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Vuelve Braga con el PJ y Cornejo toca timbre

Adolfo Bermejo apuró el inicio de su campaña, en donde participará Fernando Braga Menéndez, el mismo publicista que lo hizo ganar a Celso Jaque con el mapa del delito. El PJ perdió votos con respecto a las PASO y apunta a reforzarse con figuras nacionales. Mientras tanto, Alfredo Cornejo sale a golpear puertas solo y sin asesores en los departamentos en los que perdió y también se pone en marcha de cara a junio.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Si una vez ya resultó para concretar el milagro ¿Por qué no probar de nuevo? Como en la campaña de 2007 en la que Celso Jaque ganó inesperadamente las elecciones para gobernador, el peronismo mendocino acudió otra vez a los servicios del publicista Fernando Braga Menéndez para ser uno de los diseñadores de la campaña electoral que Adolfo Bermejo puso en marcha ayer con un mensaje todavía ligth. Pero que seguramente se endurecerá con el correr de los días.

Braga es el recordado inventor hace ocho años de la idea del mapa del delito, que le sirvió a Jaque para terminar volcando a su favor la campaña e imponerse así sobre el candidato radical con quien compartía espacio kirchnerista, César Biffi, favorito en aquella oportunidad en todas las encuestas.

Todavía no impuso su impronta en la carrera que Bermejo largó este sábado en Las Heras. Pero ya lo hará, descuentan los asesores del senador nacional, quien a mediados de semana tendrá una reunión con él en Buenos Aires.

Y el trabajo del publicista defensor a ultranza del kirchnerismo deberá ser titánico: el Frente para la Victoria arrancó su marcha hacia el 21 de junio con menos votos de los que obtuvo en las PASO y a casi un mes ya de las primarias Alfredo Cornejo amplió su diferencia sobre Bermejo.

Así al menos lo estipularon dos encuestadores, Martha Reale y Elbio Rodriguez y lo admiten en el PJ más allá de que sostienen que no manejan datos propios por el momento. 

“El primer bajón después de las PASO se sintió, obviamente, pero vamos a recuperarnos”, se dan ánimo en Maipu.

Para los encargados de hacer sondeos de opinión aquí, Cambia Mendoza ya habría subido cuatro puntos en intención de votos con respecto al 44% que obtuvo el frente opositor el 19 de abril. El peronismo habría perdido entre tres y cuatro puntos que fugaron en parte hacia la izquierda y en parte hacia el candidato radical, como consecuencia de una diáspora de votos del kirchnerismo duro y de quienes apostaron por Matías Roby.

Braga ya formaba parte del equipo que trabajó con Bermejo en las primarias y que estaba encabezado por Javier Correa, del Grupo MOL, publicista que seguirá y que llegó de la mano de Juan Caros Mazzón. Este último fue también el encargado de la campaña legislativa de Alejandro Abraham en 2013.

Cornejo toca el timbre

Alfredo Cornejo armó su plan de campaña, asimismo. Mapeó los lugares en dónde peor le fue y empezó a poner en práctica una iniciativa que le robó a Mauricio Macri.

Aparece en la puerta de una casa, sin equipos ni asesores, solo acompañado por el candidato a intendente del departamento y toca timbre para explicar, cara a cara, sus propuestas.

El intendente de Godoy Cruz ya se presentó en algunos barrios de San Martin y de Lavalle y seguirá por San Rafael y Maipú en estos días y recorre un puñado de viviendas por día, nada más, apostando a un boca a boca multiplicador.

Cornejo le hizo caso a su equipo de campaña, que le recomendó morigerar el tono agresivo que mostró la noche del triunfo en las PASO y en los días sucesivos y que cayó mal entre los sectores que incluso lo habían votado. Ya se sentía gobernador por aquellos días, aunque todavía le falta jugar el partido más importante. Pero más allá de esto, aceptó los consejos de sus asesores a regañadientes.

El candidato de Cambia Mendoza está convencido de que si llega a ganar, no será por lo que haga durante los últimos 20 días de campaña sino por lo que ya hizo.

Si por él fuera, Cornejo se dejaría llevar por las ganas que tiene de imitarlo a Roberto Iglesias quien, en la campaña de 2003, llamó “ratas” a los dirigentes peronistas. Pero no seguirá ese camino, al menos por ahora.

