Brasil y Venezuela: qué resolvió el Congreso argentino
La Cámara de Diputados de la Nación vivió una puja interna en torno a qué manifestar oficial y públicamente sobre las situaciones de Brasil, con la destitución de Dilma Rousseff, y de Venezuela, con la Toma de Caracas encarada por la oposición.
Sobre Brasil, con el hecho institucional más grave, finalmente, emitió una resolución que dice:
Frente a la situación de extrema dificultad en términos a la preservación del Estado de derecho y la democracia representativa que afecta al pueblo hermano de Brasil es necesario reiterar los siguientes principios.
3- Respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; acceso al poder y su ejercicio con sujeción de los principios del Estado de derecho; celebración de elecciones periódicas, libres, justas, basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo.
A este texto, el kirchnerismo pretendía añadirle los siguientes párrafos:
Manifestamos nuestro más categórico rechazo al golpe de Estado parlamentario contra la Presidenta de la República Federativa del Brasil Dilma Rousseff, el que configura una gravísima violación del Estado de Derecho y de la expresión democrática de la voluntad popular que fuera expresada en elecciones libres y transparentes en el país hermano.
Exhortamos al Poder Ejecutivo Nacional a adoptar las medidas correspondientes para el cumplimiento de lo estipulado en el Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático en el Mercosur, la República de Chile y la República Plurinacional de Bolivia; a lo acordado en el Protocolo Constitutivo del Parlamento del MERCOSUR como también a lo establecido en el Protocolo Adicional al Tratado Constitutivo de UNASUR sobre Compromiso con la Democracia, en la que los Estados Partes asumen la promoción, defensa y protección del orden democrático, del estado de derecho y sus instituciones.
Como es sabido, formalmente la Cancillería argentina se manifestó en sentido de respetar la decisión institucional tomada por el Parlamento de Brasil.
En tanto, sobre la situación en Venezuela, Diputados lograron imponer una resolución de similar contenido a la de Brasil. También chocaron con las pretensiones del kirchnerismo, que quiso incorporar frases de fuerte sentido simbólico y toma de posición:
Frente a la situación de extrema dificultad en términos a la preservación del Estado de derecho y la democracia representativa que afecta al pueblo hermano de Venezuela es necesario reiterar los siguientes principios.
1- Derecho a la democracia y obligación de los gobiernos de promoverla y defenderla, siendo la misma esencial para el desarrollo.
2- Participación permanente, ética y responsable de la ciudadanía para el desenvolvimiento de la democracia representativa.
3- Respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; acceso al poder y su ejercicio con sujeción de los principios del Estado de derecho; celebración de elecciones periódicas, libres, justas, basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo.
El kirchnerismo, en tanto, promovía la siguiente declaración:
Manifestar su anhelo de que en la República Bolivariana de Venezuela se sigan manteniendo los principios del Estado de Derechos, la Constitución y la Soberanía Popular.
Expresar su firme respaldo al gobierno constitucional elegido por el pueblo venezolano y alertar sobre los intentos de desestabilización que enfrenta el orden institucional en el país hermano.
Apoyar las iniciativas de diálogo político impulsadas desde diferentes organismos regionales.
Sostener el principio que postula a nuestra región como una zona de paz y cooperación, que resuelve sus asuntos en los marcos institucionales que se han creado para integrar a nuestros pueblos, como Mercosur, Unasar y Celac.

