Aysam está con el agua hasta el cuello
Con el Presupuesto ad portas de obtener su sanción definitiva, la administración Cornejo se prepara para avanzar con el plan de gobierno que pretende sacar a Mendoza de la crisis financiera. Sin embargo, hay organismos fundamentales para la población que enfrentan problemas graves y que están contrarreloj en busca de soluciones.
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Uno de ellos es Aguas y Saneamientos Mendoza, AYSAM, empresa que tiene una bomba de tiempo en las manos y que debe encontrar soluciones antes rápidas, ya que la gestión de Francisco Pérez dejó un regalito que “explota” el 28 de febrero.
Durante la discusión del Presupuesto en la Legislatura se puso sobre la mesa el problema que significan alrededor de 20 obras de carácter sanitario que están suspendidas por la falta de recursos durante la gestión anterior. Un acuerdo firmado entre el antiguo directorio de Aysam y cinco empresas que se adjudicaron e iniciaron los trabajos, permitió que desde junio de 2015 y en forma escalonada, se fuera reduciendo el ritmo y paralizando obras con el compromiso de reiniciarlas en marzo.
De hecho, el acuerdo establece la suspensión sin cobros hasta el 28 de febrero, pero si el Ejecutivo no reactiva los trabajos y destina los recursos para hacerlo, las empresas podrían recurrir a la Justicia y demandar a Aysam por el incumplimiento de los contratos.
Lo curioso es que se trata de obras proyectadas desde 2011 por un costo de 228 millones de pesos y durante la gestión de Francisco Pérez se consiguió financiamiento para la empresa sanitaria por 470 millones de pesos, el cual por la ley de formación de la sociedad anónima debía utilizarse para obras. Sin embargo, cuando se iniciaron los trabajos no se fueron transfiriendo la totalidad de los recursos y se tuvo que llegar a un acuerdo y dejar el problema para la nueva administración.
Guillermo Amstutz, ex presidente de Aysam y ahora legislador, dijo que la empresa apeló a la buena relación con las empresas para lograr el acuerdo porque se estaban quedando sin recursos y sin fuente de financiamiento. Guillermo Amstutz.
“En septiembre se autorizó un proyecto (Ley de Financiamiento), en el cual se reconocía el uso del financiamiento de Aysam en el fondo unificado, eso se blanqueó y se aceptó como gastos de destinos varios. Al hacer eso se anuló la fuente de financiamiento”, manifestó refiriéndose a los 470 millones que recibió la gestión Pérez y que no llegaron a la empresa sanitaria.
“Una cosa es que no lo tengas transitoriamente, pero cuando te dejan sin la fuente de financiamiento y no clarifican como se va a asumir el pago, no quedó otra opción. Evitamos que se le hicieran juicios al Estado”, agregó.
Amstutz aseguró que hizo saber las consecuencias de la medida tanto a Pérez como a Cornejo y a sus respectivos ministros de Hacienda, para cambiar la redacción del proyecto de ley y evitar que se anulara la fuente de financiamiento y de compromisos futuros, pero que la gestión no prosperó.
Una medida correcta
Gerardo del Río, actual vicepresidente del directorio de Aysam, dijo que por la revisión que han hecho los antiguos directores no tenían otra solución, porque no recibía los recursos del Ejecutivo. Confirmó que la existencia del acuerdo y dijo que al corto plazo es una prioridad para la nueva administración solucionar ese tema.
“Fue una buena medida en ese momento, porque no le transferían los recursos desde el Ejecutivo. Ahora estamos en conversaciones con Hacienda, Infraestructura y Servicios Públicos para hacer frente al vencimiento de este acuerdo”, señaló. Gerardo del Río.
Por tratarse de obras de ejercicios anteriores, deberán esperar a la aprobación del Prespuesto para ver si se pueden reasignar partidas o conseguir financiamiento para cumplir con el acuerdo. Lo cierto es que más allá de querer evitar nuevos conflictos, se trata de obras fundamentales para muchos departamentos de la provincia.
El vicepresidente de Aysam dijo que hasta el momento no han tomado contacto con las empresas firmantes del acuerdo, pero estiman que esto ocurrirá dentro de las próximas semanas.
Del Río recalcó, además, que aparte de eso, hoy deben pagar el formulario 931 por un monto de 14 millones de pesos.
Otro dato que surge de la problemática con las obras es que, en su afán por no suspender los trabajos, algo que no logró, el directorio asumió el pago $62 millones de pesos con recursos propios de la empresa, en circunstancias que los montos para obras debían llegar desde el Ejecutivo, algo que no sucedió, porque los recursos de Aysam se utilizaron para gastos corrientes.
De esos 62 millones, el Gobierno provincial devolvió 10 en diciembre, pero en los últimos días de Pérez, sino dentro de los primeros de Cornejo, ya que se hacían necesarios para el pago de aguinaldos y sueldos en la empresa sanitaria.
Las obras paralizadas
Los 228 millones de pesos que se deben destinar al acuerdo no sólo corresponden a obras iniciadas y paralizadas, sino también a las que están adjudicadas esperando su inicio y también las licitadas cuya adjudicación está suspendida.
Guillermo Amstutz, ahora desde el plano legislativo, criticó que en el Presupuesto no estén consideradas las partidas ni los ítem para cumplir con las obras. Considera que es importante que se asegure el financiamiento o, en su defecto, alguna proyección futura que permita dar tranquilidad a las empresas.
Dentro de las obras más importantes que están paralizadas se cuentan:
-Renovación de colectoras en Guaymallén y Capital
-Contrucción de flitros rápidos en la planta de Luján I
-Colectores en Tunuyán
-Renovación de las redes colectoras en Las Heras
-Bypass en la estación cloacal de Paramillos
-Renovación de cañerías en Godoy Cruz
-Redes colectoras en San Rafael
En el Presupuesto 2016 el artículo 57 considera para Aysam 120 millones a través del Ministerio de Infraestructura, los cuales deberían utilizarse para cuestiones operativas con la finalidad de alcanzar el anhelado equilibrio presupuestario.
Gerardo del Río recalcó que en estos momentos complejos desde el punto de vista financiero la idea es apelar a "lo mejor que tiene Aysam" y que es su recurso humano técnico y profesional. Desde su experiencia como ex intendente de Rivadavia, el radical apuesta al trabajo conjunto con los municipios, coordinando trabajos de mejoramiento que tengan menores costos, que se puedan hacer más rápido y una alta calidad.
Mientras, se deben buscar las soluciones para la bomba de tiempo, otra herencia de la gestión de Pérez, pero que también tuvo su cuota de intervención cornejista desde la aprobación de la Ley de Financiamiento, donde se blanqueó el uso de recursos de Aysam.




