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Casino Cóndor: la polémica se trasladó a la Legislatura

Los diputados peronistas dudan que sea necesario la ratificación en ese ámbito del acuerdo con los empresarios del juego, mientras que los del radicalismo advierten que se pueden perder los cheques que pagaron si esto no ocurre. Las razones políticas de esta confrontación.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

A pesar del acuerdo con KLP, la polémica del casino Cóndor sigue y ahora está instalada en la Legislatura.

El gobernador Alfredo Cornejo mantiene la decisión de que el convenio por las deudas de esta empresa del juego sea ratificado por los legisladores.

Ese arreglo, que estuvo en suspenso hasta último momento, consistió en el pago de 36 millones de pesos por las deudas de Ingresos Brutos y en la firma de un plan de pagos de 36 meses por otros 70 millones que le debe KLP a la Provincia en conceptos de multas e intereses.

Pero el peronismo frenó esta semana la ratificación del acuerdo en la Cámara de Diputados y ha pedido tiempo para estudiar si "es necesario" este paso para que el acuerdo quede en pie.

No hay reparos de fondo en el PJ. Pero algunos diputados peronistas advirtieron esta semana que lo enviado por el Gobierno estaba "flojito de papeles".

"Nos enviaron una resolución del Instituto de Juegos y Casinos cuando tendrían que haber mandado un decreto de Cornejo", afirmaron el jefe del bloque, Javier Cofano; y el diputado José Muñoz.

El bloque radical, por su lado, no dramatizó el rechazo del peronismo, que hizo valer una carta para demorar por lo menos una semana la aprobación del acuerdo con KLP. Para ser tratado sobre tablas apenas ingresó, el proyecto requería una mayoría especial, es decir, dos tercios de la Cámara Baja. Los radicales y sus socios extrapartidarios tienen la mayoría mínima para imponerse al PJ, pero no los dos tercios, así que nos les quedó otra que aceptar.

Sí hizo constar el presidente de la bancada radical, César Biffi, que de esta definición legislativa dependen los 420 empleados que KLP tiene entre personal del casino y el Hotel Intercontinental de Guaymallén.

Según Biffi, la urgencia del tratamiento legislativo está dada en que el primero de los cheques de KLP, que fueron depositados judicialmente, se vence el 16 de agosto.

La operación, de todos modos, no parece depender de la Legislatura. Tiene más bien componentes políticos fuertes de uno y otro lado.

Cornejo quiere que se ratifique el acuerdo en la Legislatura para que, de esa manera, su rigurosidad con los empresarios del juego adquiera una vidriera política elocuente.

Del mismo modo, este paso dejaría a la vista las diferencias con la gestión anterior del peronismo, que toleró las deudas de KLP y permitió que el casino siguiera operando normalmente, sin temer la pérdida de su licencia.

El PJ, por su lado, tiene razones inversas para resistir o al menos demorar la vidriera legislativa que pretende el Gobierno. No sólo porque quedará en evidencia otro de los errores de gestión de Francisco Pérez, sino porque entre los miembros del bloque peronista se encuentra nada menos que el ex presidente del Instituto de Juegos y Casinos, Carlos Bianchinelli, el político peronista que no corrigió las irregularidades detectadas en el comienzo de la nueva administración.