Los primeros síntomas de la pesada herencia
A cuatro días de haber tomado el mando en uno de los ministerios quizá más complejos de manejar -ya sea por la cantidad de intereses sectoriales que lo atraviesan como por la coyuntura-, Enrique Vaquié se refirió a las sorpresas que heredó en las áreas de Economía, Infraestructura y Energía.
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El hombre que ocupó una de las bancas de la Cámara baja del Congreso de 2011 a 2015, conversó con MDZ sobre las primeras preocupaciones, ocupaciones y medidas a tomar en su "pluriministerio".
Buscando desdramatizar y mostrándose resolutivo, Vaquié enumeró tres problemas principales a atacar: 1-la puesta en marcha de unas seis máquinas de la Dirección de Hidráulica que -siendo relativamente nuevas- se han descuidado absolutamente; 2-la falta de bengalas y cartuchos para combatir el granizo; 3-los problemas de "caja" en relación a una deuda que mantiene la provincia con el organismo que, hasta hace unos días, presidía el peronista Omar Parisi, el Instituto Provincial de la Vivienda.
La "hidráulica" Álvarez
Sobre el primer punto, explicó que se trata de máquinas que se usan para la limpieza de cauces a los fines de que -frente a la probabilidad de lluvias y tormentas torrenciales- exista buen drenaje. "Se compraron en la gestión de (Celso) Jaque, son relativamente nuevas; sin embargo, no han sido cuidadas", comentó.
Fuera del dinero que precisa para dejarlas operativas -entre 7 u 8 millones de pesos- hizo hincapié en que las necesita funcionando lo más pronto posible por las eventuales precipitaciones. "Por ello, mientras trabajamos en arreglarlas, convenimos con Irrigación (con el superintendente peronista a cargo José Luis Álvarez) realizar la limpieza de cauces y el arreglo de ciertos diques con sus equipos", detalló.

Contra el granizo, a "rezar"
En relación a la sorpresa "granicera" que heredó de la gestión de Francisco Pérez, Vaquié confirmó que faltan bengalas y cartuchos para hacer frente a la caída de piedra, característica meteorológica de esta época del año. "Aquí, estamos poniendo en marcha todos los mecanismos posibles para importar estos insumos lo más rápido que se pueda y así poder estar preparados", dijo sin dar más detalles.
Por su parte, el subsecretario de Agricultura y Ganadería, Alfredo Aciar, se mostró más escéptico respecto de conseguir estos recursos y dijo que la única que queda es "rezar" para que, al menos, no se registre una tormenta devastadora. "Tenemos el depósito de bengalas y cartuchos con casi nada. Hasta hoy ha llegado el 25% de la compra y nos quedan tres meses de granizo. Si hay tormentas muy fuertes no tenemos cómo paliarlas. Van a volar los aviones y combatirán lo que puedan", dijo a MDZ y, con cierta ironía, resolvió: "Para que lleguen las bengalas, lo que vamos a hacer es rezar".
La mano de Kerchner
Finalmente, en relación a los problemas de "caja" de la cartera, Vaquié evitó dar un número aproximado del déficit -"no me gusta manejarme con aproximados", dijo- pero sí puso el acento sobre una deuda de la provincia con el Instituto Provincial de la Vivienda cercana a los 350 millones de pesos. Explicó que tal cifra surge de la contraparte provincial para la construcción de casas y tácitamente se quejó de la gestión de Parisi al deslizar: "Si el IPV hubiera pagado a sus proveedores, esto sería un problema interno de Gobierno".
Para solucionar este pasivo, confió en el trabajo del ministro de Hacienda, Martín Kerchner. "Hay que hablar con Kerchner y tener un planteo general de todo lo que tenga la provincia".
El economista a cargo de Agricultura y Ganadería, Aciar, agregó otro problema de caja. "El Iscamen (Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria) tiene un déficit estructural de 50 a 60 millones de pesos", que, de acuerdo con lo que explicó, responde al gasto en personal. "Son tantas las irregularidades encontradas allí que ya mandamos una auditoría para investigar y si hay que ordenar así lo haremos", lanzó.
Y... ¿sobre YPF?
Cauteloso a la hora de opinar sobre lo que pudiera ocurrir con la administración de la firma nacionalizada Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), Vaquié remarcó la necesidad de reglamentar la Ley de Energía Renovable.
Pese a su hermetismo, al consultarle sobre la realidad de muchas empresas petroleras que ya están especulando y otorgando vacaciones anticipadas a sus empleados, el exdiputado nacional confió en una buena política macroeconómica a nivel nacional limitándose a decir: "A todos nos interesa que por motivos de actividad, tributarios y de ingresos públicos, el precio del barril siga estando donde está, entre 60 y 70 dólares, según la calidad del crudo".


