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Cornejo sigue arriba, pero el PJ dice que se acercó

A una semana, el candidato de Cambia Mendoza sigue arriba en todas las encuestas. Aunque el Gobierno difundió un sondeo propio en dónde dice que está a menos de dos puntos. La Izquierda se estancó y la elección será polarizada. Esperando el milagro, Adolfo Bermejo se juega todo en los debates de esta semana.

Por ahí andaba este sábado Francisco Pérez enfervorizado, con una encuesta que solo alcanzó a mostrarle sobre el final de la tarde a un grupo muy reducido de gente.

Mientras todavía faltaba que el encuestador del oficialismo Gustavo Córdoba cerrara algunos números de Luján y otros distritos más pequeños, el Gobierno maneja una diferencia de menos de dos puntos entre Alfredo Cornejo y Adolfo Bermejo, que lo pone de cara a un final abierto para las elecciones del próximo domingo.

Según Córdoba el intendente de Godoy Cruz sigue arriba en intención de voto, aunque Bermejo pasó, de los cuatro puntos por los que perdió las PASO, a ubicarse por debajo a solo 1,4 en la última semana.

Córdoba midió entre el día 7 y ayer sobre 800 casos en toda la provincia sobre consultas domiciliarias y le dejó a Bermejo dos datos más que lo tranquilizaron. Uno de ellos, que Carlos Ciurca gana en Las Heras y estimó que por una diferencia entre los 10 y los 12 puntos frente al radical Daniel Orozco. Y el otro, que sorprendió a todos: para el gurú del oficialismo Luis Lobos consolidó una intención de voto que está al menos 15 puntos por encima de Marcelino Iglesias, el rival opositor.

El Gobierno está convencido que, independientemente de las diferencias de los números si se toma en cuenta los candidatos a intendente, Cornejo tampoco le gana a Bermejo en estos dos distritos clave.

Los números de Córdoba (en definitiva 44,3% para Cornejo y 42,9% para Bermejo) podrán tomarse como ciertos o no hacia afuera del PJ.

Pero marcan el estado de ánimo oficialista de cara a lo que se viene: si bien en todos los sondeos, propios y extraños, Cornejo sigue arriba, Pérez, Ciurca y el propio candidato del Frente para la Victoria creen que todavía pueden dar vuelta la elección.

La elección será polarizada

Por afuera del oficialismo, el grueso de los encuestadores ratifican una posible victoria de Cornejo con una diferencia que va entre los 4 y los 8 puntos. Ninguno de los consultados, Martha Reale, Elbio Rodríguez o Santiago Alé, por caso, pronostican una elección en la que Cambia Mendoza no termine consolidando el resultado de las PASO.

Hay un dato en el que todos coinciden: será una elección polarizada y la izquierda no termina de levantar su intención de voto más allá de los números que sacó en las primarias.

La candidata del FIT, Noelia Barbeito, retiene la porción del electorado que la votó en mayo, alrededor del 7%, no crecería más allá del 10% según los cálculos más optimistas y quedaría bastante lejos en definitiva de aquél histórico 16% que obtuvo en las legislativas de 2013.

Este escenario confirmaría varias cuestiones. La primera es que la figura electoral convocante del FIT continúa siendo Nicolás del Caño en la provincia. La segunda es que, si se ratifica a tendencia, otra vez se demostrará que el electorado pondera otros elementos cuando la elección es para un cargo ejecutivo, amén de un discurso de la candidata que espanta a varios sectores de clase media que hace dos años votaron a ese espacio.

Esperando el milagro

Si se los hurga en profundidad, ningún dirigente de peso dentro del peronismo puede explicar qué ayudó a que esta supuesta y leve remontada se produjera.

Sobre todo, porque Bermejo no logra levantar el ancla que significa para su campaña la gestión de Paco.

Esta semana se terminó de consolidar en la Legislatura el desproporcionado pase a planta permanente de más de un millar de estatales, tema que está instalado negativamente en una parte al menos de la opinión pública.

También quedó al desnudo la situación de quebranto del Estado, con la toma de nueva deuda por casi $200 millones para cubrir gastos corrientes y deuda vieja, que profundizaron la incertidumbre acerca del futuro luego del 21 de junio.

Lo intentó y lo intentó, pero la verdad es que Bermejo nunca terminó de sacar del todo a Pérez de la campaña.

El gobernador se coló en todas las fotos de las recientes visitas nacionales y además nunca se corrió de la agenda política: en estas últimas semanas se habló de él todo el tiempo, ya sea por los desmanejos de su gobierno o por su candidatura al Parlasur o por su eventual participación en un hipotético gobierno de Daniel Scioli.

La visita de Cristina Kirchner pudo haber hecho lo suyo, quizás. La presidenta consolida una imagen positiva de al menos el 50%, aunque eso no signifique intención de voto trasladable al candidato.

El crecimiento de la figura del gobernador de Buenos Aires en Mendoza, fenómeno que también ocurre a nivel nacional, asimismo podría haber ayudado.

Un tema, sí, habría sido importante para entender el moderado entusiasmo pejotista. Bermejo jugó en estas últimas semanas a no diferenciarse demasiado de Cornejo, sobre todo, con propuestas de Gobierno similares en cuanto al contenido, para jugarse la carta de que él también puede representar un cambio.

Una estrategia que está dando resultados a nivel nacional para el Frente para la Victoria.

“Si logramos terminar de consolidar la idea de que nosotros también podemos representar un cambio, más la fidelidad que necesitamos de los intendentes para que no manden a cortar boleta, ganamos”, sacan pecho en el entorno del senador nacional apostando al “aparato”.

Las últimas fichas se jugaran todas en los debates televisivos, sobre todo el de Canal 9 que se espera sea el más visto, en donde Bermejo redondeará esta idea.

Algo de eso se nota en el discurso del candidato que viene endureciendo (aunque muy moderadamente es cierto) su postura frente al gobierno provincial, blanco preferido de Cornejo.

Bermejo empezó negando la crisis de Pérez, luego comenzó a admitir errores, después pasó a hablar de “problemas de liquidez”, para terminar ayer reconociendo que solo alcanza para pagar los sueldos y el aguinaldo. Y para nada más.

Si, como cree, el PJ logra revertir el resultado de las PASO, Mendoza se convertirá en un caso sin precedentes en la reciente historia de las primarias abiertas de Argentina.

Nunca, salvo un caso en una elección de la localidad bonaerense de Bolívar, el candidato que gano una PASO perdió luego la elección general. Y no solo eso, quien se impuso en las primarias terminó aumentando su diferencia después.

Las elecciones en Santa Fe que se llevarán a cabo hoy serán un caso testigo para los peronistas mendocinos. Y no tanto porque esperen que gane el candidato del FPV, Luis Perotti, sino porque seguirán expectantes frente al televisor para saber si el Frente Progresita le arrebata la elección a Miguel Del Sel, quien ganó las PASO en esa provincia.

Si esto ocurre, podrán alimentar un poco más la sensación de que están condiciones de conseguir el milagro.