El PJ frenó la embestida de González contra Palermo
El peronismo frenó en la Legislatura, al menos por el momento, la embestida del procurador de la Corte, Rodolfo González, contra su máximo enemigo judicial: el ministro del alto tribunal Omar Palermo.
Concretamente, el diputado del PRO Pablo Priore, no consiguió ayer respaldo opositor para que tomara estado parlamentario una de las denuncia de González contra Palermo, la cual, según el legislador, podría ser causal de pedido de juicio político contra el ministro de la Corte.
La decidida toma de posición del PJ a favor de Palermo, sumada a un descuido del radicalismo a la hora de asegurarse votos propios, al menos dilató el debate en la Legislatura respecto del fallo emitido en diciembre a favor de los presos de las cárceles mendocinas.
Aquel fallo no sólo provocó una temprana tormenta política entre el Poder Judicial y el gobierno de Alfredo Cornejo, sino que alimentó la disputa entre González y Palermo, referentes del ala dura y progresista de la Justicia, respectivamente.
Palermo, autor del fallo al que adhirieron otros tres ministros, acusó al jefe de los fiscales de abusar de la prisión preventiva y de provocar hacinamiento en las cárceles, una afrenta que el veterano González no dejó pasar: unos meses después, sacó a relucir un supuesto error en la sentencia.
Según González, el caso presentado en el fallo como un “ejemplo paradigmático” de los abusos de prisión preventiva era erróneo.
Se trataba de una persona (Adrián Javier Lázaro Benavides) que había pasado un año y ocho meses en la cárcel sin que se le dictara la prisión preventiva, pero tras revisar el expediente, el procurador advirtió que esta persona recibió una rápida condena.
Además, González acusó a la sala penal de la Corte (que está integrada por el propio Palermo), de demorar 1 año y cuatro meses la resolución de un recurso de casación que favorecía al detenido.
González amplificó esta revelación fuera del ámbito de tribunales y fue Priore quien recogió el guante en la Legislatura. En virtud de ello, decidió reclamar a través de un pedido de informe la remisión del expediente de Benavides al Primer Juzgado de Garantías en Flagrancia para dilucidar el caso.
Pero en la Legislatura, como era de esperar, la polémica se politizó. El peronismo, que ha agitado algunas veces la amenaza del juicio político contra González, bloqueó el proyecto de Priore, medida en la que estuvo acompañado por el bloque del FIT.
Hubo legisladores del PJ que apuntaron directamente contra Alfredo Cornejo y advirtieron que el gobernador ha hecho causa común con el procurador, en contra de Palermo. "No vamos a apoyar este abuso de poder y esta intromisión de Cornejo", afirmó el diputado Jorge Tanús, uno de los críticos más firmes de González, a la hora de justificar su voto a favor de Palermo.
Ciertamente, el gobernador autorizó la investigación del diputado del PRO, más allá de que ayer, en la sesión, el propio bloque oficialista fue el que no aportó los votos necesarios para que el proyecto tuviera estado parlamentario.
El bloqueo de un pedido de informes es una cosa poco común en la Legislatura. De hecho, muchas veces, esos pedidos terminan en la nada. Sería el caso de los pedidos que Tanús hizo para comprometer a González.
El propio Priore consiguió ayer los votos del peronismo para aprobar dos pedidos que están relacionados al primero y que le reclaman a la Corte y la Procuración información pública sobre los presos sin condena que habitan las cárceles mendocinas.
Sin embargo, el que apunta al nudo de la pelea entre González y Palermo no es un proyecto más. No sólo porque en el PJ existe la intención de defender al ministro de la Corte, sino porque pedir un expediente implica meterse en la cocina del Poder Judicial, algo que no gusta a muchos legisladores.
Por ello, si bien no está fracasado el proyecto, el radicalismo cree que no le resultará fácil conseguir los votos cuando vuelva a la carga con su idea de poner en problemas al ministro Palermo.