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El tironeo por un cargo legislativo agrava la crisis entre la UCR y el PD

Se trata del Secretario Habilitado de Diputados, quien tiene a su cargo la caja de esa cámara. Su titular es Andrés Grau, un demócrata que dejará el puesto a fines de 2016, tras 16 años de mandato. El PD quiere seguir controlando la secretaría y acusa a los radicales de querer quitársela.
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

El tironeo por un cargo legislativo está complicando la relación entre la UCR y el Partido Demócrata, uno de los principales socios del oficialismo en la alianza que coronó el año pasado a Alfredo Cornejo como gobernador.

Se trata del Secretario Habilitado de Diputados, quien tiene el manejo de la caja de la Cámara Baja. Hace nada menos que 16 años que ese cargo es ostentado por un hombre del PD, Andrés Grau, quien se jubilará a fin de 2016.

Los demócratas creen que hay una maniobra para que, una vez que se vaya Grau de la Secretaría Habilitada, se designe en su lugar a un radical que responda al actual presidente de la Cámara Baja, Néstor Parés. Y no están dispuestos a aceptarlo: "Nosotros no le hemos pedido cargos al radicalismo, pero no estamos dispuestos a perder lo que tenemos", se sinceró ayer un dirigente muy cercano al presidente del PD, Carlos Balter.

Consultado por MDZ, Parés afirmó que desconocía este reclamo del PD. Pero otras fuentes del radicalismo aseguraron que el conflicto por el cargo legislativo existe.

Los demócratas tampoco están de acuerdo con un proyecto de modificación del reglamento interno de la Cámara de Diputados que impulsa el presidente radical, el cual fue calificado en el PD como una "excusa absurda" para decidir quién se queda con el puesto. 

Esta iniciativa fue anticipada por MDZ en junio, pero el proyecto de Parés ingresó formalmente a la Cámara Baja a comienzos de este mes.

El proyecto dice que los secretarios Legislativo y Habilitado serán propuestos por el presidente de la Cámara Baja. Pero también dispone en su artículo 72 que estos secretarios durarán en sus funciones "por igual término que el presidente que los propuso".

Hoy, en cambio, los secretarios, quienes cobran el 95 por ciento del sueldo de un legislador, tienen cargos prácticamente eternos, ya que fueron designados hace muchos años y no existe ninguna cláusula que haga caducar sus mandatos. Por el contrario, si se los quiere remover, hace falta reunir los votos de dos tercios de la Cámara Baja.

No sólo Grau lleva muchos años como Secretario. Más antigüedad aún tiene el Secretario Legislativo, Jorge Manzitti, un radical que obtuvo el puesto hace décadas y que se mantuvo inamovible en ese lugar durante las gestiones de su partido y del justicialismo.

¿Frente en peligro?

Manzitti también piensa jubilarse este año, pero el problema político es la sucesión de Grau. Los demócratas han tenido una relación un tanto ríspida con el radicalismo hasta aquí y ese cuadro podría agravarse si los radicales les quitan el apreciado cargo legislativo.

En la UCR ya admiten que "hay ruido" con el PD y la semana que viene se producirá una reunión entre el presidente radical, Rodolfo Suárez; y Balter; para tratar de evitar que crezca el conflicto.

La preocupación de fondo en el radicalismo es que el frente Cambia Mendoza se quiebre antes del primer test electoral de la era Cornejo: los comicios de Santa Rosa.

En ese departamento habrá PASO en diciembre y generales en febrero para elegir al sucesor de Sergio Salgado, hoy preso. La intención de los radicales es que el PD acepte competir con el radicalismo en una misma primaria, pero los demócratas amenazan con presentarse por fuera del frente.

Técnicamente, el frente Cambia Mendoza, que también incluye al PRO y a otras fuerzas políticas, caducó el día después de las elecciones provinciales del año pasado. Pero hasta aquí, nadie había marcado la necesidad de reeditarlo, ya que sus integrantes seguían juntos.

Los demócratas encendieron la mecha al avisar que ese tema se discutirá en una convención partidaria que se realizará precisamente en Santa Rosa dentro de poco. Al parecer, los radicales deberán hacer un esfuerzo, incluso en materia de cargos, para mantener al PD adentro de la alianza.