Macri: "El rol del dirigente es facilitar la vida de la gente, no complicársela"
La jornada de visita en Mendoza de Mauricio Macri, en la que apoyó a varios candidatos a las PASO provinciales a disputarse el próximo domingo -Alfredo Cornejo, Omar De Marchi y José Micheli, entre otros-, culminó con una cena para recaudar fondos en el hotel Sheraton al estilo de la organizada semanas atrás en la Rural de Buenos Aires.
En ella, un Macri entusiasmado y profundamente optimista habló para cientos de empresarios mendocinos -el grueso de los comensales que asistieron- y desatcó que "aún falta mucho para las elecciones de octubre", y que "los que tienen el poder desde hace 25 años no quieren dejarlo por nada". También consideró que es "altamente perjudicial" la "identificación" que se ha producido de un tiempo a esta parte entre la Argentina y el partido político gobernante.
“He venido mucho a Mendoza, pero hoy estoy muy contento. Cierro el día de hoy en esta cena y quiero contarles que si ustedes hubieran visto el entusiasmo de la gente, la esperanza que se está generando en la Argentina, comprenderían que estamos viviendo realmente un momento histórico. Hay algo que está por comenzar, y lo sienten todos los argentinos”, comenzó diciendo Macri al tomar el micrófono.
“Hoy visité a Gustavo, un almacenero de Las Heras cuya mujer trabaja en una estación de servicio, y me decía que su inquietud tenía que ver con que trabajaba y trabajaba, y no podía progresar. ¿Por qué tienen que progresar los vivos, y no los que ponen el hombro? Esa es la mayoría de la Argentina que hoy ha empezado a comprender que hay que comprometerse”.
“Al principio mis familiares y amigos me preguntaban para qué me metía en esto… pero cada vez más me siento seguro de que las cosas pueden cambiar. Hoy tengo certezas. Pero aprendí que las cosas no cambian de un día para el otro, ni por arte de magia, ni escuchando relatos mágicos, sino por nuclear un grupo de gente valiosa”, siguió.
"Una nueva dirigencia"
“Tenemos que entender que un país que se desarrolla, que crece y se renueva, que acepta los retos de un mundo globalizado, es un país donde los protagonistas no son sus dirigentes políticos, sino cada uno de sus ciudadanos, que tienen la posibilidad de desarrollarse porque tienen dirigentes que saben que su rol es facilitar la vida de la gente, y no complicársela”, continuó el jefe de gobierno porteño.
"Tenemos que volver a creer en el que tenemos al lado. No podemos depender de un iluminado, sino de equipos que formen instituciones y funcionen sólidamente. Esto va a permitir que no sólo los extranjeros, sino los argentinos que tienen miedo y tienen sus recursos debajo del colchón se animen a invertirlos para que otros tengan oportunidades. Ese es el desafío que tenemos que emprender, y es hoy, es acá y es ahora".
A la hora de referirse a ciertas actitudes del gobierno actual, Macri aseguró que “ellos nos quieren hacer creer, con sus fábulas, que hay un complot geopolítico mundial para que la Argentina no salga adelante. Eso no es verdad. Tampoco es verdad que estamos condenados al éxito, sino que estamos condenados a nosotros mismos: a lo que seamos capaces de hacer”.
Un discurso de esperanza
“La vida es muy corta y lo más importante es poder ser felices. El primer paso para ser feliz es poder elegir: qué estudiar, en qué trabajar, dónde vivir. Es muy duro cuando una persona se tiene que resignar. Y las personas no se deben resignar”, afirmó cuando ya promediaba el speach.
“Los que tienen planes sociales son los primeros que están esperando que les abramos una puerta, que les prendamos una luz. Ellos me dicen ‘No puede ser que yo me levante todos los días y a mí nadie me necesite. Que para nadie cuente’, o me dicen ‘Mauricio yo sé hacer un montón de cosas, yo quiero volver a mi casa y yo llevarle el pan a mis hijos, no depender de un plan’: hay que darles una oportunidad”.
“Faltan muchos meses para la elección, estamos lejos de haber ganado. Los que vienen gobernando la Argentina desde hace 25 años tienen mucho poder, manejan el gobierno nacional, la mayoría de las provincias y las ciudades grandes… y lamentablemente se ha producido una abusiva mimetización entre el Estado Nacional y el partido gobernante; que ha sido perjudicial para todos los argentinos. Por eso ellos no se quieren ir del poder, y van a luchar hasta el último día para seguir siendo poder en la Argentina. Depende de nosotros y de nuestro compromiso, obtener la posibilidad de gobernar de otra manera”.
“Hay que gobernar escuchando. Hay que entender que gobernar es cuidar. Mientras haya mayor complejidad, debemos tener mayor humildad. Realmente hay gente muy valiosa en la Argentina a la cual debemos consultar para saber cuál es la mejor solución práctica a la demanda de nuestra gente. Nosotros vamos a poner el mejor equipo de los últimos 50 años el 10 de diciembre en la cancha. Espero que los mejores mendocinos sean parte, y nos repartamos; que lo acompañen al gobernador Cornejo, pero también a mí en el gobierno nacional”.
“El único miedo que tenemos que tener en estos meses que nos quedan es a que nos roben nuevamente nuestro futuro. El peor error que podemos cometer es no intentarlo: ya conocemos la Argentina de los reclamos y de las quejas: tenemos que ir por la Argentina de las soluciones”, cerró Macri.