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Valerio: "En el país se ha abandonado la aplicación de la ley"

El recién elegido miembro de la Suprema Corte adelantó que impulsará una serie de reformas y mejoras para el Poder Judicial.
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

El flamante nuevo integrante de la Suprema Corte de Justicia, José Valerio, aseguró que trabajará en "llevar adelante" varias reformas para el Poder Judicial, muchas de las cuales ha venido desarrollando en ámbitos más académicos en los últimos años, con el objetivo de "mejorar el funcionamiento" de la Justicia. Además sostuvo que mantendrá una relación 'normal' con sus compañeros de la Sala Penal, Mario Adaro y Omar Palermo, pese a que "ninguno me llamó". De todas formas, aseveró que "no existe el corporativismo" entre los jueces, salvo con la indexación a los magistrados, y se lamentó que "se haya abandonado la aplicación de la ley" en pos de "la voluntad" de los jueces.

En diálogo con la " Mesa de MDZ", y junto al ministro de Gobierno, Dalmiro Garay, Valerio explicó esa suerte de 'entusiasmo' que tiene por llegar a la Suprema Corte tras ser elegido por mayoría del Senado: "Venimos pregonando por la modificación de la administración y el mejoramiento en el servicio de la Justicia, junto con la aceleración de los tiempos y la elaboración de proyectos de reformas procesales y de estructuras judiciales. El entusiasmo es ver si se puede llevar adelante alguna de las tantas cosas que hemos venido discutiendo con magistrados y abogados en varios grupos".

Así, el magistrado que hasta ayer integraba la Segunda Cámara del Crimen descartó ponerle plazos a su trabajo como juez del máximo tribunal provincial y lo supeditó a la generación "de objetivos y el aguante de la salud". "Vengo con la mejor predisposición para mejorar el funcionamiento del Poder Judicial. Soy un trabajador de la Justicia, esto es un desafío para llevar adelante", añadió.

Consultado sobre si coincide con los cuestionamientos de Cornejo al Poder Judicial, respecto a varios temas como las prisiones preventivas y la demora en resolver causas, Valerio optó por la prudencia: "Hay que analizar caso por caso y ver también cómo se aplica la ley, ya que debe ser interpretada de acuerdo a cómo ha sido sancionada". 

"Desde que se dictó el fallo Díaz Bessone (2008), a través del cual comenzó el planteo de la peligrosidad procesal, la cantidad de personas privadas de la libertad en la provincia aumentó el 66% en seis años, lo cual significa que teóricamente no era para convertir más rígida la prisión preventiva. Antes los casos empezaban a ser por la cara del cliente; ahora, con la ley de prisión preventiva, ha empezado a ser más objetivo. Tenemos que analizar cómo se aplica la ley de prisión preventiva, en qué casos corresponde y cómo se controla y para eso se requiere una jurisdicción acorde a las sanciones", detalló haciendo referencia a la aplicación de la prisión preventiva, uno de los reclamos del gobernador. 

En ese sentido, remarcó que "lo que se ha abandonado en el país en los últimos años es la aplicación de la ley" en detrimento de "los fallos de los tribunales", lo que implica "sustituir la ley, la constitución y los tratados por la voluntad de los magistrados, lo cual es muy grave, porque es volver a la época premoderna".

Dado que el Gobierno provincial sumó mucha expectativa a la figura de Valerio para impulsar profundas reformas en la Justicia, el juez advirtió que "el mundo no se mueve con una sola persona, y la Corte tampoco". De este modo, el magistrado ponderó como positiva la discusión que se realizó en torno a su postulación: "Este debate es muy interesante, con una audiencia pública que fue excelente y donde todos se pudieron manifestar a favor y en contra, me parece que lo importante es eso".

Descartando cualquier "presión política" por parte del oficialismo, Valerio consideró que "se abrió un debate, que nunca hubo antes, sobre qué hacer con la Justicia. Lo que se debatió es el futuro de la justicia, que en definitiva terminó primando tanto en la audiencia como en la sociedad".  

