Lo que le faltaba al Ministerio de Cultura
Si había algo que le faltaba a una gestión de Cultura que ya está cuestionada desde varios lugares es que las cosas se resolvieran de la forma más alejada al diálogo y la convivencia…. A las piñas, ¡bah!
En las alturas del edificio de Gutiérrez y España de Ciudad, los altos funcionarios de la gestión casi terminan a las piñas (y el casi es mmuuuuyyyyy casi si no hubiesen intervenido terceros) debido a las diferencias respecto de la próxima Feria del Libro de Mendoza.
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Debido a la situación económica de la Provincia, el gobernador Francisco Pérez solicitó que la Feria del Libro de este año fuera más (mucho más) austera. Y en una reunión en la que esto se puso sobre la mesa, dos de los más altos cargos del Ministerio de Cultura (no vayamos más allá del gabinete para imaginar quiénes son estos funcionarios) manifestaron sus disidencias, y a uno de ellos no se le ocurrió mejor idea que ofrecer (suponemos que de manera no muy amistosa, claro) piñas, pero no como un caballero de los antiguos, sino a los gritos y mediante amenazas concretas.
Aparentemente, el principal motivo de esta iniciativa poco cultural (de las piñas, hablamos, no de la Feria del Libro) era justamente la austeridad con la que el gobernador pidió que se realizara la feria. La falta de caja impide las luces que uno de estos funcionarios pretendía para "su" última Feria del Libro.
A esto se agrega que la persona que estará a cargo este año de la organización de la Feria del Libro es la titular de la Dirección de Patrimonio Cultural y Museos, Regina Pupi Agüero, con lo que queda afuera quien estuvo durante los tres últimos años a cargo de la “fiesta de las letras”.
Yendo un poco más allá de lo penosamente anecdótico de que en las oficinas del Ministerio de Cultura haya quienes quieran resolver las cosas a las piñas, Agüero tiene un trabajo importante por delante, porque para darle contenido a la próxima Feria del Libro tiene que salir a negociar y convencer a muchos de los escritores locales que en estos tres años de gestión cultural fueron maltratados o ninguneados por la organización, además de que no contará con una caja como para traer a figuras nacionales de la literatura.
Habrá que esperar, en todo caso, para conocer el resultado, y esperemos también que nadie le pegue a nadie.

