Lobos insiste en su inocencia y confía en que no irá preso
El exintendente interino de Guaymallén Luis Lobos se presentó ante el fiscal de Delitos Complejos, Juan Manuel Bancalari, para someterse a una indagatoria por las dos imputaciones judiciales que pesan en su contra. Delante del letrado, Lobos manifestó su inocencia, la de su familia y aseguró que comprobará "todas las falacias" que se le endilgan.
También reiteró que estas acusaciones son parte de una operación "político-mediática" en su contra y rechazó otros fuertes cuestionamientos hacia su persona, como la incorporación de "ñoquis" al municipio y la compra irregular de combustible para uso personal.
La llegada de Lobos a la Fiscalía de Delitos Especiales fue en solitario. Tras esperar unos minutos en mesa de entrada, Lobos y su abogado Omar Venier subieron a la oficina de Bancalari para someterse a indagatoria. Allí permanecieron casi tres horas, primero exponiendo sus argumentos y luego respondiendo las preguntas del fiscal y la querella.
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Si bien Lobos intentó eludir a la prensa saliendo por una salida lateral, el exfuncionario fue abordado por los medios, entre ellos MDZ, y respondió tanto sobre lo que sucedió frente al fiscal como las demás acusaciones que recibió en los últimos meses.
"Soy inocente de todo, dije que todas las denuncias eran falacias y lo vamos a comprobar. Le aclaré al fiscal que se quede tranquilo que no me voy a ir de Mendoza y que estaré presente cada vez que me requiera", señaló Lobos.
En ese sentido, el exintendente remarcó que "lo único que me importa es demostrar mi inocencia, de los funcionarios, pero sobre todo, de mi esposa y de mis hijos".
Sobre la presentación ante Bancalari, Lobos comentó que "pedimos declarar, así que vinimos como nos pidió el fiscal. Dejamos aclarado cómo era todo, que no tengo conocimiento de ninguna de estas personas que me denuncian ni nunca he estado con ellas". Se refiere a Laura Fara, quien asegura que trabajó como empleada doméstica de la familia Lobos y terminó siendo registrada como trabajadora municipal, a pesar de nunca ser informada de ello ni cobrar ese sueldo estatal. Sobre la mujer, Lobos aseguró que "no trabajaba en mi casa" y subrayó que "en ningún momento dice el expediente que trabajó en mi casa, ni tampoco la conocía ni sé quién es ni nunca estuvo conmigo".
"No tiene nada que ver conmigo, ni cuando era presidente del concejo ni como intendente", resaltó.
A la par, rechazó haber incorporado ñoquis a la administración municipal y haberles pedido un porcentaje de sus salarios: "Cuando me hice cargo de la comuna el 13 de diciembre del 2013, lo primero que licitamos fueron relojes biométricos para el control de todo el personal y pedíamos auditorías permanentes al director de Control y Gestión sobre este tema. No voy a andar poniendo gente si me controlaba yo mismo, es una locura".
Una línea similar usó para rechazar la otra imputación de fraude de administración pública por sobreprecios en el alquiler de vehículos. "Con las declaraciones de los funcionarios por la primera imputación sobre defraudación al Estado y las presentaciones ante el Tribunal de Cuentas sobre los movimientos en las obras y alquileres, se van a dar cuenta de la verdad", aseveró.
Consultado sobre la denuncia por la compra fraudulenta de combustibles con dinero público para uso personal, que fue presentada por el intendente Marcelino Iglesias y adelantada por MDZ, Lobos dijo desconocer de ella y que en la Fiscalía no le notificaron otra imputación. "Nada que ver, siempre usé el auto oficial y cargaba nafta el chofer", argumentó.
Para Lobos, esta serie de acusaciones se enmarcan en una operación "político-mediática" que viene desde su gestión como intendente interino.
"Lo que tengo que hacer como un ciudadano es demostrar, mientras estuve en la actividad pública, que todo lo que se ha dicho es mentira. Para eso muestro las pruebas y voy a venir a declarar tantas veces como me lo soliciten y tantas veces como yo quiera venir a agregar evidencias", reiteró. "No temo ir preso", sentenció al preguntarle sobre si cree que podría terminar tras las rejas como le ocurrió al santarrosino Sergio Salgado.
De qué vive
Tras su alejamiento del municipio, Lobos volvió a su cargo de planta en la Dirección de Servicios Públicos, donde estuvo realizando diversas tareas hasta fines de febrero pasado, cuando el nuevo intendente Marcelino Iglesias dispuso su suspensión sin goce de sueldo por 90 días debido a que la Justicia le encontró expedientes municipales en su casa durante un allanamiento.
Cuando se le preguntó por su sostén económico, el exintendente aseguró vivir de algunos alquileres y por ejercer su profesión de Higiene y Seguridad de manera privada.

