Emir Félix: "Esto es como arrear caracoles"
Un intendente del PJ graficó ayer el nivel de división que vive el oficialismo frente al proyecto para endeudar a la provincia en 5.800 millones de pesos. "Esto es como arrear caracoles", reconoció Emir Félix, quien es uno de los que está a favor de aprobar la ley que acordaron Francisco Pérez y Alfredo Cornejo.
Félix fue consultado sobre la interna peronista en las puertas de la vicegobernación y durante una nueva visita a la Legislatura, lugar donde ha pasado mucho tiempo en las últimas dos semanas.
Así, tensionado y dividido, llega hoy el peronismo a una nueva discusión en la Cámara de Diputados por la ley de la transición, la norma que quedó en un limbo legislativo el lunes por las diferencias en el partido gobernante.
A pesar de que la sesión del lunes duró desde la tarde hasta la noche, el PJ no logró ponerse de acuerdo sobre varios puntos del proyecto. La confrontación peronista se hizo evidente y hasta ayer se mantenía.
La pelea atraviesa al sector azul y deja a la vista el problema de la falta de liderazgos políticos en el oficialismo: el gobernador y presidente del PJ no conduce a los azules y el líder natural de esta línea, Juan Carlos Chueco Mazzón, se murió hace poco.
El abanderado de la resistencia es el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, quien es respaldado por el intendente de San Martín, Jorge Omar Giménez; y por Patricia Fadel, quien forma parte del directorio del Banco Nación.
Este grupo (donde también tienen incidencia los representantes de La Cámpora) le pone condiciones a la aprobación total del acuerdo que firmaron Pérez y el gobernador electo, Alfredo Cornejo.
Del otro lado se ubica otro azul de peso, el intendente de Maipú, Alejandro Bermejo; quien cuenta con el respaldo del ciurquismo y del intendente de San Rafael. Ellos están más cerca de avalar el acuerdo Pérez-Cornejo que de bloquearlo.
El bando de los "moderados" del peronismo buscaba el lunes coincidir con el radicalismo, pero esto al final no se logró.
El PJ tampoco quiso dejar a la vista su nivel de división en el recinto. Si la negociación avanzaba, la ley de la Transición iba a salir con los votos de los diputados de la UCR y casi la mitad del bloque de diputados peronistas. En cambio, el resto de los justicialistas votaría en contra.
El lunes era improbable que el PJ se expresara en forma unánime y hasta ayer esta posibilidad seguía en suspenso.
Lo que se discute
En la última sesión de Diputados, el debate se trabó después de que quedara aprobado el artículo 1 de la ley que tiene en vilo a la clase política mendocina. Ese artículo autoriza un endeudamiento de 4.800 millones de pesos.
El artículo 2, por su parte, concede una autorización amplia para que Cornejo se endeude en los años siguientes sin pasar por la Legislatura. Ese endeudamiento (calculado en más de 10.000 millones de pesos por el PJ para los próximos cuatro años) servirá para pagar la amortización de la “deuda pública histórica”, es decir, la adquirida a lo largo de varias gestiones.
Se cree que el desacuerdo en este punto es el único aspecto que hoy obstaculiza la ley. Los moderados del PJ dicen que el lunes estuvieron cerca de convencer a la UCR de que la amortización de la deuda sólo corriera para 2016. Sin embargo, no hubo acuerdo porque el PJ pedía que se colocara una cifra en el proyecto (alrededor de 4.500 millones de pesos) y la UCR quería que ese endeudamiento fuera un porcentaje del presupuesto del año próximo.
Emir Félix sostuvo ayer que en el resto de los artículos no hay complejidades que impidan su aprobación.
Hay que recordar que el proyecto contempla un endeudamiento de 1.000 millones de pesos más para el pago a proveedores y la emisión de un bono por otros 1.000 millones para enfrentar deudas de la era Pérez.
También se habría acordado el lunes establecer una prórroga para el pago de los 500 millones de pesos que el Poder Ejecutivo le debe a la empresa Aysam y que fueron a gastos corrientes.
Al margen de que haya acuerdo o no por la ley de endeudamiento, es un misterio cómo hará el Gobierno para conseguir la financiación millonaria estampada en la ley.
Todas las miradas siguen enfocadas en el Banco Nación, donde el gobernador Pérez acudió otra vez esta semana para tratar de conseguir los fondos que permitan pagar los sueldos de los empleados estatales.
Con el Banco Nación, la deuda rondaría los 3.000 millones de pesos a fin de año. La ley de la Transición en principio sería el instrumento para que la Provincia busque un acuerdo con su agente financiero.

