Las chances que le quedan al Casino Cóndor
La firma KLP no pagó su deuda con el Estado mendocino y el casino Cóndor, hoy suspendido, quedó al borde del cierre definitivo.
"Garfunkel había prometido cheques por 37 millones de pesos, pero no apareció" fue ayer la frase más repetida en ámbitos oficiales. Fue un reflejo de la situación: la casa de juegos del Hotel Intercontinental de Guaymallén está cada vez más cerca de la clausura, pero todavía no.
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La definición probablemente no se producirá hoy y es "una cuestión de abogados", aunque el único gesto que permite pensar en la continuidad de este casino es el del pago de una parte de la deuda con el fisco provincial, que asciende en total a cerca de 100 millones de pesos.
Hoy se vence un plazo administrativo. KLP tiene toda esta jornada para presentar su descargo ante el Instituto de Juegos y Casinos por la suspensión que se le aplicó.
Además, se está desarrollando una audiencia de conciliación convocada por el juez concursal Pablo González Masanés, ante quien KLP presentó un amparo.
Esa audiencia sigue hoy, pero en el Gobierno sostienen que el juez actúa frente al concurso de acreedores y no puede decidir sobre la cuestión de fondo, que es la posibilidad de que siga o no operando esta empresa el casino de Guaymallén.
En ese sentido, las cartas parecen estar echadas: tiene que aparecer el dinero para que el panorama cambie. La promesa del empresario Rafael Garfunkel había sido el pago de los impuestos, a través de la aparición de un tercero que compraría la deuda de KLP de 37 millones.
A eso se sumaba un plan de pagos de 36 meses que ATM autorizó para el pago de multas e intereses que suman más de 60 millones de pesos.
En medio de esta situación cada vez más compleja hay más de 400 empleados que no tienen certezas sobre su futuro laboral. La mayoría de ellos trabaja en el Casino, pero más de un centenar son empleados del hotel Intercontinental.
Atado a un discurso riguroso, el Gobierno no admite que el casino siga operando si no regulariza sus deudas y desconoce algunos argumentos esgrimidos por la empresa, como el hecho de que deba ser el propio gobernador quien, llegado el caso, haga caducar la licencia para operar la casa de juegos de KLP.
Ya sea por resolución, o por decreto, no parece haber chances de que haya otro desenlace que el cierre si KLP no paga.
El mensaje incluye la observación de que la medida tendría efecto solo sobre el casino y que el hotel ubicado frente al Mendoza Plaza Center puede seguir abierto. No sería en ese caso el único cinco estrellas de Mendoza que trabaja sin depender del juego, es otra indicación que hacen desde el Gobierno.