Desde el discurso, la oposición se mantendrá en lo mismo que vienen diciendo hasta ahora y es que se presentan como el cambio ante la continuidad que representan los candidatos del FPV.

Esa idea dio sus frutos en la campaña anterior donde las consignas del oficialismo y del Frente de Izquierda fueron un tanto difusas. Sobre todo en esta última fuerza.

Si algo le sirvió a Nicolás Del Caño en 2013 fue haber consolidado la propuesta de que un diputado tenía que ganar lo mismo que un maestro. Todavía no apareció en boca de Noelia Barbeito una consigna de ese tipo que le sirva para instalar al FIT en el electorado con la misma fuerza de hace dos años.

El FPV apuró la campaña

Bermejo apuró el arranque de la campaña y se lanzó en territorio lasherino en un mar de incertidumbres. La primera, con qué candidato a presidente jugará, aunque se descarta que será con los dos del oficialismo que ya se sabe que definirán, Daniel Scioli y Florencio Randazzo.

No hay mucho de dónde agarrarse en esta campaña: los intendentes ya traccionaron todo lo que pudieron en las PASO y si bien se pueden mejorar algunas perfomances territoriales eso no alcanzará para superar a Cornejo.

La apuesta será, entonces, a que Scioli y Randazzo vengan y caminen junto al candidato sobre todo en los últimos 15 días de campaña. Y que Cristina Kirchner haga lo propio también, como lo hizo el jueves con Miguel Angel Pichetto en Río Negro, aunque con la presidenta nunca se sabe.

Francisco Pérez viene tejiendo desde hace un par semanas la recomposición de relaciones con el gobierno nacional, pero nadie tiene una señal contundente acerca de si la mandataria jugará o no en Mendoza.

Bermejo la quiere por un dato de la realidad: la imagen positiva de la presidenta supera el 50% y su gestión sale aprobada en casi el 40% en la provincia.

Pero el kichnerismo es cruel, aún con los propios, y siempre abandona a su suerte a los presuntos perdedores.

Y más todavía si los desafían. El PJ arrancó la campaña con la continuidad de la disputa interna por las candidaturas nacionales, que se definirán justo la noche antes de la elección del 21 del mes próximo.

Pérez sigue anotado como candidato a diputado nacional y hace unas horas Rubén Miranda ratificó que ira a internas para dirimir quien será el candidato a senador en primer término.

El mensaje de la Casa Rosada ya lo saben todos, aunque a decir verdad todavía nadie se lo transmitió en forma directa ni a Paco ni al candidato.

Será la presidenta quien defina las listas de legisladores nacionales y no solo eso. Según todos conjeturan, no habrá posibilidad de presentar listas para competir en las PASO y el FPV deberá ir con los mismos nombres de diputados y senadores detrás de las candidaturas de Scioli y de Randazzo.

Bermejo respeta hoy el acuerdo que le permitió ser candidato y que estableció que Paco y Miranda competirían para el Congreso. Pero un pedido de Cristina, podría terminar derrumbando este arreglo.

Los kirchneristas mendocinos, a pesar de esto acompañarán al candidato oficialista. Al menos así lo acordaron Bermejo y Guillermo Carmona, quien tiene un puñado de dirigentes de La Cámpora entreverados en las listas a la Legislatura y, sobre todo, dos candidatos a intendentes, en La Paz y en Malargüe, que le son propios también.

Pero todo está sujeto a lo que se decida en algunas semanas desde Buenos Aires, cuando se verá si Anabel Fernández Sagasti es la elegida por Cristina para quedar ubicada en los lugares que ambicionan Miranda o Pérez.

La participación del gobernador en la campaña es otra de las dudas de Bermejo. Por ahora está claro que Paco quedará dedicado a la gestión y que difícilmente se lo verá en algún acto proselitista.

Aunque el candidato no evitará las fotos conjuntas y no se vislumbra que por el momento le vayan a pedir lo que a Jaque en 2011 cuando directamente le dijeron que ni apareciera.

Aunque Pérez hizo suficiente mérito para superar a esta altura la mala gestión de Jaque, no hará falta marginarlo de la campaña. Bermejo se conforma con mostrarse poco junto a él.

La diferencia es clara entre un gobernador y el otro. Paco no tiene rota su relación con la gente (más allá de su administración paupérrima de la cosa pública) como sí la tuvo Jaque. Un vínculo que se rompió, precisamente, luego de la mentira inventada en aquella recordada campaña por Braga Menéndez.