Las cárceles que no reinsertan: cita internacional para hablar de Mendoza
En una sesión que se realizará en junio en Santiago de Chile, el máximo organismo interamericano de derechos humanos, la CIDH, abordará la denuncia presentada ante ese organismo por la organización Xumek y el abogado Carlos Varela Álvarez, en torno a la situación y el manejo de las cárceles de Mendoza.
En la agenda está la situación de hacinamiento y las condiciones generales de detención en las diferentes prisiones mendocinas, denunciada en abril, pero también en diversas oportunidades anteriores, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
El sacerdote y capellán de la cárcel Roberto Juárez había denunciado en una carta que dentro de las prisiones, lejos de reeducar y reinsertar en la sociedad a las personas privadas de su libertad, "se vive un Apocalipsis". Eso le originó una reprimenda de parte de las autoridades penitenciarias del gobierno anterior, que hoy siguen al frente del sistema, con Eduardo Orellana como máximo referente.
Ahora el organismo internacional invitó al cura mendocino a que asista a la audiencia en Santiago el próximo 9 de junio, junto con las autoridades de Xumek, el abogado Varela Álvarez, el Comité contra la Tortura y la Procuraduría de Personas Privadas de Libertad de la provincia de Mendoza.
Qué se denuncia
El cura Roberto Juárez, le contó a MDZ sobre la situación de las cárceles:
- "Pongámonos nosotros en ese hacinamiento, esa denigración de que comés, dormís y cagás en el mismo lugar, no reinserta sino que deshumaniza".
- "Yo palpo las situaciones pero no tengo capacidad de dar respuesta, solo pedirle a Dios".
- "La gente quiere que se pudran en las cárceles, y es cierto que han causado daño en la vida de muchos. no los vamos a felicitar". Pero indicó que "también hay que saber qué hacer con las cárceles, cómo se aborda una política penitenciaria".
- Reconoció que hay un mejoramiento en las viandas y anticipó, en tono positivo, que "a la larga va a dar una presencia cualitativa es la de la universidad dentro de la cárcel".
- Pero puso el dedo en la llaga en lo que corresponde a la capacitación de quienes deben trabajar adentro de las cárceles. "No pueden hacer un curso de 4 o 6 meses y largarlos de penitenciarios. A partir de allí está todo mal. Es una irresponsabilidad de la conducción saber que no tenés preparado a nadie para manejar la cárcel. Hace falta algo más serio. En lo concreto, hay agentes penitenciarios en módulos superpoblados que van viendo cómo hacer las cosas cuando no tienen recursos".