Dónde estamos parados en materia educativa
No se puede pensar en el futuro de Mendoza sin tener en cuenta el factor educativo. En ese marco, el licenciado en pedagogía José Luis Martearena analizó "la formación del capital social de la provincia" durante el programa de MDZ Radio, "Uno Nunca Sabe".
Martearena es, además, director del departamento de Educación de la Universidad Aconcagua y miembro del Consejo Provincial de Educación y desde ese lugar dio precisiones sobre el sistema educativo, y sobre el papel que tiene el Estado en ese lugar.
-Más allá de la coyuntura, ¿dónde estamos parados en materia de ecuación?
Yo creo que deberíamos enfocarnos en dos conceptos claves: La formación del capital social de la provincia, donde el sistema educativo tiene un rol importante, y en la formación de capital humano, o sea, la formación para el trabajo que se le brinda a las personas.
Generalmente el concepto de capital social en los países es el pedazo del sistema educativo que decide cada país de cuánto va a durar y cuánto va a hacer obligatorio, nosotros tenemos de la sala de cuatro hasta el secundario, en ese período es cuando el Estado se compromete a la formación del capital social del país.
-¿Está bien ese período?
Yo creo que no es del todo correcto fijar la obligatoriedad en términos de terminalidad, o sea que la obligatoriedad es que vos termines el secundario. La mayoría de los países vos tenés que estar escolarizado, que es distinto, porque al fijar la terminalidad, el desafío político del gobierno es que el chico termine, entonces se inventan las maneras de que termine.
En la mayoría de los países la obligación es de estar escolarizado hasta determinada edad, que es generalmente entre los 16 o 17 años. Después el Estado no te asiste más. No es una obligación que vos termines graduándote.
-¿En cuanto al inicio? Macri quiere implementar la salita de 3.
En la medida que el país tenga más problemas sociales, o sea, que presume que los chicos necesitan una estimulación especial para que todos tengan las mismas oportunidades, se avanza sobre la edad de 3.
Es más de contención social, pero aparte, se brinda un nivel de estimulación que le permita a los chicos llegar en iguales condiciones que aquellos que están más estimulados, por sus hogares y la conformación social que tienen.
-¿La escuela está para educar o dar de comer?
No es incompatible que en la escuela se de de comer. En casi todos los lugares del mundo con jornadas extendidas los chicos tienen comedor.
Sí me parece que es incorrecto agregarle a las docentes la tarea de empleado de comedor.
-Hay una dimensión de la discusión que se discuto que es el docente. ¿Cómo se lo motiva al docente para capacitaciones?
Hay docentes que se quejan de esto, ha habido jornadas más que interesantes y otras donde verdaderamente se pierde el tiempo. Pensemos que un tercio de los habitantes de Mendoza o son empleados docentes de la provincia o son matriculados en el sistema educativo provincial, es mucha gente, algunas están muy motivadas, otras están muy desmotivadas, otras intermedio.
El docente dejó de ser un profesional de la docencia, a ser un trabajador de la docencia.
-La maestra antes era una referente, ¿dónde estuvo el punto de quiebre?
Creo que se centró en cuando el docente dejó de ser un profesional de la docencia, a ser un trabajador de la docencia. Es decir, pasó de ser un profesional responsable de lo que hacía, a ser un empleado, entonces lo que hacía era discutir su salario y condiciones laborales y no ir al fondo del asunto que es su profesionalidad.
-¿Cuándo creés que pasó eso?
Fue parte de un proceso que se inició al final de la época de Menem y se profundizó en estos años, cuando discutíamos más los derechos que las obligaciones.
Yo quiero ir al concepto de capital humano, o sea, la capacidad que tiene el sistema para formar gente en sus herramientas de trabajo para poder subsistir. Eso generalmente se da en las escuelas técnicas, en los institutos terciarios o en las Universidades. Yo diría que hoy en el primario no tenemos tantos inconvenientes en cuanto a la asistencia y graduación, tenemos sí problemas de contenidos. Está muy bien la evolución de la DGE sobre lectura comprensiva, para saber dónde estamos parados. En el nivel secundario sí tenemos falencias, solamente la mitad de los que se matriculan se gradúan. Ese sistema tiene una ambulancia, que son los CENS de jóvenes y adultos, donde la descersicón, la asistencia y la calidad de los aprendizajes son mediocres.
-¿Cuánto años son los CENS?
Generalmente son de 3 años. En primer año ingresan cerca de 6 mil, el segundo año te vas a los 10 o 12 mil chicos, que son los que fracasaron en el sistema diurno, cumplieron 16 años y ya pueden ir al CENS y en tercer año vuelve a caer a 5 mil, que son los que se gradúan.
-¿Ahí el problema dónde está?
Yo creo que habría que ir a una discusión más de fondo: Si se pueden modificar algunas cosas del sistema tal cual está o hay que hacer un re pensar global de ese nivel: Quizás haya que pensar que haya menos materias, que el profesor esté más tiempo y no sea un "profesor taxi". Es un tema complejo, hay mucho por discutir y trabajar.
-¿Qué materias hay que aprender?
Matemática hay que aprender, Lengua hay que aprender y el oficio de aprender no es divertido, es de esfuerzo y trabajo. Yo creo que ahí hay un tema que yo estoy trabajando personalmente y me llama poderosamente la atención, es el tema de la mujer. LA mujer está teniendo un desempeño en el sistema educativo muy superior que el de los hombres. Estamos haciendo un estudio de los 3 mejores promedios de las secundarias de la provincia, llevamos auditado el 24 % de las escuelas: El 77% de los mejores promedios son mujeres.
-¿Tiene explicación el fenómeno?
Hay que investigarlo. En Europa y EEUU también la mujer está un poco por arriba, pero no con las diferencias que estamos teniendo acá. El mismo fenómeno se está dando en la Universidad. De hecho, son más las egresadas mujeres que los hombres.
Los mejores desempeños académicos secundarios y universitarios los tienen las mujeres.
Cuando vos hablás de futuro, donde vos entre la población de entre 18 a 25 años (es decir que le quedan 40 años de vida laboral), el 50% no terminó el secundario, de los que terminaron, casi el 57 % tienen lectura comprensiva precaria y que los mejores desempeños académicos secundarios y universitarios son mujeres. ¿Cómo es el futuro laboral de Mendoza? Hay que pensar que la mujer tendrá un rol preponderante en Salud, en Ciencias Sociales y en empresas.
-Acá cada nueva gestión cambia las cosas, con su librito. Así estamos hace 20 años.
Hubo una ministra de Educación muy discutida, de Menem, Susana Decibe, que dice que los argentinos, en materia de ecuación vivimos en un tiempo verbal inexistente: El presente continuo. Es decir, construimos y desconstruimos sobre un mismo escalón.


