Los inexplicables barrios del IPV sobre una laguna
Concretar el sueño de la casa propia es un objetivo difícil para cualquiera. Pero mucho más complicado se torna si, en el terreno donde se va a construir, hay una laguna.
Es el caso de un lote del norte de Las Heras, ubicado en la calle Dorrego, casi en esquina con Lisandro Moyano, no muy lejos de una salida a Costanera que desemboca cerca del aeropuerto provincial.
Ese predio está sin uso. Lo rodean algunos barrios, un asentamiento, el hospital de Conin y hasta el centro de distribución del supermercado Átomo. Pero el gran problema es que el lote, en un alto porcentaje, está enlagunado, debido a que las impiadosas napas freáticas salieron a la superficie.
Aunque resulte increíble, allí se iban a construir tres barrios del programa social nacional "Techo Digno", pero los proyectos han quedado en suspenso, por razones bastante obvias.

La peor parte de la historia es que estas casas, hoy improbables, ya tenían dueño. En medio de la laguna se proyectaron los barrios Solares del Encuentro 1, 2 y 3, los cuales fueron adjudicados en 2013. Eso quiere decir que, en total, hay 150 familias esperando una vidriosa solución habitacional para sus vidas.
La construcción de los barrios fue adjudicada por el IPV a tres empresas (Genco, Acotur y Stornini) por 69 millones de pesos y hasta se hicieron importantes pagos a cuenta de lo que tal vez nunca se concrete.
Damián Salamone, presidente actual del IPV, está evaluando las alternativas para poder avanzar. Es muy probable que encargue un estudio de suelos a la UTN o la UNCuyo para determinar si existe alguna posibilidad de construir casas sobre una laguna. Y, principalmente, cuánto cuesta encarar esa misión.
En caso contrario, habrá que buscar otro emplazamiento para esos barrios, lo que podría implicar nuevos costos también.
Desde ya, cualquier solución estirará la espera de la gente de bajos recursos que ya hace mucho tiempo aguarda que el Estado le ayude a acceder a un techo.
Es un hecho, en tanto, que los barrios sobre la laguna producirán una nueva denuncia judicial de la gestión actual contra la anterior. Este viernes, las autoridades harán una presentación a la Justicia, según adelantó el abogado del IPV, Fernando Ludueña.
Ludueña afirmó que estos hechos configuran el delito de fraude contra la administración. La denuncia sería la primera de varias que colocarán en foco irregularidades del pasado reciente y podría poner en problemas a ex funcionarios del IPV, pero también demandaría explicaciones de la Municipalidad de Las Heras y hasta de las empresas privadas que intervinieron (y habían empezado a cobrar) en el proyecto.
Larga y polémica historia
El expediente de los barrios Solares del Encuentro tiene inicio en 2004. Todo comenzó con una cesión de terrenos entre el dueño de Palmares Valley, Mario Groissman, y la Municipalidad de Las Heras, que es una novela en sí misma.
Por la ley, todo emprendimiento privado implica una donación de parte del terreno donde se emplazará el complejo al municipio, para uso público. Pero en este caso, Palmares y la comuna acordaron que el espacio a donar no fuera parte del lujoso barrio privado del piedemonte. En su lugar, Palmares entregó cinco hectáreas y media ubicadas en una zona marginal y pobre de Las Heras.
El Concejo Deliberante primero avaló esta cesión y luego cambió el destino del terreno. Iba a utilizarse para equipamiento comunitario, pero finalmente se dispuso que fuera usado para construir un barrio y el lote terminó en manos de una cooperativa llamada 25 de setiembre. O sea, del dominio público, pasó al privado.

El ex intendente justicialista Rubén Miranda justificó el arreglo con Palmares y la cesión a privados. "La proporción es mayor, ya que en vez de una hectárea, el municipio recibió cinco y media", explicó ante la consulta de este diario. Aseguró Miranda, además, que hubo tasaciones oficiales que avalaron la transacción.
El ex intendente, no obstante, no se hace cargo de la laguna que hoy impide construir un barrio allí, y tira contra el IPV. "El estudio de suelo dice que la napa es alta y que hay que hacer un relleno, por lo cual el IPV debería haber destinado fondos para ello. Obviamente, no lo hizo", afirmó.
A pesar de los problemas que están a la vista, el ex jefe comunal dijo que la zona es apta para construir si se hace el relleno respectivo y que tiene a su favor el acceso a servicios. Puso como prueba dos barrios que construyó cerca la organización Tupac Amaru.
Pero el reproche de Miranda rebotó fuerte entre los ex funcionarios del IPV, que en los últimos años estuvo conducido por el actual diputado peronista Omar Parisi.
"Lo que decía el estudio de suelo original, la gerencia de evaluación del IPV lo contempló. Había que hacer cierto relleno", explicó a su turno Gabriel Buzzaqui, ex secretario técnico del IPV y empleado de planta del propio municipio de Las Heras.
Entre el municipio y el IPV hubo además un conflicto por el retiro de escombros de la zona. Entre los anticipos de obra y la limpieza, las empresas que se adjudicaron los barrios habrían cobrado más de 10 millones de pesos.
Nadie explica hasta ahora cómo se avanzó tanto con un proyecto que al final iba a quedar sin destino por la invasión de las aguas ¿La laguna estuvo siempre y nadie la vio, o apareció de repente?
En setiembre de 2013 se adjudicó la obra, lo que supone que la laguna entonces todavía no existía.
Esa situación aparentemente cambió en 2015, cuando se realizaron, según Buzzaqui, cerca de 90 excavaciones en la zona, y se encontró que las aguas habían subido demasiado. O sea que, antes de irse este funcionario, se sabía que el barrio no se podía hacer.
Hoy directamente el loteo luce inundado.
Parisi se defiende y pega
Los funcionarios actuales del IPV aseguran que todos los problemas que tuvieron hasta ahora los barrios de la laguna de Las Heras se convertirán en más gastos y encarecerán los créditos individuales que deberán pagar los adjudicatarios.
Esas viviendas, de 55 metros, deberían tener un valor de poco más de 600 mil pesos, más los costos de la urbanización. Pero las obras necesarias para tapar la laguna podrían elevar el valor por encima de los 1,6 millones de pesos por unidad. Si es que fuera posible hacerlo.
Aunque los funcionarios de Cornejo tienen decidido ir a la Justicia, el ex presidente del IPV minimiza la polémica. "Son cosas que pasan, porque los terrenos para construir vivienda social son marginales. Los buenos terrenos, son caros", expresó Parisi.
"Esta gente, en lugar de construir casas, hace denuncias", agregó, y criticó la sub ejecución el Gobierno Nacional en materia de viviendas sociales.
La mejor defensa suele ser el ataque. Es el caso de Parisi, que así cerró su descargo: "Tienen que terminar lo que nosotros empezamos. Los cosas se solucionan y listo. A mí me pasó con el barrio de los Celadores que me dejó Cobos. Se iba a construir en Las Heras y yo tuve que salir a buscar otro terreno en Guaymallén. También es el caso del barrio de ATSA, en Godoy Cruz, donde hubo que hacer un movimiento de suelos infernal".



