ver más

La parábola de Marcelo Costa

Quiso ser el próximo gobernador pero terminará como concejal de Godoy Cruz. La banca es muy poco para lo que este funcionario soñó, pero mucho si se lo compara con los fracasos de la gestión.

De los grandes desafíos al destino humilde, pero seguro, en el Concejo Deliberante de Godoy Cruz. En cuatro años, Marcelo Costa experimentó una parábola que es fiel reflejo del gobierno que integra.

Puede decirse, incluso, que su futuro hoy es más predecible que el del propio gobernador Paco Pérez, de quien supo ser un protagonista.

Costa asomaba en 2011 como uno de los principales discípulos de Pérez y ocupó el Ministerio de Hacienda hasta agosto del año pasado. Todavía era entonces una figura política en ascenso. Abandonó Hacienda en 2014 precisamente para tratar de darle fuerza a su candidatura a gobernador desde un puesto que no lo obligara a batallar con la falta de dinero y los problemas para conseguir endeudamiento.

Pero pocos meses después ese sueño se diluyó porque su postulación nunca sedujo al peronismo mendocino en su conjunto. Quedaba por entonces su interés por disputar la intendencia de Godoy Cruz, otro anhelo que fue dejando de lado.

Finalmente el domingo consiguió, no sin esfuerzo, convertirse en primer candidato a concejal por el PJ en Godoy Cruz, luego de vencer a sus adversarios peronistas. No llegó ni siquiera en condiciones de imponerse con comodidad en la interna.

El “logro” de Costa, en definitiva, se reflejó en los 9.740 votos conseguidos (9 por ciento) en la PASO, que le aseguran una llegada casi segura al Concejo Deliberante en representación del PJ cuando el resto de los votos peronistas confluyan en una lista única.

Tal vez el peronismo no puede aspirar a más en un departamento donde el radicalismo mantiene intacta su hegemonía. Pero es muy poco para lo que el dirigente no hace mucho se proponía.

Lo sorprendente del delfín de Pérez es que para conseguir este objetivo, debió sellar alianzas con quienes eran sus enemigos no hace mucho. El ciurquismo al que había enfrentado en las internas de 2013 y con el que combatió en el inicio de esta gestión, cuando Pérez y Ciurca eran adversarios, fue precisamente el que dotó al ministro de Agroindustria de aparato y respaldo para la batalla departamental.

El presidente del PJ en Godoy Cruz, Emilio Caram, se enorgullece hoy de haberle allanado el camino a través de un trabajo de “unidad” –a pesar de que el peronismo tuvo varias listas de concejales- que le permitió a Costa sacar en la PASO 3.000 votos más que el concejal Mariano Maure y el funcionario de Vialidad Roque Romero, sus contrincantes por la banca en el Concejo Deliberante.

Fue su conversión al sciolismo lo que posibilitó esta unión con su ex enemigo. Gracias a un acuerdo local con los discípulos del vicegobernador, su destino quedó asegurado: por más que apenas haya conseguido 20 por ciento de los votos, es poco probable que el PJ desaparezca del Concejo Deliberante de Godoy Cruz. Más cuando el FIT, la tercera fuerza, tuvo un pobre desempeño en las primarias.

El premio puede ser pequeño para un funcionario que pretendía mucho más. Aunque por otro lado Costa puede considerarse dichoso si se tiene en cuenta sus responsabilidades en una gestión que comienza a apagarse en medio de una profunda crisis financiera.

Más o menos Costa logró despegarse de la situación de OSEP, que fue conducida por el ministro de Agroindustria durante el gobierno de Celso Jaque. Pero la política financiera, entre 2011 y 2014, lo tuvo como protagonista principal.

Como ministro de Hacienda avaló, por ejemplo, las maniobras con los fondos de un crédito para Aysam que nunca llegó a la empresa de aguas y que terminó siendo utilizado en gastos corrientes. En medio de la discusión de la ley de la Transición, todavía se sigue buscando una solución para ese faltante de 500 millones de pesos. Se ha llegado a decir que el desvío de esos fondos puede generarle al gobernador un problema judicial.

Hace poco más de un año que Costa dejó de ser el ministro de Hacienda de una gestión que termina muy lejos del déficit cero que había prometido cuando arrancaba. Es Costa, entonces, uno de los artífices del enorme pedido de endeudamiento que la Legislatura aprobó anoche.

Como emblema del gobierno de Pérez, la banca en el Concejo Deliberante de Godoy Cruz para Costa no es al final un premio tan pequeño como parece. Haber logrado colarse silenciosamente en una lista de concejales es tal vez mucho, si se compara lo obtenido con el enorme fracaso político que le precedió.