Relación con sus "pares" y el "corporativismo judicial"

Por otra parte, a Valerio se le preguntó cómo se imagina el primer encuentro cara a cara con los dos jueces de la Suprema Corte que integran la Sala Penal, Mario Adaro y Omar Palermo, siendo con este último el principal objetivo de sus críticas, y sin ahondar en detalles, respondió: "En la Cámara que integro hoy muchas veces voto en disidencia, y a pesar de ello hago el debate como corresponde, lo cual enriquece. Cuando integre la Sala Penal tendremos que tomar las decisiones". 

Evidentemente su designación como juez del máximo tribunal no despertó mucha alegría entre los demás integrantes: "El presidente de la Corte (Pedro Llorente) me llamó y Jorge Nanclares me invitó a una fiesta familiar, pero los otros miembros no se comunicaron conmigo". Para Valerio esto no es ningún problema. "¿Los miembros del FIT llamaron a los radicales cuando ganaron? No. ¿Todos integran la misma Cámara y se reúnen en comisiones? Si. Esa es la democracia, porque si llegase a consistir en que todos deben ser amigos, no existiría; lo que deben funcionar son las instituciones", aclaró.

Esta situación, para Valerio, es totalmente opuesta al 'mito' que circula sobre una 'corporación judicial', al menos en el ámbito de la Justicia provincial. "No existe el corporativismo dentro del Poder Judicial, creer eso es un error, sino estaríamos todos de acuerdo". Tras acotar que el magistrado Alejandro Pérez Hualde "tiene sus opiniones y se mueve con sus amigos", subrayó que "si hubiera existido corporativismo, cuando emitieron la acordada para visitar la cárcel nos hubieran llamado a los camaristas para pedirnos colaboración, y no que desligen su obligación constitucional e imponer sus decisiones". 

Únicamente el reclamo de la indexación salarial para los jueces, derogada por un plesbicito ciudadano en 2005 y con un acuerdo entre el Gobierno y la Suprema Corte tres años después, fue "el único ejemplo de corporativismo" en la Justicia, reconoció Valerio, aunque lo minimizó a que "todo grupo humano que le meten la mano en el bolsillo se une, como sucede con los gremios". En esa línea, exhibió cierto equilibrio a la hora de hablar sobre la posible inclusión de los jueces en el pago del Impuesto a las Ganancias: "Hay que trabajar para darle solución definitiva a ese problema. Es una cuestión nacional y deberían evaluarse los casos de cada provincia, ya que hay lugares donde los jueces ganan bastante menos que en otras. Incluso hay una gran discusión general por Ganancias respecto a los porcentajes y categorías. Todo esto requiere ser ordenado".

"Un slogan mal armado con intencionalidad política"

El ministro Dalmiro Garay salió en defensa de Valerio ante las cientos de acusaciones y oposiciones que recibió el magistrado antes y durante la audiencia pública previa a su elección en el Senado. Para el funcionario "parte de las oposiciones e impugnaciones llegaron a un nivel que no fue correcto" y manifestó que "plantear que la posición del doctor Valerio es apoyar el femicidio es un absurdo, específicamente puesto como una campaña". 

"Llegó un momento en que se desvirtuó el sistema de impugnaciones y adhesiones, porque la impugnación está pensada para que se argumente, no como una oposición porque no es una mujer con visión de género. Parte del debate se lo comió un slogan mal armado con intencionalidad política", agregó. 

Por ello, Garay destacó que "pensar que la solución a los femicidios en Mendoza es con una jueza mujer con visión de género es un absurdo. Podemos estar de acuerdo con que tiene que haber una mujer en la Corte, y si hay alguna vacante y el gobernador entiende que hay una mujer que cumpla con las condiciones para postularla, lo hará".

Finalmente, el ministro de Gobierno acomodó las expectativas del Ejecutivo con la asunción de Valerio: "En cuanto a la inseguridad, entendemos que parte de la inseguridad viene de una visión del derecho penal que afecta al sistema de persecución penal. La visión del doctor Valerio va a intentar cambiar ese sistema. No lo va a solucionar de raíz, pero sí intentará darle una mirada distinta a la Sala y generar jurisprudencia que modifique los estándares que hoy tiene la Corte".