Planifican cambios para enfrentar el crimen organizado en Mendoza
El aumento del delito y la inteligencia que han alcanzado algunas bandas para efectuar los actos criminales, abren nuevos desafíos para la Policía y la Justicia local que debe especializarse y organizarse. Un nuevo procurador trae esperanzas a las fuerzas provinciales y federales que ya se empezaron a organizar en torno a ello.
Para que exista crimen organizado tiene que haber una organización con división de tareas y un sistema de jerarquías en el que se le deba "lealtad" a un líder.
Esas características -organización y lealtad a un líder-, sumadas a que persiguen un objetivo común y que mantienen políticas de orden y violencia tanto interna como externa, es lo que hace que organizaciones como las del narcotráfico y de trata de personas sean tan fuertes.
Ante esto, el fiscal federal Fernando Alcaraz planteó en la Facultad de Derecho -durante una clase abierta en la que participaron, mayormente estudiantes de la maestría en Magistratura y Gestión Judicial- cómo debe actuar la Justicia y el ministerio de Seguridad para combatir tal nivel de organización.
"¿Cómo nos hacemos cargo? Con división de roles y que el ministerio (Ministerio Público Fiscal) coordine las investigaciones", dijo Alcaraz y señaló que será finalmente la Policía la que intervenga directamente para desbaratar las organizaciones criminales.
Alcaraz explicó que después de 18 años de experiencia ha concluido en que se necesita "un fiscal con equipo y que esté en contacto con los fiscales del país y del extranjero". Además señaló que, si bien es importante el "fiscal de escritorio" que encuentre los bienes de las organizaciones criminales -ya que secuestrándolos se logra desfinanciarlas-, los fiscales deben estar en el campo y tener equipos en la calle.
En este sentido ejemplificó cómo con una buena inteligencia y trabajando en conjunto con la Policía se puede en lugar de decomisar droga, seguir el camino que esta tenga hasta llegar a las bases de la organización y desbaratarla.
El papel de la Policía y del ministerio de Seguridad
Para lograr la sinergia de la que habló el fiscal federal, el ministro de Seguridad, Gianni Venier explicó que ya se están haciendo cambios para terminar con el "Estado que no se abre a sí mismo".
"Nunca nos juntamos los fiscales federales, con los provinciales, tenemos la idea con el nuevo procurador que hubiere -el candidato del gobernador Alfredo Cornejo, Alejandro Gullé, o quien resultara designado- trabajar en conjunto todos: el procurador, la Justicia provincial, la Justicia federal, la Policía, las fuerzas que están en tierra; es decir un Estado que funcione unificado y que, de esa forma pueda trabajar inteligentemente contra el delito", planteó el ministro.
El procurador, la Justicia federal, la Justicia Provincial y la Policía, tienen que funcionar de manera unificada.
En este sentido, recordó que ya se están haciendo cambios dentro de la Policía: "Empezamos con la unificación territorial que significa que tenemos un responsable, hoy la Policía no tiene responsables porque se ha diagramado de tal forma desde la Ley 6722 (Régimen para la Policía de Mendoza) que se han partido las cabezas y se ha logrado un 'sistema jerárquico matriciado', es decir que funcionan por acuerdos, pero sin una cabeza, es decir que yo pueda ir a un comisario y decirle: 'usted me tiene que responder por la seguridad de esta zona'".
Justicia probatoria
Durante la charla se puso como ejemplo que el cambio del sistema inquisitivo con el que actuaba la Justicia local hacia uno con más fuerza en los elementos probatorios dieran cuenta de los conflictos profundos que tiene la provincia, especialmente por limitar con otro país.
Alcaraz señaló que hasta hace algunos años en Mendoza parecía que no existía la trata de personas, y que parecía que no había trata de blancas, porque el método para investigar consistía en consultarle a los implicados o a posibles testigos. El fiscal señaló que dicha metodología no sirve para combatir el crimen organizado porque este actúa con violencia para silenciar y con inteligencia para cubrir sus huellas.
En cambio, con una organización que logre superar la de los propios criminales, el accionar es más eficiente. Tal es el caso del llamado "Pyme Vip", en el que la Justicia Federal logró dar con una organización dedicada a la "explotación sexual ajena" por la que se condenó a ocho personas, entre las que se encontraba un inspector municipal que había ocultado los hechos, y dos policías federales que también fueron acusados de "cohecho". Hasta el día de hoy, la Justicia Federal sigue la huella del dinero que llevó al implicado principal, el dueño del prostíbulo
La "Yaqui"
Alcaraz puso como ejemplo también, el caso de Sandra Yaquelina Vargas, que marcó un hito para la Justicia Federal, ya que por primera vez se logró una condena en un juicio oral y público por lavado de dinero.
Pero antes de que "La Yaqui" fuera condenada a 15 años de prisión, la Policía se cruzó en diversas oportunidades con los llamados "angelitos" de la líder narco, -jóvenes, en muchos casos menores de edad que se encargaban de distribuir la droga-. Ahora el desafío de la Justicia provincial y federal es actuar en conjunto de forma de que las detenciones no queden inconexas y que se pueda llegar antes a las cabezas de las organizaciones a fin de desintegrarlas.