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El Gobierno aceptó discutir los despidos del Casino

El tratamiento de este tema fue uno de los puntos que acordaron las autoridades de Juegos y Casinos con los sindicatos en la primera reunión paritaria. La representación del personal está a cargo de un gremio dialoguista (UPJCM) y el combativo ATE, los cuales tienen casi la misma cantidad de afiliados.

El Gobierno aceptó discutir con los gremios acerca de los despidos que se aplicaron en el Instituto de Juegos y Casinos de la provincia a cambio del levantamiento de la carpa que había montado ATE frente al Casino Central para protestar precisamente por esa medida.

Los despidos formaron parte de un temario de varios puntos a discutir que incluyó convenio colectivo, aumento salarial y llamados a concurso. Darío Panza, paritario del Instituto, expresó al respecto: "Nos hemos comprometido a tratar el tema de la desafectación de personal ocurrida en el último periodo de tiempo para solucionar este problema".

Al comienzo de la gestión, algo más de 80 personas fueron dejadas sin trabajo. Se trataba de empleados temporarios, de los cuales algunos volvieron debido a que tenían "tutela gremial". El número definitivo tras las reincorporaciones quedó en 74 y fue una medida muy apuntalada por el oficialismo, que la defendió incluso en la Legislatura.

Pero llegó la hora de las paritarias y en la primera reunión se prefirió el diálogo y los "buenos términos". Aunque oficialmente no se lo comunicó, las fotos dejaron ver que estuvo presente una de las gremialistas más combativas: Raquel Blas. A la para suyo, Martín Caín, de la Unión del Personal de Juegos y Casinos de Mendoza (UPJCM), el sindicato que comparte la representación del personal del Instituto junto a la ATE.

Caín conduce el gremio "dialoguista" y la representación es prácticamente igual a la de ATE: el primero tiene 388 afiliados y el segundo a 373. Aunque parte del personal está en los dos sindicatos y hay algunos que no están afiliados a ninguno.

En este escenario, el Instituto de Juegos y Casinos no prevé el desdoblamiento gremial como estrategia y confía en la presión de las bases. "Hubo una fuerte presión del personal para paritar", señaló una fuente oficial anoche.

Sin embargo, negociar con los gremios de la misma área por separado hasta ahora ha generado al menos un resultado positivo para el Gobierno. Ocurrió ni más ni menos que en Salud, donde el Gobierno logró que dos de los tres actores (AMPROS y ATSA) firmaran el acuerdo de aumento salarial y dejaran en soledad al tercero (ATE).

Ahora se espera un decreto de homologación del acuerdo paritario con la Salud de Alfredo Cornejo y ATE promete responder con "protestas en la calle" y una "denuncia ante la OIT", según adelantó ayer su jefe, Roberto Macho.

El desdoblamiento también se practicó en el caso de la Administración Central y se repetiría en la paritaria con los empleados judiciales, que arrancará la semana próxima.

En tanto, el siguiente encuentro con los empleados del Casino se realizará el 3 de mayo, sin la presión de la carpa sindical que durante mucho tiempo ocultó la fachada del Casino Central.