Los sindicalistas que "resisten" la renovación
El gobierno de Mauricio Macri comenzó con la advertencia de que no sería posible aumentar los salarios por encima de la inflación (tanto en el Estado como en la actividad privada) y rápidamente los sindicatos se pusieron en plan de lucha para resguardar los bolsillos de sus representados.
Asambleas, cortes de ruta son sus principales herramientas históricas, pero se les respondió con un "protocolo antipiqutes". Macri en la Nación y Cornejo en la provincia les hacen frente, pero la mayoría de los líderes sindicales tienen más experiencia porque llevan décadas negociando y presionando sobre distintos gobiernos o grupos patronales. Los gremios con mayor poder, aquellos que tienen miles de afiliados, tienen una característica en común: sus representantes parecen haberse eternizado en sus cargos y la mayoría asegura que continuará allí mientras "pueda seguir aportando". Muchos coquetearon con la actividad política partidaria, pero nunca dijeron adiós a sus puestos sindicales.
Estos son los representantes gremiales con más peso en Mendoza:
Sindicato del Personal de Micros y Ómnibus (Sipemon): Rodolfo Calcagni está en el gremio desde el 1999, encontró el gremio y la obra social en concurso de acreedores, con sólo 700 afiliados y hoy cuenta con 3.600 (un 80% del total de los trabajadores).
Calcagni señaló que "al igual que en todos los gremios", las elecciones son libres y cualquiera puede presentarse, sin embargo cada cuatro años él se presenta y sigue ganando.
Entre sus logros indicó que además de un aumento salarial importante, el gobierno accedió a sacar el boleto de arriba del colectivo y eso detuvo los constantes robos que sufrían los choferes.
Calcagni también integra la CGT en Mendoza y comentó que se encuentran a la espera de que dé resultado el plan de unificación, que tendrá su punto clave el 22 de agosto, cuando se determine si la Confederación funcionará con un único representante o con un triunvirato. Una vez que se defina el panorama a nivel nacional, el delegado zonal pondrá fecha para las elecciones en Mendoza, pero el dirigente comentó que no volverá a presentarse: "Yo ya quiero dejar el espacio para otra persona, cumplimos un ciclo", explicó aunque comentó que trabajará por la continuidad de la Lista Verde y Blanca (su lista).
Sindicato de Unidos Petroleros e Hidrocarburíferos (Supeh): Jorge Córdova lleva 16 años como secretario general, y asegura que el secreto de su éxito en las urnas es "estar con la gente".
Como representante sindical de todo la región, contó que viaja todas las semanas a diferentes puntos de las provincias petroleras de la región.
Entre los logros del sindicato bajo su dirección consideró que desde 2001 a 2007 se crearon entre 65 y 70 emprendimientos con gente que había sido despedida de sus puestos pero se agruparon para seguir trabajando. Hoy, muchas desaparecieron y otras se transformaron en UTEs (unidades transitorias de empresas), por lo que cuentan con 36 empresas.
Tienen un total de 2800 afiliados en todo Cuyo, la mayor parte de YPF y de los emprendimientos anteriormente mencionados.
Camioneros: Rubén Zárate está al frente del gremio desde octubre del 2002 cuando falleció el anterior secretario general del gremio y ex titular de la CGT regional, Mario Zaffora.
El gremio cuenta con poco más de 6 mil afiliados y entre las obras más notorias del gremio se puede ver el hospital San Isabel, que está ubicado en Pringles y Sarmiento, de Guaymallén.
Con más de 6.000 afiliados en la provincia, los Camioneros son en Mendoza y en todo el país un gremio que pisa fuerte.
Sindicato de Estaciones de Servicio de Mendoza: José Escoda es uno de los dirigentes con más periodos cumplidos, fue electo en el 1989 y asegura que "mientras se sienta parte del proyecto" y "vea que puede seguir aportando" continuará.
El sindicalista señaló que los logros que puede mencionar son "colectivos", y celebró que de los 6300 trabajadores del sector que hay en Mendoza, San Juan y San Luis (provincias en las que tienen influencia), el 95% están afiliados.
"Siempre pienso que es el último mandato, pero después uno ve que mientras se pueda seguir aportando hay que seguir", señaló Escoda.
Más allá de las obras, consideró que se puede destacar un ordenamiento de las finanzas del sindicato y el hecho que después de tantos años "uno pueda ir a una estación de servicio y mirar a la gente a la cara".
Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Atsa): El sindicato es anterior a Ampros y lo dirige Juan Carlos Navarro desde 1985.
Navarro recibió el gremio con una deuda heredada del gobierno militar que en ese momento ascendía a los 4 millones. Es militante justicialista y cuando asumió el gremio logró un estatuto, un escalafón y un convenio colectivo de trabajo. Años después perdió una buena parte de sus afiliados a manos de Ampros.
Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros): Isabel Del Popolo lleva dos periodos al frente del sindicato, es decir 8 años y por el momento no tiene pensado nada al respecto de su continuidad.
