La extraña rutina del médico que mató al ladrón
"Para la Justicia, el señor Villar le dio muerte a su agresor y entienden que eso es un homicidio agravado por el uso de armas. Hay una constatación de la muerte y el arma homicida secuestrada, por eso se saca esa conclusión, sin valorar ningún otro elemento, como la declaración de Villar".
De acuerdo con Diego Szpigiel, abogado del médico Lino Villar (mató a un ladrón cuando salía de su consultorio en Buenos Aires), su cliente no ingresó a su oficina a buscar el arma que terminó con la vida del delincuente, sino ratificó que estaba sobre un cantero.
¿Qué hacía el arma en un cantero? "Su mecanismo habitual era tomar su arma dentro de su propiedad, dejarla en el cantero, abrir el portón, sacar el auto, volver a cerrar el portón, tomar el arma del cantero y depositarla en el consultorio. Después de eso, se iba a la casa", contó en MDZ Radio.
"Era una rutina porque sentía que era el momento donde más expuesto estaba", remarcó Szpigiel.
En esa línea, ratificó que el médico tenía el arma "casi a mano" cuando fue atacado por los delincuentes: "El testigo que fue a declarar el lunes, ajeno, objetivo, dijo que escuchó dos gritos, el primero de dolor y reconoce la voz de Lino, y el segundo de 'te voy a matar'. Inmediatamente, oye la secuencia de detonaciones".
"Eso nos dice que no hay posibilidad de que se haya levantado tras ser atropellado, haya ingresado al consultorio y después haya efectuado los tiros. La inmediatez (entre la amenaza del delincuente y los tiros del médico) echa aquella hipótesis por tierra", agregó.
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