Carniello.
La suma de votos a partir de allí se torna imprecisa. Cinco miembros de la Corte propiciarían el archivo de las acusaciones y uno votaría a favor de que siga el proceso. El voto de uno de los ministros, en tanto, era anoche un misterio.
De esta manera, los que están a favor del juicio sumarían entre 9 y 10 votos, en el mejor de los casos. Pero hacen falta 11 para que una de las dos posiciones se imponga, por lo cual la suerte de Carniello dependerá de los legisladores justicialistas, que son 6 en total.
Cuatro de los seis votos peronistas estarían definidos a favor del fiscal, quien fue funcionario justicialista en el gobierno de Arturo Lafalla. Pero eso no le alcanza a Carniello para sumar 11: necesita que todo el PJ lo apoye para obtener ese número y zafar de las denuncias.
El problema es que el peronismo está muy dividido y ese quiebre atraviesa diversos temas. Un reflejo de esta situación fue la votación del convenio colectivo de trabajo de los empleados del Instituto de Juegos y Casinos en la Cámara de Diputados, la cual se produjo ayer.
Una parte del bloque justicialista optó por dar quorum para que Alfredo Cornejo impusiera su modelo de convenio, del cual retiró algunos privilegios, mientras que la otra decidió no ir al recinto. El justicialismo, en general, se oponía a esta intervención del gobernador, pero los intendentes del PJ ordenaron a sus legisladores que sesionaran, lo que favoreció al mandatario radical.
Si esta ruptura volviera a ocurrir, la suerte de Carniello estaría echada. Sucede que los votos más dudosos son precisamente los de dos legisladores peronistas que responden al intendente de San Rafael, Emir Félix, quien fue clave ayer en la discusión de Casinos. Se trata del diputado José Muñoz y el senador Ángel Brancato.
Ambos se separaron del resto de los justicialistas en una votación de fines de julio que favoreció la continuidad del proceso contra Carniello. Pero no se sabe si ratificaran esa postura en la votación definitiva para el futuro del fiscal. Sí es un hecho que esperarán la orden del intendente Félix.
El fiscal Carniello, mientras tanto, lleva meses cocinándose a fuego lento en el Jury. Su suerte cambió definitivamente en noviembre del año pasado, cuando el ahora ex procurador Rodolfo González lo sacó de una de las tres fiscalías de delitos especiales de la Justicia provincial y lo mandó, como fiscal común, a trabajar en Guaymallén.
Después vinieron las denuncias por mal desempeño ante el Jury, las cuales estaban relacionadas al desplazamiento de la fiscalía especial. Zafó de dos, originadas en escuchas telefónicas que lo vinculaban a dos estafadores. Pero las denuncias en su contra se fueron encadenando y desembocaron en una tercera acusación, quizás la más grave, donde se lo denunció por no haber actuado ante un posible caso de piratería del asfalto.
En el medio, Carniello se defendió con una denuncia contra Cornejo ante la ONU por intromisión en la independencia judicial.
El final de la novela en el Jury parece haber llegado y hoy no habría cuartos intermedios que dilaten más la definición. Si consigue 11 votos, seguirá ejerciendo su función normalmente. Pero si hay al menos 11 votos en su contra, será suspendido de su cargo y sometido a un juicio de destitución.
Ese juicio, en caso de darse la votación en contra de Carniello, marcaría un debut fuerte para el nuevo procurador de la Corte, Alejandro Gullé, quien debe ejercer el rol del fiscal en este tipo de procesos.

