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El álbum de fotos de Mauricio y las lecciones que dejan Rodolfo y Alfredo

El candidato menos peronista de los tres que compiten por ser presidente y que están en primer lugar, construye geométricamente por el país.
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Cuando Mauricio Macri llegue el lunes por la mañana al despacho de Rodolfo Suárez para saludarlo por su triunfo, estará sumando su tercera foto a la colección con la que apalanca su despegue del trío presidencial que encabeza las encuestas.


El porteño que quiere romper con la interna peronista bonaerense que Sergio Massa y Daniel Scioli quieren que resolvamos todos los argentinos, ya lo hizo con Elisa Carrió antes, en la más polémica de sus sumatorias, ya que no generó un empujón y la que el jueves pasado se sacó con el santafecino Carlos Reutemann y que se difundió este sábado.

Suárez le vino al dedillo. Massa, si el intendente Jorge Difonso es ratificado en San Carlos, deberá compartir ese posible triunfo con una docena de otros partidos, muchos de los cuales no lo quieren, ya que el sancarlino es un ecléctico de la política y su objetivo no es nacional, sino simplemente ganar y permanecer. Y si hay algo que le interesa al ex presidente de Boca es no tener nada, pero nada que ver con el ex jefe de Gabinete de Cristina Kirchner.

En la Capital el radicalismo logró llegar a las PASO sola, como Lista 3, a diferencia del espacio múltiple construido por Alfredo Cornejo en el frente “Cambia Mendoza”. El PRO, sin embargo y a pesar del “ninguneo”, bajó a sus candidatos y acompaña en silencio la candidatura de Suárez. Es más: no dudará en mostrarse con él y con el intendente de Godoy Cruz el lunes. Por eso, Julio Cobos prefirió la foto del día antes y, posiblemente, la de la noche de este domingo, para no estar cuando llegue Macri.

Los socialistas también acompañan a Suárez, por cierto. Pero su referente nacional, Hermes Binner, tiene un lío bastante más complicado que resolver en las PASO de su provincia. Allí, primero el incalificable Miguel del Sel, a quien el macrismo pechó a la arena política cuando su líder nacional todavía no cuajaba, sumó a un radical rosarino a la fórmula provincial por la gobernación y eso empañó al frente histórico de socialistas y radicales. Pero eso no es todo. Las PASO del oficialismo santafecino no son “una encuesta pacífica” sino una verdadera guerra que dejará heridas muy fuertes en el Socialismo gobernante. La sumatoria de Carlos Reutemann al kirchnerismo, luego de que fuera el impulsor de Massa en la elección que éste ganó en la provincia de Buenos Aires y con lo cual, según dice, ayudó a bloquear la reelección de Cristina Kirchner, será un golpe fuerte que solo Binner podrá atender, si es que desiste de la competencia nacional y se mete de cabeza en su provincia.

El ex piloto de Fórmula 1 es comparable en Santa Fe con lo que le pasaba hasta hace tiempo a Julio Cobos en Mendoza: es de amianto, nada lo quema, flota en superficie, la gente lo quiere y no sabe por qué. Macri lo llevará junto a su carta Del Sel y el radical Rosario Boasso como candidato a senador nacional, algo muy potente.

Con Carrió el tiempo dirá qué pasará. Ella misma decidió marginarse. Se sabe incontenible y no quiere ser la Procuradora General de la Nación de un potencial acceso de Macri a la Casa Rosada. Y los macristas ven con buenos ojos la automarginación de quien, si gobiernan, puede llegar a hacerles el mismo daño que le produjo a la Alianza, cuando Fernando de la Rúa la excluyó del gabinete y pegó un portazo, y formó su propia fuerza política. Se imagina y la imaginan en Washington, o mejor en Nueva York, en donde su tarea pueda ser más simbólica que influyente, en las Naciones Unidas, en reemplazo de la mendocina Marita Perceval.

La primera elección del país es municipalmente nacional. A eso se juega. Y aunque desde la Peatonal lo veamos como un trámite, no habrá que sorprenderse cuando trasladen a todo el país los mensajes que vaya a dejar: Cobos, Sanz y Macri por Suárez; Massa, Rodríguez Saá y por qué no, Macri por Difonso. Si el trotskismo logra el segundo lugar y define que Nicolás del Caño sea candidato “a todo”, a intendente y también a presidente por el FIT. Y sobre todo, qué peronismo es el que queda en superficie y con qué performance: cuánta influencia tiene realmente en Mendoza la “Ola Naranja” de Scioli, con su candidato a intendente, Carlos Aranda, alfil del vicegobernador Carlos Ciurca; qué peso sigue teniendo Paco Pérez, con su candidato y subsecretario Gustavo Totó Tobares y qué lugar de la lista queda el kirchnerismo militante, con su candidata para la Ciudad, la actriz Pinty Saba, respaldada tanto por Guillermo Carmona como por Anabel Fernández Sagasti, dos de las múltiples expresiones del kirchnerismo vernáculo.