Llega Aranguren en medio de nuevas diferencias con el gobierno provincial
El ministro de Energía, Juan José Aranguren, pisará suelo mendocino el lunes, en medio de un proceso licitatorio de proyectos de energía renovable que ha revelado nuevas diferencias entre el funcionario nacional y el gobierno de Alfredo Cornejo.
El objetivo de la visita del funcionario más cuestionado durante la polémica por el aumento de la tarifa del gas es la presentación de dos generadores de energía eléctrica para centrales nucleares construidos por Industria Metalúrgicas Pescarmona (IMPSA).
-
Te puede interesar
Renuncia de Marcelo D'Agostino: un golpe al núcleo de poder del cornejismo
IMPSA produce este tipo de generadores, además de turbinas para diques y generadores de energía eólica. Justamente, la inauguración de una planta de este último tipo motivó hace poco la visita de otro funcionario nacional, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao.
Con Aranguren, el Gobierno provincial tiene más de una diferencia política. El propio Cornejo criticó la forma en que aplicó el aumento del gas. Ahora, el desarrollo de las energías renovables es el nuevo caso.
Se trata del plan Renovar, un llamado a licitación pública que se concretará en los primeros días de setiembre y que tiene por objetivo la incorporación de 1.000 megavatios de energía eléctrica de fuentes renovables de generación para sumar a la oferta energética del país.
La inversión estimada es de entre 1.500 y 2.000 millones de dólares y Mendoza hará una propuesta fuerte para tratar de acaparar con proyectos propios más de 200 millones de dólares del total.
Pero no está del todo de acuerdo con las condiciones que ha fijado Aranguren para este juego. La diferencia de criterio en este tema radica, según indicaron en el Poder Ejecutivo, en que el Ministerio de Energía de la Nación ha dado señales claras de que priorizará las ofertas más baratas, mientras que la Provincia hubiera preferido que se privilegiaran "los proyectos con industrialización local".
En ese camino está el gobierno de Alfredo Cornejo. La semana próxima anunciará las condiciones en que saldrá a buscar socios privados, con los cuales presentará en esta licitación nacional, a través de la Empresa Provincial de Energía (Emesa), proyectos de parques fotovoltaicos, algunos generadores eólicos y micro turbinas.
Este modelo permite, a ojos de los funcionarios locales, dejar valor agregado en la provincia y, fundamentalmente, generar empleo. Pero hay temor de perder la competencia ante inversores extranjeros, cuyas industrias de energías renovables están mucho más desarrolladas que la local y a las que las condiciones actuales del mercado podrían favorecer.
Los pliegos de la licitación del plan Renovar fueron publicados a comienzos de esta semana, aunque antes, Aranguren mandó borradores y pidió percepciones. El Ministerio de Infraestructura de la provincia envió en esa ocasión, por escrito, comentarios sobre "lo bueno y lo malo" del plan nacional.
Sin embargo, el diseño definitivo no dejó del todo conformes a los funcionarios mendocinos, porque prioriza "la demanda, en lugar de la oferta".
"La visión de ellos es comprar lo más barato posible. Nosotros hubiéramos preferido que combinara precios e industrialización de energías renovables en el país, que se instalaran fábricas y que hubiera componente provincial", explicaron a este diario en el Ministerio de Infraestructura, que es conducido por Enrique Vaquié.
En Mendoza, de todos modos, compensan críticas con algunos elogios hacia Aranguren. En el Gobierno afirman que el ministro de Energía de la Nación ha sido "democrático" a la hora de escuchar opiniones.
Y más que nada se destaca que la licitación del Gobierno Nacional es una "oportunidad" que cambia el modo de actuar del kirchnerismo. En ese sentido, reconocen que Aranguren es muy diferente a De Vido, que distribuía "a dedo" las inversiones de energías renovables en las provincias.
De hecho, a mediados de junio, Cornejo y Vaquié anunciaron que Emesa había ganado una licitación nacional para la construcción de una central térmica en la localidad lujanina de Anchoris que implicará la inversión de 100 millones de dólares.
Esa planta producirá 50 megavatios de energía eléctrica con gas y combustible líquido y debería estar funcionando en abril de 2017.
"Fuimos a esa licitación con socios y entramos, a pesar de que éramos más caros", expresó Vaquié, quien no pierde la esperanza de que este logro se repita.