Entre los logros de la sindicalista, además de las luchas salariales, señala el haber entregado "1.000 becas de capacitación para los profesionales" y haber "creado el sindicato" con su propia sede.
Ampros empezó de 0 y hoy tiene más de 4.000 afiliados.
Centro de Empleados de Comercio (CEC): Guillermo Pereyra es el secretario general desde 1998 y representa a más de 20 mil trabajadores.
En sus años en el CEC ha trabajado por el salario diferido y para incorporar a sus afiliados servicios de salud, educación (estudios universitarios), y recreación.
Además de una representatividad gremial ininterrumpida, el dirigente a tenido mucha presencia en la política y actualmente (después de idas y vueltas) es diputado provincial por el Frente Renovador, partido con el supo mantenerse luego de su salida del peronismo.
Pereyra es el caso actual, pero también tuvieron bancas en la legislatura provincial, José Escoda y Juan Carlos Navarro. En todos los casos, mantuvieron sus cargos en los gremios durante los periodos en los que fueron legisladores.
Renovación
De los históricos representantes gremiales, algunos ya dieron un paso al costado, pero quedaron al frente las segundas líneas, e incluso sus parejas.
Roberto Macho (izq.), Raquel Blas y Federico Lorite (der.).
Sindicato Unido De Trabajadores De La Educacion (Sute): Al frente del gremio docente está Adrián Mateluna quien asumió en el 2013 con la lista celeste. Si bien el gremialista está cumpliendo con su primer periodo, la lista que integra lleva cerca de 18 años conduciendo los destinos de los educadores, entre los que se cuentan cerca de 20 mil afiliados.
Hoy es uno de los gremios que más se ha opuesto a las medidas del gobierno provincial, especialmente por el ítem aula y por un aumento salarial del 32% anualizado, que de acuerdo con Mateluna, para los trabajadores no significa más de un 7% real (sin el ítem y dividiendo el porcentaje anualizado para estimar un aumento mensual).
A mediados del próximo años los trabajadores de la educación deberán ir a las urnas para elegir nuevos representantes. Al respecto, Mateluna acusó a algunos dirigentes radicales de estar dividiendo a los actuales conductores del sindicato para lograr que se imponga la lista lila, "armada por Caroglio (Mariana, funcionaria cornejista)".
Asociación de Trabajadores del Estado (ATE): Después de más de una década de conducción, Raquel Blas (quien había sucedido a su pareja, Vicente Frezza), dejó su cargo como secretaria general para dedicarse a la política y el gremio quedó en manos de su hombre de confianza: Roberto Macho.
Macho tiene a su cargo a más de 18 mil afiliados y con esa fuerza sindical inició una pelea contra el gobierno provincial por un aumento salarial que aseguraba debía ser de alrededor de un 40%. La contienda finalizó con un decreto gubernamental por el que se les otorgó un 25%, aunque aseguran que el plan de lucha continúa y reclaman una reapertura de paritarias que, según adelantaron los funcionarios provinciales, no será posible.
Judiciales: Al igual que en el caso de Frezza y Blas, el gremio de los judiciales tuvo una renovación por la que la pareja del anterior secretario general Carlos Ordoñez, Adriana Domínguez, se quedó a cargo de la representación.
Con más de 15 años como militante y de 8 años en pareja del sindicalista, la mujer resultó electa para continuar los pasos de Ordoñez (ella integraba la comisión directiva de la anterior gestión), al mismo tiempo en que deberá aportar nuevas políticas.
Domínguez responde por 4 mil empleados judiciales de clase 8 a 25 y cerca de 1.100 funcionarios de clase 1 a 7.
Administración Central -El Sindicato de Trabajadores Autoconvocados- (Sitea): después de más de una década bajo la conducción de conducción de
Victor Dagfal, Federico Lorite se hizo cargo de la secretaría general del gremio a principios de este año.
Lorite representa a cerca de 1.700 trabajadores.
En plan de lucha
Este año el gobierno se propuso achicar el déficit operativo y para ello aseguró que no sería posible otorgar más del 25%. Sin embargo, el ministro de Hacienda, Martín Kerchner, explicó que la provincia no pagó este año sólo los aumento salariales que se propuso el gobernador Alfredo Cornejo como tope, sino el 35% que se dio el año pasado y que generó "un déficit de 5.500 millones".
De acuerdo con el ministro, el 35% que otorgó la administración de Francisco Pérez más el 25% que se dio este año significó 7 mil millones de pesos -mensuales- que el Gobierno paga con deuda, y esa situación "no va a resolverse de un día para otro".
Igualmente, con las presiones al bolsillo que significaron el aumento de las tarifas y el de los bienes de consumo diario, la mayoría de los representantes gremiales aseguran que la lucha continuará, y son estos hombres y mujeres los encargados de mediar entre los trabajadores, la patronal y el Estado para lograr una solución que acerque a todas las partes.